‘Que regrese sana y salva María de los Ángeles’, expresó Óscar Loza Ochoa, presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), al tomar posición por la desaparición de María de los Ángeles Valenzuela, madre buscadora de Mazatlán privada de la libertad el día de ayer.
“María de los Ángeles Valenzuela desaparece incluso en presencia de la madre. Es lo que dicen los datos que tenemos: la levantan, se la llevan y hasta hoy no tenemos noticias de ella. ¿Por qué hablamos de gravedad? Pues resulta que hoy las personas que buscan a desaparecidos también son desaparecidas”, señaló Loza Ochoa.
Su desaparición ocurre en un contexto donde se ha registrado un incremento en las desapariciones en Mazatlán y en todo el estado de Sinaloa durante las últimas semanas.
Loza Ochoa señaló que la Comisión no había recibido ninguna denuncia por amenazas que antecediera la desaparición de la rastreadora.
“Es más, yo estuve recientemente en Mazatlán y saludé a María de los Ángeles. No me manifestó que hubiera algún riesgo como este que corrió”, detalló.
Su desaparición, subrayó Loza, constituye un golpe para los 32 colectivos de familiares de desaparecidos registrados a nivel estatal y refleja la preocupación de que su privación pretenda disminuir la actividad de las madres buscadoras que intentan encontrar a sus desaparecidos.
María pertenece al grupo de rastreadoras “Voces sin Justicia”, del puerto mazatleco, haciendo un llamado para que las autoridades correspondientes realicen todas las diligencias necesarias para dar con el paradero de la buscadora.







