En la capital de Sinaloa, donde se vive una pugna interna del Cártel de Sinaloa, nueve de cada 10 personas consideran que no hay seguridad
En Culiacán, nueve de cada 10 habitantes se sienten inseguros de acuerdo a la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El sondeo coloca a la capital sinaloense en el primer lugar con la mayor percepción de inseguridad a nivel nacional de los datos recogidos entre mayo y junio del 2025 en 91 ciudades.
Los resultados se contextualizan tras 11 meses de conflicto que desarrollan grupos antagónicos del crimen organizado, luego de la captura y entrega del otrora líder del Cártel de Sinaloa, Ismael el Mayo Zambada García.
En un año, la percepción de inseguridad en Culiacán pasó de 44.7 a 90.8 por ciento. En la comparativa anual, las tres principales ciudades de Sinaloa registraron incrementos en cuanto a esos resultados ya que Los Mochis pasó de un 18.7 por ciento en junio del 2024 al 30 por ciento en 2025 y Mazatlán del 34.3 al 64.5.
Culiacán también presentó un nuevo incremento del 1 por ciento respecto a la última encuesta realizada marzo, cuando alcanzó el 89.7 por ciento. En los resultados del primer trimestre del año, la capital de Sinaloa ocupó el segundo lugar por detrás de Villahermosa, Tabasco.
En esta nueva encuesta, Culiacán ocupó el primer puesto y detrás le siguieron Ecatepec de Morelos, Estado de México, con el 90.7 por ciento de percepción de inseguridad; Uruapan, Michoacán, con el 89.5, Tapachula, Chiapas, con el 88.1 y Ciudad Obregón, Sonora, con el 88.
Además, sólo el 23.6 por ciento de la población de Culiacán consideró que eran efectivas las labores de sus gobiernos municipales para atender sus problemáticas; número que se encuentra por debajo del porcentaje nacional del 30.1 por ciento.
Si la gente no ve que atiende la inseguridad, la percepción de violencia seguirá aumentando: CESP
A pesar del anuncio de detenciones, de decomisos y la llegada de elementos de fuerzas federales, la percepción de la violencia persiste entre la ciudadanía, consideró Miguel Calderón Quevedo coordinador general del Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP).
“Lamentablemente no nos sorprende estar en el primer lugar porque de alguna manera este último corte (el de marzo) nos indicaba que esto era muy posible y que estamos rebasando a lugares del país que también tienen complicaciones”, comentó.
En Culiacán, dijo el titular del CESP, la percepción coincide con la realidad que se ha vivido durante los 11 meses de violencia. La ciudad registra no solo alta incidencia delictiva, cifras históricas en detenciones y decomisos, sino también históricas en el tema de percepción.
Señaló que es necesario focalizar la situación en Culiacán, ya que, en contraste, en Los Mochis la percepción de inseguridad en su población se encuentra en un 30 por ciento, mientras en Mazatlán se redujo de un 75.5 por ciento a 64.5.
Si bien la cuestión de inseguridad en el estado, que proviene de grupos delincuenciales del crimen organizado en disputa, ha sido asumida por las autoridades federales como el Ejército, la Guardia Nacional o Marina, las corporaciones locales no deben eludir su responsabilidad en sus tareas de proximidad y prevención.
“La autoridad local no puede abstraerse del problema, tiene una responsabilidad que tiene que cumplir, como lo están cumpliendo algunas otras ciudades del país. Yo no me imagino a las autoridades de Tijuana o a las de Guanajuato o las de Acapulco, o las de Tampico, Tamaulipas o a las de Mérida, Yucatán, diciendo que la mayoría del problema le corresponde a la federación”.
Recordó que, tras los primeros enfrentamientos ocurridos en septiembre del 2024, la policía municipal de Culiacán se mantuvo al margen durante un tiempo, luego de que la SEDENA hiciera una revisión de armamento. La ausencia de los elementos desencadenó una escalada en el robo al comercio.
“¿A quién le corresponde esa tarea de policía de proximidad, sino es a la policía local? ¿Cuánta de esta problemática tiene que ver con esa delincuencia común que termina escalando a una delincuencia de alcances de altas proporciones? Hacemos un llamado a las autoridades locales, a las municipales en particular para que hagan lo que les corresponde, hoy tenemos la mitad de los policías que deberíamos tener”, señaló.
El coordinador general del Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP) opinó que el nombramiento de Alejandro Bravo Martínez en la titularidad de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPyTM), representa el fracaso de los mandos civiles en esos puestos y la confianza que se tiene en las autoridades castrenses.
“Ocupamos honestidad y quienes nos garantizan un desempeño mayor son los mandos militares a día de hoy, esperamos que esto cambie con el tiempo y que en algún momento podamos confiar en mandos civiles, para que esto sea lo que la ley estipula: un mando totalmente ciudadano, alejado de las operaciones militares, pero hoy ocupamos un perfil común”.
En la medida que la población no perciba que no hay un estado que atienda los problemas de inseguridad, los resultados en desconfianza irán en aumento, por eso se debe pensar en cómo fortalecer a las instituciones de seguridad locales, que demuestren una capacidad, articulación, inteligencia, y coordinación que den resultados.
“El 25 de julio estamos conmemorando una fecha que detonó esta violencia y el 9 de septiembre próximo estaríamos completando 12 meses del estallido específico de las circunstancias de inseguridad. ¿Hasta dónde tendremos que llegar? ¿Qué tendrá que hacer federal y local para contener e inhibir esta circunstancia y qué tendremos que hacer los ciudadanos, las familias, que no hicimos en las crisis pasadas para garantizar la no repetición?”, son cuestiones, dijo, qué habrá que plantearse.
Artículo publicado el 27 de julio de 2025 en la edición 1174 del semanario Ríodoce







