Centros de rehabilitación: plaga sin control

Centros de rehabilitación: plaga sin control

Alrededor de 90 anexos que no están regulados operan en Sinaloa, admite Salud

 

 

Los centros de rehabilitación sin regulación en Sinaloa son una plaga que crece fuera del control de la Secretaría de Salud. Una hiedra venenosa que se ramifica en la clandestinidad y bajo sus propias reglas.

Mal clausuran un inmueble irregular cuando otro ya abrió sus puertas. Fachadas que en la mayoría de las veces no son más que centros de explotación, vicios y trata de personas. Ajenos al tratamiento de las adicciones como debieran ser.

Centros de rehabilitación no regulados que escapan a la supervisión de la Secretaría de Salud y de su órgano regulatorio, la Comisión Estatal de Prevención, Tratamiento y Control de las Adicciones (Ceptca), con cifras contradictorias y confusas sobre la cantidad real de estos sitios.

 

Irregulares

La confrontación que desde el 9 de septiembre sostienen las facciones del Cártel de Sinaloa, Chapos y Mayos, ha evidenciado la falta de control que sobre estos “centros de rehabilitación” debiera tener el estado.

En estos más de 100 días de conflicto dos centros de rehabilitación en Mazatlán y uno en Culiacán, no regulados, han sido objeto de atentados a balazos, y dos más, centros de reclutamiento de la delincuencia organizada.

“(Estos centros) no estaban regulados…”, dice Cuitláhuac González Galindo, secretario de Salud en Sinaloa.

La Secretaría de Salud, a través de Ceptca, reconoce 207 centros de rehabilitación en el estado, de los cuales, a decir del secretario, 117 están regulados y cumplen con todas las características necesarias para atender a pacientes con alguna enfermedad de adicciones.

“El resto (117) se ha visitado pero aún no entran a esta parte de la regulación, no han tenido la certificación o la acreditación por parte de Ceptca y de un organismo también nacional que nos ayuda a hacer esto. Muchos de estos están en vías de…” expresa.

Los centros de rehabilitación vandalizados el 2 de diciembre en la colonia El Ranchito en Culiacán, el 19 de diciembre en la colonia Jacarandas, en Mazatlán, donde una persona falleció y 18 resultaron con quemaduras, y el del 20 de diciembre vandalizado en el fraccionamiento El Toreo, en Mazatlán, no estaban regularizados.

“En algunos de estos centros en los que ha habido incidentes, por ejemplo, sabemos que el suceso anterior (en la colonia Jacarandas), no era regulado. No estaba identificado”, reconoce.
Los del Toreo en Mazatlán y el de El Ranchito en Culiacán, tampoco.

En julio de 2023 tanto el secretario de Salud como la titular de Ceptca, Martha Alicia Torres Reyes, dieron a conocer un censo de 250 centros de rehabilitación en el estado, de los cuales solo 130 estaban regulados.

“Estimamos unos 120 más o menos (sin regular). Algunos están en vías de cumplir con la normativa, otros no, y ahí es donde estamos nosotros trabajando”, expresó el año pasado.

 

Fuera de control

El secretario de Salud y la comisionada contra las Adicciones han reconocido que los centros de rehabilitación escapan al control gubernamental, pues más tardan en clausurar un establecimiento que en abrirse otro de forma clandestina.

“Es una conducta común. Nosotros llegamos, clausuramos un centro y cuando menos (se) piensa, ya abrieron una casa en otro lugar, y son los mismos”, dice Cuitláhuac González Galindo.

Martha Alicia Torres Reyes, comisionada estatal contra las Adicciones, en julio de 2023 lamentó que la proliferación de centros de rehabilitación escapaba a sus posibilidades de control, pese a los trabajos del personal encargado de la búsqueda de estos lugares para regularlos.

“Lo que nos sorprende es que cuando menos pensamos ya está otro centro nuevo, y nos enteramos cuando los visitamos que ya tiene tres, cuatro años funcionando y ni siquiera se tenía detectado”, manifestó.

 

Centros de rehabilitación y algo más…

Los centros de rehabilitación clandestinos, no regulados o “patito”, además de no cumplir con la normatividad que exige la autoridad reguladora, realizan actos que no corresponden a la función primordial, que es el tratamiento contra las adicciones.

En lo que va del conflicto entre las facciones del Cártel de Sinaloa, al menos en dos centros de rehabilitación se han registrado reclutamientos entre los internos por parte de la delincuencia organizada, de acuerdo a las autoridades.

Como el ocurrido el 4 de octubre en la colonia Lázaro Cárdenas de Culiacán, donde un grupo de gente armada se llevó por la fuerza a nueve internos de un centro de rehabilitación.

El reclutamiento masivo en un anexo de Mazatlán el 12 de diciembre, cuando 31 internos fueron reclutados por la delincuencia organizada con el ofrecimiento de pagos atractivos quincenales. O el estado de esclavitud en la que mantenían a 39 personas en dos centros de rehabilitación de Angostura, obligados a trabajar de sol a sol, y liberados en julio de 2023.

Víctor Capaceta Emus, presidente de la Red Rehabilita Sinaloa, señaló en aquella ocasión que existen casas que son un parapeto donde se atentan contra las garantías individuales y se practican otras clases de delitos.

(Los centros de rehabilitación de Angostura) no tenían un registro ante la Comisión Estatal de las Adicciones, no contaban con aviso de funcionamiento, no contaban con acta constitutiva. “Es decir, yo pongo una fachada, una casa, la visto de centro y tengo prácticas que atentan contra las garantías, explotación, trata de personas…”, subrayó.

Artículo publicado el 29 de diciembre de 2024 en la edición 1144 del semanario Ríodoce.

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