Derechos laborales… en mala hora

Derechos laborales… en mala hora

Empresarios señalan que las reformas a la Ley Federal del Trabajo, aun cuando son derechos justos, en Sinaloa afectarán al sector ante la crisis económica y de inseguridad que se vive

 

Reformas laborales como la Ley Silla y la reducción a 40 horas de trabajo en México hacen más difícil la sobrevivencia de las empresas, inmersas en una crisis económica y de seguridad en Sinaloa.

Sin dejar de reconocer el legítimo derecho que tiene el trabajador de acceder a estos beneficios, empresarios consideran que el contexto de violencia que se vive en el estado no es el idóneo para la implementación de estos derechos que se han venido en “cascada”.

La Ley Silla y la reducción a 40 horas de trabajo impactaría de manera negativa la producción de productos de consumo.

Ley Silla

El martes 17 de junio de 2025 entró en vigor la llamada Ley Silla, una reforma a la Ley Federal del Trabajo que garantiza a millones de personas trabajadoras el derecho a sentarse durante su jornada laboral, siempre que sus funciones lo permitan.

Martha Reyes Zazueta, presidenta de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), opina que estas reformas laborales en beneficio del trabajador no están mal, pero sí el momento en el que se pretenden implementar.

“Creo que ahorita el crearnos otras cargas nos hace más difícil la sobrevivencia de nuestras empresas”, expresa.

El enfoque que le está dando el gobierno federal a estas leyes está equivocado, señala, porque lo que en estos momentos lo que pretende la gente es tener o conservar su fuente de empleo, que se ha visto disminuida por la violencia e inseguridad que se registra desde el 9 de septiembre de 2024 en Sinaloa, sobre todo en Culiacán.

“(La Ley Silla) es un enfoque equivocado, creyendo que con eso están protegiendo al colaborador… la gente no pide estar sentada, la gente quiere tener seguro su trabajo”, reitera.

El chef Miguel Taniyama considera que estas reformas laborales son un distractor de un gobierno incapaz de brindar seguridad para la conservación de empleos y fuentes de trabajo.

La Ley Silla no sería un conflicto laboral en su restaurante, dice, afectado como la mayoría por la violencia e inseguridad en Culiacán.

“Al final del día con lo que más contamos es con sillas. Nosotros tenemos muchas horas muertas”, expresa.

Aquí, enfatiza, lo que debería de estar en la discusión es el tema de la seguridad.

 Bien, pero mal…

Óscar Sánchez Beltrán, presidente de la Unión de Comerciantes de Culiacán, reconoce que las reformas laborales son positivas, pero no que vengan en “cascada”.

“Nosotros lo vemos bien. Lo que no vemos bien es que todas sean juntas, (que) se hayan juntado en tan corto tiempo y en un escenario de crisis económica e inseguridad que vive el país”, manifiesta.

Las 40 horas

De acuerdo con El Economista, durante el segundo foro convocado por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social el 23 de junio, los sectores participantes acordaron establecer este año la aprobación de la reforma para reducir la jornada laboral a 46 horas; en 2026 reducirla a 44 horas, y en 2027 alcanzar la reducción de 40 horas.

La dirigente de la Coparmex Culiacán, Martha Reyes Zazueta, opina que, aunque sea positiva, la reducción de la jornada laboral, este no sería el momento para implementarla.

El trabajador no quiere una jornada laboral de 40 horas, subraya, sino conservar su trabajo y ganar el dinero suficiente que le alcance para la manutención familiar.

En el campo y en la industria, comenta, la Ley Silla y la reducción de la jornada laboral a 40 horas, sería inviable.

“Yo creo que el gobierno está haciendo sus ocurrencias para decir, ‘te estamos ayudando, pueblo’, pero no. Lo están perjudicando, porque muchos colaboradores, curiosamente, están inquietos. ‘¿Entonces ya no va a haber aumentos, por qué?’. ¿Cómo le vamos a dar aumento a alguien si le vamos a reducir las horas?”, se pregunta.

Miguel Taniyama, del restaurante El Clan Taniyama, considera que por la situación que vive el estado, hoy es cuando se requiere más trabajo, más esfuerzo y menos populismo.

“Cuando el país ocupa más trabajo, más horas laborales, más eficiencia, más plus… Veremos qué resulta. Pero la verdad es que perdemos competitividad. Perdemos muchas cosas que al final del día no abonan a lo que requiere el país en estos momentos”, señala.

Así es la ley y tiene que cumplirse, acepta, pero también la autoridad debe cumplir con brindar seguridad.

En cascada

Óscar Sánchez Beltrán, dirigente de la Unión de Comerciantes de Culiacán, además de criticar la implementación de estas leyes en momentos en los que la inseguridad mantiene sumido al estado en una crisis económica y de seguridad, estas reformas vengan en “cascada”.

Lo que no se hizo en 50 años, asegura, se está haciendo en siete años, en los que se han tenido incrementos sustanciales al salario mínimo, ampliación del periodo vacacional, la Ley Silla y en proceso la disminución de la jornada laboral a 40 horas.

Y los más afectados serían los pequeños comerciantes, advierte, por ser los que cuentan con menor capacidad económica y que tendrían que contratar más personal para cubrir los horarios que van a quedar vacíos o descansos que se están planteando.

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