Mientras que diputados del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano consideraron insuficientes las acciones de los tres niveles de gobierno para enfrentar la inseguridad que padece Sinaloa, en especial Culiacán, los legisladores de Morena y el PVEM dieron su respaldo a los esfuerzos del gobernador Rubén Rocha Moya.
Los posicionamientos sobre el tema de seguridad fueron expresados en la sesión ordinaria de este martes, en la que no participó en tribuna ningún diputado del Grupo Parlamentario del PAS.
Por acuerdo de la Junta de Coordinación Política, cada Grupo Parlamentario tendría durante la sesión un tiempo de cinco minutos para expresar un posicionamiento sobre el tema de seguridad, con excepción de Morena que tuvo dos oradores.
El primero en subir a tribuna fue el diputado de Movimiento Ciudadano, Sergio Torres Félix, quien cuestionó que el Ejército haya desarmado a los policías municipales sin una estrategia y un “plan que no tiene pies ni cabeza” que ha perjudicado a los culiacanenses, dejándolos a la deriva, totalmente desprotegidos.
Señaló que el desarme ha incrementado el robo al comercio y a la casa habitación y llamó a resuelva desde ya la situación porque los policías municipales hacen falta en las calles.
Exigió a los tres niveles de gobierno que no pongan pretextos y dejen de culpar de una vez por todas al pasado.
Lamentó que no hay condiciones para hacer la vida normal en Culiacán y en Sinaloa, porque ninguna familia se siente segura en sus calles y carreteras, porque no sabe si hay balaceras, ponchallantas o hay vialidades bloqueadas por vehículos incendiados.
A nombre del PAN, el diputado Jorge Antonio González Flores, llamó a los integrantes del Congreso del Estado a generar un punto de acuerdo unánime para que ayudar a las familias de Culiacán, para disminuir el pago de impuestos como predial, el ISAI, el de nóminas, entre otros.
Tras expresar que los sinaloenses han estado viviendo de zozobra y mucho miedo, indicó que el sector empresarial ha sufrido la caída del 60 por ciento en sus ventas provocando en muchos el cierre.
Advirtió que de no atenderse el impacto devastador en todos los giros comerciales estará en peligro la estabilidad del estado.
En su intervención por parte del PRI, la diputada Paola Gárate, afirmó que para el pueblo sinaloense la respuesta del gobierno frente a la violencia no ha sido suficiente porque ha estado viendo en medio de sentimientos de impotencia, miedo y pánico.
Muchos dirán, expresó, que se quiere politizar o que son sensacionalistas, pero la realidad que la violencia estaba rebasada con un promedio de 10 homicidios diarios, con hechos de inseguridad en Culiacán, Elota, Concordia y Mazatlán.
Desde tribuna hizo un enérgico llamado a los tres niveles de gobierno a que den paz a Sinaloa y propuso la instalación de una mesa de seguridad ampliada más allá de opiniones tácticas y operativas y de posturas ideológicas, por el bien de la entidad.
A la propuesta de la mesa de diálogo se sumó el Grupo Parlamentario de PAN.
Tanto el PVEM como Morena respaldaron la actuación del gobernador Rubén Rocha Moya frente al tema de inseguridad, la cual dijeron es producto de décadas de falta de atención a problemas de pobreza y falta de oportunidades que fueron caldo de cultivo para el problema de violencia que hoy se padece.
Yeraldine Bonilla por PVEM, así como Juan Minerva Vázuquez y Arely Berenice Ruiz de Morena coincidieron en resaltar la presencia del titular de la Sedena y la Secretaría de Seguridad Pública en días pasado para reforzar las estrategias de seguridad del gobierno estatal.
Bonilla Valverde manifestó que la ciudadanía está regresando a su vida cotidiana porque se siente protegida por los operativos de seguridad.
Por su parte la diputada Juana Minerva Vázquez manifestó que reconocen el problema de de violencia, pero que debe abordarse en su justa dimensión y que es crucial que no se pierda los esfuerzos desde el Estado para enfrentar los desafíos.
Afirmó que existe la intención de desacreditar al gobierno de Rubén Rocha Moya, un hombre comprometido, cuya honorabilidad no está en duda.
No aceptamos, dijo, el oportunismo político, ante un problema de seguridad que no surgió de la noche a la mañana.





