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Los misterios del preclásico maya

Foto: Takeshi Inomata.

Aguada Fénix: monumentalidad horizontal en los orígenes de la civilización maya

 

 

 

El Naranjito, Tabasco.

—¿Qué sintió cuando le avisaron que en su ejido habían encontrado el centro ceremonial más antiguo y grande de los mayas?

—La señora Guadalupe Juárez Pérez sonrió con timidez y siguió echando tortillas al comal antes de articular un “pues… muy bonito”.

Jorge Luis Pérez Avendaño, también propietario de los terrenos donde yacen vestigios de hace 3 mil años, reboza de entusiasmo: “Yo sentí mucho gusto, mucha emoción ¡Imagínese!”

La sorpresa y la alegría llegó a El Naranjito, Tabasco, con el hallazgo arqueológico más importante del siglo y que obliga a los especialistas a replantearse la cronología de la civilización maya. El equipo multinacional encabezado por el doctor Takeshi Inomata, obtuvo la autorización de los ejidatarios, del comisariado ejidal y del Instituto Nacional de Antropología e Historia para empezar las excavaciones. Como el rancho más cercano se llama Fénix y hay muchas aguadas, el nombre quedó como Aguada Fénix.

Un campesino, que pidió el anonimato, dijo con entusiasmo a esta reportera:

“Imagínese el gusto que nos dio saber del descubrimiento. Yo no tengo tierras, solo soy peón. El profesor Takeshi nos invitó a trabajar en las excavaciones y aceptamos no solo porque la paga es buena sino por la curiosidad. Todos los arqueólogos nos trataron con mucho respeto, con mucha amistad. Nos enseñaban cosas, nos explicaban, nos contaban la historia. Pocas veces uno encuentra personas tan amables. ¡Que viva la ciencia!”

—¿Ya no lo volvieron a contratar?

— Por ahora no. Con la pandemia se suspendieron las excavaciones pero ya regresarán— sostuvo el tabasqueño con una sonrisa de oreja a oreja y surcos en la frente como los que él le hace a la tierra.

Los pobladores de El Naranjito se integraron a los trabajos de las excavaciones. Los arqueólogos los hacen partícipes de los descubrimientos; les explican los métodos y conviven con ellos. Sobra decir que se llevan de perlas.

 

Lidar

Aguada Fénix es el centro ceremonial maya más grande y más antiguo de la zona maya (1200 A.C.) del que se tenga noticia. El profesor investigador de la Universidad de Arizona, Takeshi Inomata y un equipo multinacional de Suiza, Estados Unidos, Francia, Guatemala, México y Japón (Daniela Triadan, Verónica Vázquez, Juan Carlos Fernández, Takayuki Omori, Belén Méndez, Melina García, Timothy Beach, Clarissa Cagnato, Kazuo Aoyane, Hiroo Nasu) estudian el sitio.

Sepultada por 15 metros de tierra y selva, fueron los rayos láser del Light Detection and Ranging (Lidar) proyectados desde un avión a 700 metros de altura, los que permitieron su hallazgo y reflejaron el terreno de una manera tridimensional. Y no solo penetraron la espesura, sino que mostraron la forma de los árboles y de las construcciones que están bajo ellos. Lidar permitió la elaboración de un mapa muy preciso de la zona arqueológica.

El uso de la misma tecnología Lidar fue solicitado por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) al gobierno de Enrique Peña Nieto para la localización de fosas clandestinas durante la búsqueda de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, pero la petición no fue atendida.

 

Foto: Takeshi Inomata.

 

Monumentalidad horizontal en los orígenes de la civilización maya

El descubrimiento más importante en Aguada Fénix es la meseta artificial de 1 mil 400 metros de largo y 400 de ancho que demuestra que en el Periodo Preclásico, mil años antes de Cristo, los mayas construyeron obras monumentales horizontales mucho más grandes que las pirámides del Periodo Clásico como las de Palenque y Chichén Itzá ( 600-800 A.C.).

