El FBI detuvo a dos presuntos agentes chinos, residente de Nueva York, por operar una “comisaría secreta” bajo órdenes de la Policía Nacional China, en el barrio de Chinatown, de Manhattan, según dio a conocer John Marzulli, portavoz de la Fiscalía Federal en el Distrito Este de Nueva York.
Además, el Departamento de Justicia estadounidense anunció cargos contra 34 agentes más de trabajar dentro de Estados Unidos para silenciar y hostigar a los disidentes y difundir propaganda, como parte de una campaña global de promoción del gobierno chino.
Se cree que los acusados radican en China y están prófugos; según la Justicia de Estados Unidos, los agentes formaban parte de una campaña del gobierno chino llamado “Grupo de Trabajo del Proyecto Especial 912”, que tenía el objetivo de influir en las percepciones globales sobre la República Popular China.
De acuerdo con el informe los acusados utilizaban las redes sociales para publicar comentarios favorables a la República Popular China y atacar a sus “adversarios percibidos”, incluidos los activistas prodemocracia de Estados Unidos y China en todo el mundo, dijo el Departamento de Justicia.



