El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela dictaminó que la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, asuma la presidencia encargada del país tras la captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas militares de Estados Unidos.
Con esta resolución, Rodríguez se convierte en la primera mujer en la historia de la nación sudamericana en encabezar el Poder Ejecutivo.
La medida fue anunciada por la presidenta de la Sala Constitucional, Tania D´Amelio, a través de una transmisión obligatoria en radio y televisión.
El mandato judicial ordena que la funcionaria ejerza todas las atribuciones y deberes inherentes al cargo presidencial con el objetivo de asegurar la continuidad administrativa y la defensa integral del Estado.
El máximo tribunal calificó la detención y traslado de Maduro a territorio estadounidense como un “secuestro” y una situación de fuerza mayor no prevista de forma literal en la Constitución.
La decisión del TSJ busca responder a este escenario excepcional sin que esto signifique todavía una calificación jurídica definitiva sobre si la ausencia del mandatario se considera una falta temporal o absoluta.
De acuerdo con la legislación venezolana, las faltas del presidente deben ser suplidas por la vicepresidencia hasta por un periodo de 90 días, los cuales pueden ser prorrogados por el Parlamento. Si la ausencia se extiende más allá de ese tiempo, corresponde al Poder Legislativo decidir si se declara la falta absoluta.







