Clase política víctima de la guerra mayos-chapos

Clase política víctima de la guerra mayos-chapos

El ataque a Sergio Torres y Elizabeth Montoya demuestra que los grupos criminales no tienen límites

 

 

El miércoles 28 de enero fue atípico en Culiacán, incluso dentro del contexto de violencia que la ciudad arrastra desde hace más de año y medio. Justo al mediodía, sobre una de las vialidades más transitadas, el sonido de detonaciones de arma de fuego volvió a romper la rutina.

Los diputados locales de Movimiento Ciudadano, Sergio Torres Félix y Elizabeth Rafaela Montoya Ojeda, fueron atacados a balazos sobre el Paseo Niños Héroes, conocido como Malecón Viejo, casi esquina con la calle Domingo Rubí, en el Centro de Culiacán.

Ambos legisladores acababan de salir del Congreso del Estado, donde habían asistido a la comparecencia del secretario de Administración y Finanzas con motivo de la Glosa del Cuarto Informe de Gobierno de Rubén Rocha Moya, pero se retiraron antes de que concluyera la sesión.

“Ellos habían solicitado un permiso para retirarse porque tenían un viaje a la Ciudad de México”, confirmaría horas después la diputada María Teresa Guerra, presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado.

 

El momento exacto

Sergio Torres conducía una camioneta Audi blanca, de modelo reciente. A su lado viajaba Elizabeth Montoya. Detrás de ellos, a corta distancia, avanzaba una camioneta Ford Pick Up blanca con los escoltas del diputado.

Circulaban de poniente a oriente por el malecón, entre el tráfico del mediodía. Al llegar a un cruce controlado por semáforo, los vehículos se detuvieron. Fue ahí, en esa pausa cotidiana impuesta por la luz roja, donde la escena se quebró.

Desde otro automóvil, un Nissan Versa blanco, sujetos armados comenzaron a disparar. Los escoltas reaccionaron de inmediato y repelieron la agresión. El intercambio de disparos ocurrió en medio del tráfico, frente a decenas de automovilistas, peatones y comerciantes, a plena luz del día.

En la confusión, la camioneta de Sergio Torres se proyectó en reversa y terminó impactándose contra la fachada de un negocio de licores, ubicado junto a la sede del Partido Acción Nacional.

 

ESCOLTAS. Huellas de una encarnizada batalla.

 

“Les dispararon desde otro carro y los escoltas respondieron también. Después del ataque se metió al estacionamiento de un negocio, ahí chocó contra la pared. La señora se bajó por su propio pie, pero a él sí lo bajaron malherido y lo subieron a una camioneta blanca para llevárselo; ella se fue en una ambulancia poquito después”, narró a Ríodoce uno de los testigos.

Eran las 12:00 horas. Uno de los escoltas también resultó herido durante la refriega.

Los agresores lograron escapar del lugar. Minutos después, abandonaron el Nissan Versa con impactos de bala en la carrocería y los cristales, además de manchas de sangre, indicio de que al menos uno de los atacantes habría resultado herido.

El vehículo fue localizado sobre la calle Rafael Buelna, frente al Estadio Universitario, a menos de 100 metros del Centro de Idiomas y de la Preparatoria Central de la Universidad Autónoma de Sinaloa. A esa hora, decenas de estudiantes caminaban por la zona, ajenos a que minutos antes ahí mismo había ocurrido uno de los episodios de violencia política más graves de los últimos años en Sinaloa.

En ese punto, los agresores despojaron al empleado de una panadería de una camioneta de trabajo, con la que lograron huir pese a haber cometido el atentado en el corazón de la ciudad. El vehículo fue localizado abandonado horas más tarde en el estacionamiento de un supermercado en el sector del Valle.

 

Carreras a contraflujo

Mientras tanto, Sergio Torres Félix era trasladado de emergencia. Gravemente herido, fue cargado por sus escoltas y subido a una camioneta que avanzó a toda velocidad hacia el Hospital Médica de la Ciudad, ubicado a unos 800 metros del lugar del ataque.

El vehículo subió por la avenida Álvaro Obregón en sentido contrario, abriéndose paso entre el tráfico detenido y automovilistas que aún no comprendían lo ocurrido.

A las afueras del hospital, la camioneta de los escoltas, quedó estacionada sobre el área de urgencias, también en sentido contrario. La carrocería y los cristales presentaban impactos de bala visibles. Junto a ella, uno de los agentes permanecía armado, con la camisa manchada de sangre, vigilando el vehículo, pese a que elementos de la Marina y del Ejército Mexicano ya resguardaban el perímetro.

Elizabeth Montoya fue trasladada en ambulancia a la Cruz Roja. Aunque herida, se encontraba consciente y bajó por su propio pie para recibir atención médica. Presentaba diversas lesiones, entre ellas un impacto en el rostro. Tras ser valorada, fue trasladada a otra clínica para ser intervenida quirúrgicamente.

 

Una ciudad detenida

El atentado paralizó el primer cuadro de la ciudad. El Paseo Niños Héroes permaneció cerrado durante más de tres horas y el tráfico colapsó.  En el Congreso las actividades se suspendieron y el Palacio Municipal fue resguardado.

Aproximadamente una hora después del ataque, el gobernador Rubén Rocha Moya llegó al Hospital Médica de la Ciudad. Ingresó por el acceso trasero, permaneció algunos minutos y, tras recibir información sobre el estado de salud de Sergio Torres, se trasladó a la Clínica Cemsi Chapultepec, donde se encontraba internada Elizabeth Montoya.

