A 11 días de haber iniciado los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, este último lanzó una nueva ofensiva con el país israelí con bombardeos a una refinería, depósitos de combustible en el puerto de Haifa, una instalación militar y un sitio de inteligencia; además, atacó bases estadunidenses en Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Kuwait. De acuerdo con información de La Jornada.
Horas después, el Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) ejecutó ataques contra la base aérea de Ramat David y el aeropuerto civil de Haifa, y revindicó bombardeos a lanzadores de misiles ocultos del ejército israelí al este de Tel Aviv.
Israel respondió con una ofensiva contra un complejo subterráneo de desarrollo de armas del CGRI y lanzó nuevos ataques contra la infraestructura de Hezbollah al sur de Beirut, donde las autoridades elevaron a más de 570 los muertos, mientras la Organización de Naciones Unidas (ONU) reportó más de 760 mil desplazados en Líbano.
El ministerio de Salud iraní registró más de 15 mil personas heridas a causa de los ataques conjuntos de Washington y Tel Aviv.







