El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este miércoles nuevas sanciones contra cinco líderes del Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), incluidos Nemesio Oseguera Cervantes, el Mencho y Ricardo Ruiz Velasco, el Doble Erre, señalado como el principal sospechoso del asesinato de la influencer Valeria Márquez.
El gobierno estadounidense indica que el CJNG es un “un cártel brutalmente violento”, responsable de una parte importante del fentanilo y otras drogas que llegan a los Estados Unidos.
“Utiliza el asesinato como táctica para intimidar a sus rivales”, añade.
Advierte que “la despiadada ambición del cártel por expandir sus operaciones le ha llevado a la organización a cometer secuestros, torturas, atentados bomba y ejecución de civiles, políticos mexicanos, militares y agentes del orden”.
Añade que el “singular estilo de liderazgo le ha permitido (al Mencho) operar como una franquicia en varios estados de México y generar miles de millones de dólares en ganancias provenientes del tráfico de fentanilo, cocaína, metanfetamina y heroína”.
Por otro lado señala que Ruiz Velasco es un teniente de alto rango, afiliado con la unidad de las fuerzas especiales del cártel y responsable de la propaganda y comunicaciones públicas de la organización criminal; además es señalado por estar implicado en asesinatos de alto perfil en México por más de una década, de acuerdo con la información del gobierno norteamericano.
También han sido incluidos en la lista negra de la OFAC Julio Castillo Rodríguez, alias el Chorro, yerno del Mencho y considerado su sucesor; Gonzalo Mendoza Gaytán, conocido como el Sapo y responsable del rancho Izaguirre de Teuchitlán, utilizado como campo de adiestramiento en el que se han hallado recientemente restos óseos; Audias Flores Silva, Jardinero, quien es el comandante regional a cargo de grandes extensiones de territorio en Zacatecas, Guerrero, Nayarit, Jalisco, y Michoacán y controla clandestinamente laboratorios en la región central de Jalisco y en el sur de Zacatecas que son usados para producir metanfetaminas y otras drogas ilícitas dentro de los Estados Unidos.






