“Siempre he dicho y decía en mis argumentos en las audiencias que la corrupción es un delito que mata, es un delito de lesa humanidad, y algunos decían que era una exageración, pero no es así, cuánta gente ha muerto porque en las concesiones, en los contratos de hospitales públicos y del seguro social, son de mala calidad”, cuestionó la activista guatemalteca Virgina Laparra.
Laparra, es una de las finalistas del Premio Allard que se entregará el próximo 17 de junio en el Tribeca Rooftop de la ciudad de Nueva York, el cual reconoce la valentía y el liderazgo en la lucha contra la corrupción.
La exjefa de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI) en Guatemala, fue seleccionada en la edición 2025 por su lucha contra la corrupción en el sistema judicial guatemalteco.
“Ella enfrentó procesos penales por su trabajo, lo que la llevó a pasar 680 días en una prisión de máxima seguridad y posteriormente bajo arresto domiciliario. A pesar de estas dificultades, se negó a ceder ni a comprometer su integridad. Su arresto y posterior detención han sido ampliamente criticados por organizaciones de derechos humanos”, señala una síntesis del trabajo de Laparra publicado en el sitio del Premio Allard.
En un video difundido por los organizadores del galardón, el congolés Andréa Ngombet, también finalista del Premio Allard 2025 junto con el somalí Abdalle Ahmed Mumin, señala que en su país la corrupción está avalada socialmente.
“Si no eres corrupto en el Congo, eres un mal tipo, y si eres corrupto, la gente te alaba; incluso tu familia puede alabarte. Robar es un deporte nacional”, indica.
Ngombet es un líder social, activista político y experto en cleptocracia, quien se dedica a promover la democracia y combatir la corrupción en la República del Congo y es fundador del Colectivo Sassoufit, una organización que aboga por la democracia y el Estado de derecho en Congo Brazzaville.
El periodista y activista de derechos humanos somalí, Abdalle Ahmed Mumin, es cofundador del Sindicato de Periodistas Somalíes (SJS), una organización clave en la defensa de la libertad de prensa.
“Su dedicación al periodismo y a los derechos humanos lo ha expuesto al desplazamiento, la tortura y la persecución; sin embargo, mantiene su compromiso con la defensa de los derechos humanos y la libertad de prensa en Somalia mediante la búsqueda incansable de la verdad”, se destaca.
James Stewart, presidente de la Junta del Premio Allard, señaló que los finalistas de la edición 2025 son líderes íntegros que han priorizado la justicia, en detrimento de sus propios intereses y seguridad.
“Los homenajeados de este año son personas extraordinarias cuyos esfuerzos se han opuesto a la corrupción, han esclarecido la verdad y han promovido la justicia en algunos de los entornos más complejos del mundo. Han demostrado una valentía notable frente a la corrupción arraigada, defendiendo el Estado de derecho y la transparencia”, dijo.
“Al honrar y apoyar a estas valientes personas, también debemos reconocer que la corrupción es un desafío global que trasciende fronteras. Al mostrar las historias de nuestros galardonados, esperamos estimular la reflexión e inspirar la emulación. Sus historias están llenas de esperanza y resiliencia; todos podemos aprender de sus ejemplos”, dijo Stewart.
El Premio Allard establecido en 2012 por la Universidad de Columbia Británica, es uno de los principales galardones anticorrupción del mundo, y se otorga cada dos años a una persona, movimiento u organización que haya demostrado una valentía y un liderazgo extraordinarios en la lucha contra la corrupción.
Entre los ganadores de ediciones anteriores se encuentran Ismael Bojórquez, director del semanario Ríodoce, la periodista y defensora de derechos humanos, Pavla Holcová, así como Daphne Caruana Galizia, Howard Wilkinson, Khadija Ismayilova, John Githongo, Rafael Marques de Morais y Anna Hazare.
Ismael Bojórquez señaló que una sociedad desinformada es una sociedad ciega y por lo tanto es una sociedad mucho más vulnerable ante el poder.
“El periodismo por eso tiene que ubicarse de una manera casi natural frente al poder. Creo yo que lo hemos logrado, sobreponernos digamos a ese miedo, si permites que el miedo te controle, entonces mejor dedícate a otra cosa”.



