Viejos cines mochitenses

Viejos cines mochitenses

No era extraño que en las salas de cine hubiera obras de teatro, peleas de box, bailes de recaudación de fondos para construir escuelas, concursos de aficionados, carnavales, teatro guiñol, etcétera. A principios de 1920 en Los Mochis, el cine Teatro Madero fue escenario de funciones de teatro y variedades con actuaciones de Los González, Higares, la Muñeca Andaluz y la Sarasa. En las crónicas mochitenses sobre salas de cine, Cine Metro fue el primer cine, atendido por el Marcelino Herrera, lugar donde subsiguientemente estaría el Hotel Montecarlo. Contemporáneas a esa sala de cine, fueron Cine Mochis y Cine Nacional. El griego Guillermo Pulos estableció el Teatro Lírico, posteriormente fue el Centro Recreativo de Los Mochis. Este espacio recibió a Cuatezón Beristain, Joaquín Pardavé, Lupe Rivas Cacho y Celia Montalbán. Su pantalla exhibió películas de Charles Chaplin, Harold Lloyd y Mary Pickford, El Peligro Amarillo, Reino Secreto, La Moneda Roja y La Capitana de Yucatán.

Pulos junto a su esposa y Jorge Guicas, con un proyector portátil presentaron películas, en poblaciones del valle del Fuerte; por avenida Sonora, Pulos edificó el Teatro Cine Royal, tras la clausura del Teatro Lírico que también había hecho las funciones de cine. Cine Royal cambió de nombre por Cine Reforma. En el preámbulo de su inauguración, Cine Royal anunció que estaría “equipado con 1200 butacas en luneta, amplio departamento de galería en el segundo piso con capacidad para 1000 espectadores, servicio de ventiladores para aminorar el molesto calor y además de mostrar películas modernas, compaginaría sus espacios para compañías de drama, comedia, zarzuela, variedades y revistas que visitaran la ciudad.” El tiempo y falta de mantenimiento, vio envejecer Cine Reforma y sus bancas de madera endurecidas.

En 1937, Cine Royal manejó los “martes de cacharpa”, 10 centavos en planta alta y 15 centavos en planta baja, presentó la película Contrabandistas del mar con Jack Holt y anunció la película Sangre de Circo con Wallace Beery y Jackie Cooper. Para 1938, la prensa anunció Así es mi Tierra, haciendo alusión que producciones cinematográficas como esa, “contribuían a enriquecer el arte folclórico, la música y canciones de Tata Nacho… y las actuaciones de Cantinflas y Medel, la encuadran en el cine costumbrista, gustará al público”. El Cine Zaragoza además de proyectar películas, también realizó funciones de box y lucha libre.

Pulos no cesó en sus incursiones de exhibición cinematográfica, abrió el Cine Río con las bondades de buena pantalla y buen sonido, pero con la queja que durante época de lluvias el público la pasaba mal, el frío en el efímero invierno mochitense y el tizne de las zafras eran los puntos negativos. Este cine era operado por Hilario Castellón, Juan Castro y Guadalupe Valdez, la taquillera era Nena Granados, las porteras eran Calita Grijalva y María de los Ángeles Hernández, la dulcería era atendida por Odilia Sánchez Castro y Teresa Lara, el mozo era un hombre a quien llamaban Chabelo. En 1939, Pulos estuvo un tiempo en Guadalajara, buscando repuestos para reparar equipo de proyección cinematográfica y engrosar su inventario de películas.

En 1941, hubo polémica entre el Sindicato de Cinematografistas y la casa distribuidora de películas de Juan Fernández, el segundo violentó el acuerdo de distribución de películas, otorgado a dicho sindicato, para las salas de cine mochitenses. Decidieron irse a un paro, para patentizar su desacuerdo con algo desleal desde la perspectiva e intereses del gremio sindical. Entre 1948-1954 se abrieron tres proyectos de salas de cine, como Cine de Topolobampo, Cine Venecia del español Alberto Fuente Prieto, posteriormente lo traspasó a la Compañía Operadora de Teatros S.A, representada por Gabriel Alarcón y Cine Colonial de Jorge Hallal Kuri. Hubo cines de barrio: el Cine Morelos concurrido por las personas avecindadas en el sector y cine Johnston administrado por Ignacio León. Cine Paquín en un modesto local, atendido por Alejandro Adame. El empresario Martín Estrada construyó Cine Venecia por la calle Morelos entre las calles Gabriel Leyva e Ignacio Zaragoza.

En 1956 había cuatro cines en Los Mochis: Cine Río Fuerte, Cine Colonial propiedad de Jorge Hallal, Cine Venecia, gerente Manuel García y Cine Rex, gerente José Félix. La exhibición de películas de forma gratuita, fue una forma para publicitar productos en segmentos poblacionales como la niñez. Una empresa distribuidora de bebidas saborizadas a base de leche, pagó a un carro para publicitar sus productos por las polvorientas calles mochitenses, además de notificar la exhibición de caricaturas como el Gato Félix, Popeye el Marino y el Ratón Miguelito.

La regulación de las funciones de cine, formó parte de las funciones del cabildo ahomense. En 1952, cada función de cine debía pagar entre el 10 y 15 por ciento de lo recaudado, cuando no se trataba de una actividad de beneficencia. En 1953, el primer edil y los regidores ahomenses, mantuvieron las mismas cuotas, respecto a las funciones de cine, no obstante, la solicitud de algunos particulares, sobre reconsiderar disminuir los impuestos asignados. La única modificación fue “el presidente municipal tendría facultades para aplicar cuotas diarias o mensuales a empresas de cine, circos y variedades, de acuerdo con sus respectivas categorías, comunicándolo en cada caso al tesorero municipal para los efectos consiguientes”.

En fin, estas modestas líneas son un vistazo a esta amplia temática, lejos de haberse abordado de forma nutrida todavía.

Artículo publicado en la edición 19 del suplemento cultural Barco de Papel del semanario Ríodoce.

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