El Colegio de Economistas del Estado de Sinaloa A.C. realizó por primera vez un conversatorio en el que se discutió la crisis de seguridad que ha paralizado la economía, afectado la educación y deteriorado el tejido social.
“¿Hacia dónde y cómo?” fue la pregunta que estimuló la participación de nueve ponentes. Cada uno aportó desde su propia trinchera, lo educativo, político, económico y social, pero coincidieron en un punto, la falta de acción y transparencia por parte del gobierno.
Juan Alfonso Mejía, investigador y exsecretario de Educación, reconoció que los ejercicios cívicos impulsados desde ciertas colectividades, aunque buscan transformar políticas deterioradas, terminan siendo solo “parches” para estrategias que deberían ser responsabilidad del gobierno, al que le restan obligaciones.
“Los que hoy se han dedicado, o nos hemos dedicado es a parchar, ¿parchar qué? donde no llegue el estado o el gobierno, le ayudas. Si hay frío en la sierra y hay que repartir bolsas y el Estado no quiere, pues vas. Si hay que repartir alimentos, pues vas. Pero estás parchando y estás confundiendo entonces el derecho que tienes como ciudadano y la responsabilidad del gobernante”, aseveró.
Distinguió dos conceptos: asistencia (caridad) y justicia. La asistencia ayuda en la urgencia, pero no transforma las causas estructurales. La justicia, en contraste, es un modelo que busca abordar las causas estructurales de los problemas.
Desde lo financiero, la economista Cristina Ibarra resaltó que en Sinaloa hay una ausencia planificación técnica e ineficiencias en los proyectos. Esta problemática se manifiesta en varias dimensiones y es una de las razones por las que el estado se encuentra en una crisis estructural.
“Aquí vienen y se presentan: ‘Vamos a hacer un ferrocarril de pasajeros’, decía el gobernador hace como dos años. ¿Y dónde está el estudio técnico? ¿Y dónde está el estudio de demanda? ¿Y dónde está la información que nos dice cuál va a ser la derrama económica que eso genera, a quién va a beneficiar, en qué sentido, qué sectores productivos. No hay nada, es simplemente venir y decir que hay una intención de algo”, resaltó.
Por su parte, Manuel Clouthier señaló que la crisis actual no es reciente; se ha venido construyendo durante décadas, alimentada por la corrupción, la omisión y la complicidad, tanto de las autoridades como de la propia sociedad.
“Nos guste o no nos guste. Así como nos quejamos que el gobierno no quiere ver la realidad, pareciera que nosotros tampoco queremos ver la realidad, hay quienes creen, y lo respeto, que este es un problema coyuntural el que estamos viviendo, como si fuera un bache, como si ya lo fuéramos a pasar”.
La crisis actual no es exclusivamente de inseguridad, sino que Sinaloa padece una severa crisis política. La problemática en la que el estado está inmerso, no se solucionará en los próximos meses; llevará un tiempo en diluirse.