Ahí habló por primera vez ante los medios.

“El reporte médico en el caso de Sergio es que está grave y está en quirófano. No nos dan seguridad de algo en particular, más que es grave y por fortuna está siendo atendido. El reporte de Elizabeth, ya la vi, ya platiqué con ella, está bien, necesita que le hagan algunas operaciones, tiene que ver más con reconstructivos”, dijo.

 

CAMIONETA DE ESCOLTAS. Víctimas de la violencia.

 

El gobernador informó además que había sostenido comunicación con la presidente Claudia Sheinbaum Pardo; con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch; con el coordinador nacional de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez; y con el fundador del partido, Dante Delgado.

El viernes 30, en Tijuana, durante la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum, Omar García Harfuch fue cuestionado sobre los posibles autores de la agresión.

“Tenemos avances. La investigación la estamos trabajando directamente en el Gabinete de Seguridad, las instituciones del Gobierno Federal. Fue una célula de Los Chapitos, y vamos a dar a conocer avances pronto”, respondió.

 

Las consecuencias

Tras varias horas de intervención quirúrgica, el secretario de Salud de Sinaloa, Cuitláhuac González, confirmó que Sergio Torres permanecía grave pero estable, intubado en terapia intensiva. Había recibido un balazo en la cabeza y otro en el tórax.

El coordinador nacional de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, informó que el diputado se encontraba en terapia intensiva tras una cirugía exitosa en la cabeza. Sobre Elizabeth Montoya, confirmó que permanecía consciente y estable, pero que sufrió lesiones neurológicas severas y perdió un ojo a causa del ataque.

Calificó el hecho como un “cobarde atentado” y afirmó que no quedará impune. “La familia naranja no está completa”, dijo durante una reunión plenaria del partido.

 

Sergio Torres, rival de Rocha en elecciones a la gubernatura

Un día antes del ataque, Sergio Torres Félix fue cuestionado durante una conferencia en el Congreso, sobre su intervención en la elección interna del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Culiacán (Stasac), del que fue dirigente de 2002 a 2005, a favor de la candidata Zayda Flores.

Él negó los señalamientos, pero admitió apoyar públicamente a la aspirante, cuyo equipo que integra la planilla tinta acudió la tarde del martes 28 a la clínica donde se encontraba internada Elizabeth Montoya. Ahí sostuvieron una breve charla con el gobernador Rubén Rocha, cuando este salía de las instalaciones. Luego se marcharon.

 

SERGIO TORRES. Candidato a gobernador por MC.

 

Aun cuando Sergio Torres actualmente es militante de Movimiento Ciudadano, formó parte del PRI, partido del que fue dirigente municipal, y bajo sus siglas fue regidor (2005-2007), diputado local (2007-2010), diputado federal (2012-2013) y alcalde de Culiacán (2014-2016), en este último en coalición con el Partido Verde y Nueva Alianza.

En 2018, el gobernador priista Quirino Ordaz Coppel lo nombró secretario de Pesca y Acuacultura, cargo que ocupó hasta el 2020 cuando buscó la candidatura a gobernador por el PRI, y al no lograrlo abandonó las filas del partido y se unió a Movimiento Ciudadano.

Bajo las siglas de MC fue candidato a la gubernatura en 2021, donde compitió contra Rubén Rocha Moya.

Su cargo actual dentro de la vida política de Sinaloa, es de diputado local por MC, partido del que además es dirigente. En el Congreso local es secretario de la Comisión de Pesca y Acuacultura, vocal de la Comisión de Derechos Humanos, de Fiscalización, y de la Comisión de Justicia; asimismo, es integrante con voz y voto de la Junta de Coordinación Política.

 

El poder bajo fuego

El ataque no ocurrió en un vacío. En los últimos años, Sinaloa ha vivido una escalada de agresiones contra figuras públicas, en un contexto marcado por disputas criminales y reacomodos de poder.

El 25 de julio de 2024 fue asesinado Héctor Melesio Cuen Ojeda, uno de los actores políticos más influyentes del estado: exrector de la UAS, fundador del PAS y diputado federal electo. Su muerte ocurrió en Huertos del Pedregal, el mismo día del secuestro de Ismael el Mayo Zambada, hecho que detonó una reconfiguración violenta entre facciones del crimen organizado.

Meses después, el 30 de septiembre de 2024, a unos días de iniciada la guerra entre Mayitos y Chapitos, Faustino Hernández Álvarez, presidente de la Unión Ganadera Regional de Sinaloa y exdiputado local, fue asesinado en su domicilio en la privada Rufino Tamayo, sector Parque Alamedas, del Desarrollo Urbano Tres Ríos, en Culiacán.

Un día antes, fue encontrado sin vida en la carretera Mazatlán-Culiacán, en las inmediaciones de la comunidad de Alta Rosa, Héctor Ramón Escobar Manjarrez, candidato suplente a diputado y hermano de un exalcalde de Elota. Tenía dos días desaparecido.

Ya en 2025, el 5 de enero, fue asesinado en Aguaruto el director de Tránsito Municipal de Culiacán, Francisco Javier Zazueta Lizárraga. El agente conducía una camioneta perteneciente a la corporación, cuando un grupo armado le disparó en el bulevar Adolfo López Mateos.

Tres días después, Mirna Karime Corrales Gutiérrez, comisaria del ejido Bachigualatito, fue asesinada a balazos en su domicilio. Su hermano resultó herido durante el ataque.

Artículo publicado el 01 de febrero de 2026 en la edición 1201 del semanario Ríodoce.

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