El pasado 22 de abril, el colectivo de Rastreadoras de Guasave dio inicio a cuatro jornadas de búsqueda en el dren Burrión, localizado en la comisaría de Casa Blanca; como resultado, se localizaron seis osamentas humanas, cuyas identidades no han sido identificadas, informó Rosa María Coronel, líder del colectivo.
Aunque los restos ya están en resguardo en el área de homicidios de Guamúchil, el proceso de identificación genética depende de que existan denuncias formales y muestras de ADN de familiares.
“Por eso, invito a aquellas personas que tienen hijos desaparecidos y que no han puesto denuncia, que la pongan. Porque es la única manera de que puedan encontrar a sus hijos, por medio del ADN”, exhortó Coronel.

Señaló que sin una denuncia ante la Fiscalía y sin el registro de perfil genético, los cuerpos podrían terminar en la fosa común, además, hizo un llamado a no cambiar de número telefónico una vez interpuesta la denuncia, ya que ese dato es clave para la localización de los familiares en caso de coincidencias genéticas.







