Caro Quintero, negociaciones en puerta

Caro Quintero, negociaciones en puerta

La vida del otrora capo de capos, Rafael Caro Quintero, dependerá de lo que pueda aportar a puerta cerrada, incluyendo información sobre políticos de la época en que supuestamente el narcotraficante torturó y asesinó a Enrique Kike Camarena, así como detalles sobre funcionarios actuales de quienes pueda tener información de interés para Estados Unidos.

“Tendría que cooperar y aportar muy buena información de lo que sea que sea de interés para los fiscales, de lo contrario, no se les va a escapar y posiblemente busquen la pena capital”, dijo Leonardo Silva, ex agente retirado de la DEA quien, durante 15 años, trabajó como agente encubierto de esa dependencia.

La fiscalía aparentemente aún no cuenta con los elementos suficientes para determinar si solicitará la pena de muerte en contra del capo, o si negociará con la defensa de Caro Quintero con información que pudiera salvarlo de la pena de muerte, porque, como lo expuso la fiscal encargada del caso Saritah Komatiredy, durante la audiencia preliminar realizada la semana pasada en una corte federal de Brooklyn, esa posibilidad “está sobre la mesa”.

“Hay pruebas contundentes, incluyendo 30 minutos de grabaciones del interrogatorio y la tortura que sufrió Kiki Camarena, que podrían utilizarse durante el juicio; sin duda grabaciones extremadamente sensibles”, dijo Komatiredy durante la comparecencia.

Las grabaciones sobre la tortura a Camarena a las que Komatiredy se refiere, han sido utilizadas en varios de los juicios donde han procesado y sentenciado a quienes fueron acusados de participar, directa e indirectamente, en el homicidio de Camarena, incluyendo el caso del doctor Humberto Álvarez Machain, señalado de mantener con vida a Camarena para que sus captores lo pudieran seguir torturando.

Frederick Block, del distrito este de Nueva York, indicó por su parte que debían agilizar el proceso para determinar si sentenciarían a Rafael Caro Quintero a muerte, y dijo a los fiscales que tendrían un plazo de 90 días para determinar cuál sería el futuro del acusado, fijando para el próximo 18 de septiembre a las 11 de la mañana, para decidir si buscarán la pena máxima.

“Para ese día deben de tomar una decisión”, enfatizó Block.

De acuerdo a fuentes familiarizadas con el caso, la vida del capo dependerá de un “paquete” escrito con el puño y letra de capo en donde detallará información que podría ser de interés de la fiscalía estadounidense, y que incluye los políticos que en su momento estuvieron enterados de lo que había pasado a Kike Camarena, y que por el contrario lo protegieron para que dejara el país, lo cual incluiría funcionarios federales cercanos al ex presidente Miguel de la Madrid.

“Estamos preparando un paquete con esos elementos de mitigación”, dijo Elizabeth Macedonio, abogada de Caro Quintero, quien al igual que la fiscalía estadunidense, dijo necesitar más tiempo para presentar un paquete completo que plazca a los fiscales.

Según enfatizó la abogada después de la audiencia, parte de esas pruebas destacarían como el crimen de Camarena ocurrió hace 39 años, además de exponer la forma en que Caro Quintero fue entregado a Estados Unidos, ya que éste no sucedió bajo los acuerdos bilaterales entre ambos países, sino que fue parte de una entrega masiva hecha por el gobierno de México.

“La forma cómo fue entregado Caro Quintero (a Estados Unidos) no va a funcionar como eje de negociación, ni tampoco el hecho de que el homicidio ocurrió hace casi 40 años, sino lo que va a pesar y puede ayudarlo a evitar la pena de muerte es la información que pueda proporcionar de cualquier funcionario de ese tiempo, y de funcionarios actuales que lo protegieron cuando huía”, mencionó un funcionario de Estados Unidos familiarizado con la investigación.

Una historia inconclusa

Enrique Kike Camarena, agente encubierto de la DEA que estuvo detrás del llamado cártel de Guadalajara, hasta que en febrero de 1985 terminó señalando un rancho en Búfalo Chihuahua donde había mil hectáreas de mariguana listas para ser cosechadas.

