El Congreso del Estado de Sinaloa realizó nuevas reformas al Código Penal para aumentar las penas al delito “halconeo”.
El dictamen fue presentado este martes en la sesión ordinaria y se aprobó por unanimidad.
Las reformas tipifican el halconeo o la persecución hacia elementos de seguridad pública como una “conducta agresiva”. Anteriormente, solo se contemplaban tres elementos: acechar, espiar y vigilar.
Se agregó además como “fines no lícitos” la interferencia de estos sujetos para evitar la captura de un delincuente.
“Agregarle con fines no lícitos da una diferencia, además, hace una separación. No todas las personas serán procesadas, aun cuando aparentemente estén espiando o vigilando con un objetivo doloso”, respondió la diputada María Teresa Guerra.
Añadió que ante los avances tecnológicos y el incremento de cámaras de vigilancia clandestinas como nuevas formas de espionaje, fue menester agregar como delito el uso de dichos medios para recabar y transmitir información de operativos o ubicaciones de las fuerzas de seguridad.
Las sentencias se especifican de 4 a 11 años de cárcel. Se añadieron agravantes que aumentan un 50 por ciento en caso de que se utilicen a menores de edad, adultos mayores y personas con discapacidad en la actividad de halconeo.
La pena mínima en vez de cuatro años sería de seis años y la pena máxima aumentaría de 11 a 17 años.
“No quiero dejar de reconocer que el perfeccionar el tipo penal no va a eliminar esta práctica. No es un tema que esté presente en todas las entidades, ha estado presente en aquellas entidades donde hay más presencia de delincuencia organizada, que utilizan lo que nosotros conocemos como ‘punteros’”, comentó.
Desde 2013, el delito de halconeo ya estaba tipificado en la legislación estatal, pero con los nuevos retos y formas de espionaje fue necesario perfeccionar la ley; siendo impulsado por la Comisión de Justicia.
La diputada reconoció que desde el inicio de la guerra interna del Cártel de Sinaloa la presencia de los halcones ha disminuido, haciéndose menos evidente.
Antes se podían observar en los cruceros, esquinas y en las entradas de la ciudad. Esto no significa que la actividad haya cesado en su totalidad, solamente cambiaron sus formas de trabajar.








