julio 28, 2021 1:51 PM

Escuela Normal de Sinaloa, convertida en nido de aviadores

ESCUELA NORMAL. Otro nicho de corrupción.

En el plantel educativo nada de lo que pasa es grave, según la Auditoría Superior del Estado

 

A la Escuela Normal de Sinaloa se le acumulan los señalamientos sobre las irregularidades en la contratación de personal y existencia de “aviadores”, sin que existan sanciones a los funcionarios involucrados.

La evidencia más reciente es el resultado de la auditoría E001/2020 realizada por la Auditoría Superior del Estado, que reveló que se realizaron pagos improcedentes a trabajadores que no acreditaron haber laborado, así como no reunir los requisitos de escolaridad y/o años de experiencia establecidos en la normatividad, así como pagos de categoría de personal que no se encuentran autorizadas en los ejercicios 2017 y 2018.

Lo anterior significó daños o perjuicios a la Hacienda Pública por un total de 6.7 millones de pesos, pero la ASE no lo consideró un asunto grave.

La auditoría se realizó a solicitud presentada ante la Auditoría Superior del Estado, por la profesora Mónica Olivia Castro Cañedo, una petición de la Comisión de Fiscalización, y como resultado de un punto de acuerdo del Pleno del Congreso del Estado.

La presidenta de la Comisión de Educación, Flor Emilia Guerra Mena, ya había hecho en abril de 2019 el señalamiento en tribuna de que la Escuela Normal de Sinaloa se tenía materialmente como agencia de colocaciones de directivos y políticos sindicales, lo que había provocado inconformidad de la plantilla laboral.

En la denuncia presentada ante la ASE y la Comisión por parte de Castro Cañedo, fueron señalados hermanos, hijos, sobrinos y otros directivos encabezados por la directora de la Escuela Normal de Sinaloa.

El mismo expediente también fue enviado al gobernador Quirino Ordaz Coppel por profesoras afectadas, porque consideraron que operaba una política de favoritismo laboral que las había desplazado.

En el expediente dirigido al Ejecutivo Estatal se denunció que en la Escuela Normal de Sinaloa operaba un tráfico de influencias para el ingreso del personal, eliminación de categorías laborales para otorgar nuevas plazas y, entre otras irregularidades, el pago retroactivo de seis meses a las personas beneficiadas, sin haberse presentado a laborar.

Guerra Mena aseguró entonces que se le habían quitado derechos al personal con años de experiencia para acomodar a algunos de los nuevos integrantes, muchos de ellos familiares, simpatizantes que apoyan en actos políticos, así como recomendados del sindicato, la dirección y de la propia Secretaría de Educación Pública y Cultura.

La denuncia presentó pruebas sobre 37 casos, tres de ellos en los que involucra al líder sindical Daniel Amador, dos más al entonces subsecretario de Educación, Francisco Javier Cabanillas, otros más a delegados sindicales y a diversos funcionarios menores tanto de la Secretaría como de la institución, e incluso el caso de la contratación de una menor con plaza de docente. Era entonces un total de 96 plazas asignadas en condiciones irregulares.

Como pasaron dos meses, y los profesores no observaron ninguna intervención del Ejecutivo Estatal en las anomalías denunciadas, a petición de los profesores afectados el Congreso del Estado emitió un punto de acuerdo para solicitar a la Auditoría Superior del Estado un informe específico de los resultados de la revisión y fiscalización sobre el ejercicio de los recursos en 2017 y 2018 por la Escuela Normal de Sinaloa, que incluyera la revisión del cumplimiento normativo para la contratación de personal.

De acuerdo a los resultados de la auditoría específica realizada por la ASE, se encontró que, además de pagar a trabajadores que no laboraron en la Escuela Normal de Sinaloa, se realizaron pagos de diversos conceptos sin contar con la documentación comprobatoria del gasto.

Entre otras observaciones la ASE reportó un total de 165.6 millones de pesos en registro de operaciones en una partida diferente a la naturaleza del ingreso, así como 77.4 millones en registro de egresos que debieron haber estado registradas en otra partida.

Cuando los diputados recibieron el informe por parte de la ASE cuestionaron que la evidencia de existencia de “aviadores” y la existencia de facturas apócrifas no debiese quedar como un asunto no grave que se turna a los órganos internos de control para su investigación.

“Esta auditora nada considera grave”, señaló el diputado del PAN, Jorge Iván Villalobos, en consecuencia todo se vuelve procedimientos de responsabilidad administrativa que se pierden en la congeladora de los órganos internos de control y “no pasa nada”.

El diputado de Morena, Marco Antonio Zazueta, recordó que se sabe que en los órganos internos de control hay un total descuido en las funciones que deben realizar como órganos dentro de las instituciones que deben prevenir y sancionar.

Una reunión con la titular de la ASE, Emma Félix Rivera, está pendiente ante los diputados para que explique a detalle sus criterios para no considerar faltas graves los hallazgos de “aviadores” y facturas falsas en la Escuela Normal de Sinaloa.

Artículo publicado el 04 de julio de 2021 en la edición 962 del semanario Ríodoce.

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