Desde una plataforma, pero digital, el doctor Takeshi Inomata expone sus hipótesis:

“Pensamos que esas enormes mesetas artificiales fueron construidas por muchas personas que llegaron de todos los puntos cardinales para hacer un trabajo comunitario, voluntario y con fines ceremoniales. Las enormes calzadas que descubrimos tal vez servían para peregrinaciones. Todo el complejo es enorme y se confunde con el paisaje. Si uno está parado sobre la plataforma no la nota. Solo desde el aire y con Lidar pudimos ver todas las construcciones perfectamente rectangulares. La nueva tecnología nos permitió encontrar muchos sitios arqueológicos de los que no se tenía idea de su existencia”.

El doctor Inomata es japonés y en magnífico castellano explicó: “Excavamos la meseta hasta llegar a la roca madre ( el piso original) que está a más de ocho metros de profundidad y está fechada con radio carbono en 1200 A.C. Su construcción terminó en el 800 A.C.”

 

Los orígenes mayas en el Usumacinta

En los orígenes de la civilización maya de la zona del río Usumacinta, los pobladores era semi nómadas y de pendían mucho del río. Los arqueólogos encontraron muchas conchas que muestran que los crustáceos eran parte importante de la dieta, antes de que el maíz los desplazara.

–¿La meseta artificial de Aguada Fénix es la primera que se descubre o ya habían encontrado otras a lo largo del Usumacinta? Pregunto al doctor Inomata

—Cerca del Usumacinta encontramos varios sitios parecidos pero Aguada Fénix es el más grande definitivamente” señaló el profesor investigador de la Universidad de Arizona y agregó “ Antes del descubrimiento de Aguada Fénix se pensaba que el desarrollo de una sociedad era gradual; que empezaba con el invento de la cerámica, con el cultivo de la tierra, el surgimiento del sedentarismo hasta llegar a la construcción de las pirámides. Que las construcciones cada vez se hacían más grandes y la organización más centralizada; pero con Aguada Fénix cambió esa concepción pues nos mostró que hubo edificaciones muy grandes simultáneas al cultivo del maíz y a la aparición de la cerámica. Los entierros de la época pre cerámica datan del 1,100 A.C. pero en Aguada Fénix la cerámica que encontramos es del 1200 A.C.

El experto en los orígenes de la civilización maya lanzó una hipótesis revolucionaria: “Intuimos que no había tanta desigualdad social, que las élites no eran tan poderosas y que las construcciones fueron colectivas. Eso nos dice que la gente se pudo juntar para hacer proyectos tan grandes sin tener un gobierno central”.

Y agrega: “ Probablemente la organización del trabajo y su distribución impactó en la posterior organización social y eso abrió el camino al desarrollo posterior de la civilización maya. En muchas partes de mundo están apareciendo construcciones monumentales cuya elaboración coincide con la transición a la agricultura”.

Las pirámides y el empoderamiento de la élite

—¿Usted ve en el cambio de monumentalidad horizontal a la pirámides un reflejo del empoderamiento de las élites?

—Sí . Y es una parte importante. Hasta hace poco años no sabíamos de esa monumentalidad horizontal que nos habla de ese tiempo antiguo cuando no había rey

ni tantas diferencias de estatus sociales. Eran espacios de culto abiertos donde se podía juntar toda la gente. Es mucho mejor para las sociedades el que no haya tanta distancia social. Cuando aparecieron la élite y los reyes, ellos prefirieron las pirámides (en el periodo Clásico y Pos Clásico ) que son más visibles y el acceso más restringido. Ese es el cambio que vemos”, apuntó el doctor que ha dedicado su vida al estudio de los mayas.

—¿Aguada Fénix fue exclusivamente un centro ceremonial o una ciudad?

—Por el momento no es muy claro. Pensamos que era un centro ceremonial y no sabemos mucho de residencias. Es claro que fue diseñado para el encuentros masivos y que muchísimas personas participaron en su construcción. Una posibilidad es que haya tenido una población flotante para los trabajos y ceremonias; algunas personas vinieron de muy lejos por una temporada. Es una hipótesis.

—¿Estas construcciones están alineadas con el cosmos, con alguna estrella o planeta?

