El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos, (ICE, en inglés) realizó desde el viernes una serie de redadas migratorias en Los Ángeles con agentes armados, lo que generó fuertes encuentros con activistas y miembros de la comunidad que trataron de evitar las detenciones.
Al menos tres grandes operativos migratorios fueron reportados por los defensores de los inmigrantes en localidades eminentemente hispanas del centro de la ciudad, de acuerdo a Aristegui Noticias.
El FBI confirmó en un comunicado la participación de su personal en las redadas migratorias. También se observaron agentes portando identificación de la DEA.
“Alerta la migra está por todos Los Ángeles este viernes”, advertían por mensajes de texto que se distribuyeron entre la comunidad.
De acuerdo al Semanario Zeta, los operativos se concentraron en áreas con alta población hispana, particularmente centroamericanos y mexicanos. En el Distrito de la Moda, al menos dos docenas de trabajadores fueron arrestados, mientras que en Westlake, varios jornaleros fueron detenidos en una tienda de materiales de construcción. La presencia de agentes con uniformes camuflados y vehículos blindados, así como el uso de gases lacrimógenos, intensificó la tensión en las calles.
El ICE no ha revelado detalles sobre el destino de los detenidos, pero en casos anteriores, los migrantes han sido deportados a sus países de origen por avión o de manera terrestre a través de la frontera con México. Organizaciones defensoras de inmigrantes han denunciado que muchos de los arrestados no tienen antecedentes criminales y que las redadas buscan infundir miedo en la comunidad.






