La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), monitorea las redes sociales para identificar a usuarios críticos del Gobierno federal, o las fuerzas armadas, y para manipular la conversación, desde el Centro de Operaciones del Ciberespacio (COC), revela la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D).
La investigación basada en documentos internos de la Sedena hackeados por el colectivo Guacamaya, revela que el COC compró licencias de un software israelí llamado HIWIRE, con el que vigila a “activistas e influencers clave” y “redes opositoras en tiempo real”, y puede operar diversos “avatares” para “diseminar mensajes orgánicamente”.
“No solo las vigilan en plataformas digitales: también crean perfiles falsos para obtener más información sobre sus amistades, sus familiares y sus redes de contactos. Además, emplean un software especializado para operar granjas de usuarios simulados (bots) para ejercer influencia suave sobre la opinión pública’”, asegura R3D.
El C.O.C. cuenta aproximadamente con 178 efectivos militares asignados, organizados en seis secciones, señala el trabajo: 1) Monitoreo, 2) Respuesta a Incidentes, 3) Seguridad de la Información, 4) Operaciones, 5) Doctrina y Desarrollo, y 6) Administrativa.
Entre los documentos, destacan cartas y oficios que muestran cómo la Sedena utilizó el HIWIRE, para identificar a voces críticas en redes, o para sembrar comentarios favorables a “las publicaciones que realice sobre las (Fuerzas Armadas) y del Ejecutivo Federal”.
R3D ejemplifica la labor del C.O.C. con la observación detallada de cuentas como @soy_militar, que fue desactivada en marzo de 2020. La cuenta estaba siendo monitoreada desde noviembre de 2019 y se sugirió la utilización de usuarios simulados para identificar a su administrador.
El uso del software HIWIRE, adquirido a través de Scitum S.A. de C.V., es destacado en el informe como una herramienta para el monitoreo en tiempo real y la manipulación de la conversación pública en línea.
Así mismo, R3D agrega que un documento elaborado por la S-2 de Inteligencia del E.M.C.D.N. muestra que, durante el año 2020, el “Grupo de Operaciones de Influencia” operó al menos 6 “cuentas no oficiales” de la Sedena, desde las cuales difundió 5 mil 259 “productos de persuasión” (infografías, videos, publicaciones), para influenciar la opinión pública en conversaciones relacionadas con la militarización, la exoneración del general Cienfuegos, las violaciones a derechos humanos cometidas por integrantes del ejército en Nuevo Laredo, entre otros casos que suscitaron críticas a las Fuerzas Armadas.
Las actividades del C.O.C. se encuentran fuera del marco legal, señala R3D, lo que ha impulsado la presentación de la iniciativa de Ley Federal de Ciberseguridad para legitimar estas operaciones, incluyendo acciones ofensivas y el monitoreo masivo en redes sociales.
“Las actividades del Centro de Operaciones del Ciberespacio no se encuentran contempladas dentro del marco legal. Por ello, una de las prioridades de la Secretaría de la Defensa Nacional ha sido impulsar la creación de un marco jurídico “que dé sustento legal a la actuación de las Fuerzas Armadas en el Ciberespacio”, se lee.