Según la DEA, la exposición de la operación condujo a la destrucción de más de la hierba, la cual tenía un valor en el mercado negro de casi 8 mil millones de dólares en aquel tiempo, y Caro Quintero, ciego de ira, mandó levantar a Camarena junto a su piloto Alfredo Zavala Avelar, a quienes habría ordenado torturar y matar.

Aunque la DEA y los propios fiscales del caso sostienen que eso fue lo que realmente ocurrió, otro ex agente de la agencia antidrogas, Héctor Berrellez asegura que la realidad fue que, Caro Quintero estaba financiando a la CIA para que enviará armamento a la contra nicaragüense y con ello derrocar al Frente Sandinista de Liberación Nacional en la década de los ochentas.

Según declaraciones hechas por Berrellez a diferentes medios, es que Caro Quintero descubrió esa colaboración, y la CIA habría ordenado matar a Camarena y con ello culpar al narcotraficante de la Noria Badiraguato como el autor intelectual de la muerte.

Entre los personajes que acusó Berrellez, destaca Manuel Barlett Díaz, secretario de Gobernación durante la administración del presidente Miguel de la Madrid, quien aparentemente estaba enterado de lo que había sucedido, e incluso, él habría sido quien informó a Caro Quintero sobre la infiltración de Camarena al interior del cártel de Guadalajara.

“Barlett está identificado como uno de los que planeó, junto con Ismael Félix Rodríguez, de la CIA, el secuestro, tortura, interrogatorio y muerte de Enrique Camarena”, dijo en su momento Berrellez a medios como Proceso y medios internacionales.

Entre 2016 y 2018, siendo aún senador por el Partido del Trabajo, este semanario intentó entrevistar en repetidas ocasiones a Barlett Díaz sobre el caso de Caro Quintero, pero siempre se reusó a hablar sobre el tema por tratarse de algo “que había ocurrido hacía mucho tiempo”.

Sin salida

La fiscalía de los Estados Unidos, sin embargo, buscará cerrar todas las salidas posibles para don Rafa, como conocían a Caro Quintero en la sierra de Sinaloa, pues además de acusarlo por la muerte de Kike Camarena, también el capo también será acusado por la muerte de otras personas, ocurridas entre 2015 y 2017, de poseer armas de uso exclusivo del ejército, además de operar una red para el tráfico de cocaína, mariguana, heroína y metanfetaminas.

En el expediente 15-cr-00208, Caro Quintero enfrenta, además del homicidio de Camarena, al menos cuatro cargos que tienen que ver con tráfico de estupefacientes, de haberse convertido durante algún tiempo en el líder del cártel de Sinaloa, y de ser un generador de violencia en varias entidades federativas de México.

“El acusado enfrenta varios cargos, y por eso el gobierno de Estados Unidos buscará decomisarle toda propiedad o bien que posea, para pagar el daño que hizo a este país”, se lee en uno de los apartados del documento.

Caro Quintero fue detenido el 4 de abril de 1985, en San José Costa Rica y extraditado a México pocos días después. Estuvo preso en varias prisiones de máxima seguridad del país, hasta que, el 7 de agosto del 2013, fue liberado gracias a un amparo interpuesto por su defensa.

Días después de su liberación, Estados Unidos ofreció una recompensa por 5 millones de dólares por información que condujera a su recaptura, y en 2018, la recompensa fue aumentada a 20 millones de dólares.

Finalmente, el capo fue arrestado nuevamente el 15 de julio de 2022, en Choix, Sinaloa, y el 27 de febrero pasado, entregado a Estados Unidos junto con otros 28 narcotraficantes.

Actualmente se encuentra recluido en el Centro Metropolitano de Detenciones de Brooklyn, donde, según ha explicado el Departamento de Justicia de Estados Unidos, se mantiene completamente aislado durante 23 horas al día, y sólo se le permite salir para que le pegue el sol una hora al día, incluyendo, conferencias con su defensa.

*Con información de Proceso

Artículo publicado el 29 de junio de 2025 en la edición 1170 del semanario Ríodoce.

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