—Es posible. Si uno se para en lo alto de la pirámide de Uaxactún (Guatemala) en el centro del Grupo E (pirámide al oeste y montículo alargado al Este ) se puede observar que en el amanecer, el sol sale del centro de la estructura Este. Uaxactún está alineado con la salida del sol , en equinoccios, y solsticios. En Aguada Fénix también tenemos este complejo del Grupo E, pero no se alinea a la salida del sol, equinoccio ni solsticio. Pero una posibilidad es que sí lo esté a una fecha muy especial que es 40 días antes del cenit, cuando el sol está exactamente encima de uno y no proyecta sombra. En esa fecha con esa alineación, está separado por 40 o 60 días , no me acuerdo bien. Esos días son muy importantes en el calendario mesoamericano. Es posible que ésa sea la alineación pero todavía no estamos muy seguros” respondió el investigador galardonado con la Orden del Pop y el Premio Huun en 2018.

 

Foto: Takeshi Inomata.

 

El abandono de las ciudades mayas, aún un misterio

—¿Aguada Fénix fue abandonada como muchas ciudades mayas del periodo Clásico?

—Sí. Fue abandonada entre el 800 o 750 A.C. pero el porqué no lo sabemos. Una posibilidad es que la manera de vivir de la gente haya cambiado en ese tiempo y se haya vuelto más sedentaria al incrementarse el cultivo del maíz lejos del río (San Pedro)”.

—¿Fue un acuerdo, una tradición abandonar un centro ceremonial en determinado momento? Parece que existe un patrón al abandonar los centros ceremoniales en determinado momento. ¿Es así?

—La situación del Clásico Tardío (800 D.C.) es un poco diferente pues había muchos problemas sociales, de tierras, sequías, guerras de los que no tenemos evidencia en Aguada Fénix y su abandono no parece estar relacionado con convulsiones sociales. Tal vez fue un cambio de manera de vivir a raíz del cultivo de maíz. Aún no sabemos qué sucedió allá— reconoce el autor de decenas de investigaciones sobre Mesoamérica.

 

El Tren Maya

—¿De qué manera afectaría el tren maya a Aguada Fénix?

—Hay una vía de tren vieja y abandonada que pasa por la mera orilla de Aguada Fénix. Tuve ocasión de hablar con el secretario de Turismo de Tabasco (José Antonio Nieves Rodríguez) y me dijo que van a usar la vieja vía”.

“Para mí, —explica el doctor Inomata— la preocupación es que si amplían o construyen nuevas vías, eso sí afectaría el sitio y es posible que destruyan algunos montículos. Hay una pista de aterrizaje abandonada y yo recomendaría que ahí se construya el museo que se tiene planeado, pero hay que hacerlo bien, planearlo muy bien” afirma con preocupación el arqueólogo y experto en procesos sociales prehispánicos.

 

Denuncia de Hechos
Por su parte un grupo de historiadores y arqueólogos entre entre quienes destacan Alfredo Echenique y Manuel Sandoval Palacios, entregaron a la Secretaría de la Función Pública y a la Fiscalía General de la República el 15 de mayo del 2020, una Denuncia de Hechos, por todos los daños que causaría el Tren Maya en por lo menos en 1 mil 700 sitios arqueológicos. El documento de 109 páginas está acompañado por un listado de zonas arqueológicas del INAH con sus respectivos mapas que serían afectados por la el Tren Maya. La organización de geógrafos Geocumnes, se encargó de hacer el cruce de datos.

“El problema no es el tren sino los polos de desarrollo que acompañan a cada estación” sentencia el historiador Felipe Echenique y agrega “El tren es un vehículo de reordenamiento territorial y de colonización. Es la punta de lanza de un modelo de producción de predador y devastador. Una vez abierto el proceso, no habrá quien lo pare; los sitios arqueológicos que resultarían dañados o destruidos y no son patrimonio exclusivo de México, sino de la humanidad”.

Artículo publicado el 18 de julio de 2021 en la edición 964 del semanario Ríodoce.

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