agosto 1, 2021 2:05 PM

SFP pagó a sobreprecio pruebas COVID-19 a empresa sin empleados: Mexicanos contra la Corrupción

domicilio

La Secretaría de la Función Pública (SFP) a cargo de la hoy exsecretaria Irma Eréndira Sandoval, pagó a sobreprecio pruebas COVID-19 a una empresa que no cuenta con empleados.

De acuerdo con una investigación realizada por Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), la empresa tampoco tiene experiencia en la venta de este tipo de materiales.

MCCI reveló que la empresa tiene su domicilio en la parte superior de una tienda de abarrotes, y vendió a la SFP pruebas rápidas para detectar COVID-19 a un precio 3 veces más caro de lo que cotizaron el IMSS y otras dependencias federales por pruebas de características idénticas.

Por 90 kits, cada uno con 25 pruebas, la SFP pagó un millón 046 mil 250 pesos a la empresa Grupo Val Integra SA de CV. Cada paquete fue pagado en 11 mil 625 pesos (sin IVA) mientras que en dos estudios de mercado elaborados por el IMSS en diciembre de 2020 y enero de 2021 se identificó que los proveedores Productos Roche, Abalat y Fármacos Dinsa vendían un kit similar en un rango de 3 mil 100 y 3 mil 250 pesos.

Las diferencias en el precio se debieron a que la empresa contratada ofreció el servicio de toma de muestras en las instalaciones de la SFP, justificó Víctor Omar Pérez, socio y administrador de Grupo Val Integra, aunque él mismo reconoció que carece de empleados. El mismo argumento lo dio un vocero de la dependencia federal.

El contrato para la adquisición de pruebas lo firmó el 24 de diciembre de 2020 el director de seguridad de la SFP, Álvaro García Galindo, a quien además se le encomendó la responsabilidad de administrar y vigilar su cumplimiento.

Antes de ingresar a la SFP, García Galindo había trabajado 20 años como policía y agente en la Secretaría de Seguridad, en la Secretaría de Desarrollo Social y en el Ejército, según detalló él mismo en su declaración patrimonial.

El procedimiento para la asignación del contrato tuvo el aval de la titular de la unidad de administración de la SFP, Ana Liza Gómez, y de la directora de recursos materiales, María de la Luz Padilla Díaz.

La SFP fue encabezada hasta el pasado lunes por Irma Eréndira Sandoval. A través de Twitter, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció su remoción del cargo, sin dar explicaciones.

“Tomé la decisión de sustituir a Irma Eréndira Sandoval Ballesteros por Roberto Salcedo Aquino en el cargo de secretario de la Función Pública. Se continuará con la política de cero corrupción y cero impunidad. Nunca le fallaremos al pueblo”, escribió en su cuenta.

La justificación de la empresa
Víctor Omar Pérez, socio de Grupo Val Integra, aseguró que el costo por kit que su empresa cobró a la SFP es inferior a los precios en el mercado por servicios similares de toma de muestras.

Dijo que la aplicación de cada prueba rápida la cobró la empresa en promedio en 465 pesos.

De acuerdo a la publicación,  MCCI corroboró que, efectivamente, hay laboratorios que cobran hasta en 900 pesos la prueba rápida de antígeno, pero hay otros que cotizan más barato, como los de Salud Digna, que cobran 260 pesos la toma de cada muestra, Farmacias del Ahorro 299 pesos y Farmacias Benavides 349 pesos.

Pérez reconoció que es probable que instituciones de salud o dependencias federales como la Secretaría de la Defensa Nacional hayan conseguido pruebas de Covid más baratas, pero que eso se debe a que adquieren los kits por grandes volúmenes.

Un vocero de la SFP aseguró que la empresa cumplió con el servicio contratado.

Acta constitutiva de Grupo Val Integra.

Una empresa sin empleados
La empresa Grupo Val Integra fue constituida el 9 de diciembre de 2015 por dos jóvenes de 29 años residentes en Naucalpan y en Cuautitlán y uno de 27, de Ecatepec, para la comercialización de todo tipo de productos.

En el contrato con la SFP, para la venta de pruebas Covid, se anotó que el domicilio legal de la empresa está ubicado en la calle Naranjo de la colonia Las Huertas, segunda sección, una zona popular de Naucalpan, Estado de México.

El domicilio corresponde a un departamento ubicado en la parte superior de una tienda de abarrotes, que es donde reside uno de los socios de la empresa, que a la vez es el administrador único.

El domicilio legal de Grupo Val Integra está en el piso superior de una tienda de abarrotes en la colonia Las Huertas de Naucalpan. Esa es la dirección que reportó al firmar el contrato con la SFP.
En el mismo contrato se incluyó una referencia de la SFP acerca de que su proveedor carece de empleados.

Al cotejar los controles electrónicos del IMSS “se detectó que el proveedor tiene registro patronal vigente, y no tiene registrados trabajadores activos ante el Instituto, por lo que no se puede emitir una opinión de cumplimiento de obligaciones en materia de seguridad social”, refiere el documento.

El administrador de la empresa aceptó que no tiene empleados, y que contrata gente cada vez que obtiene un contrato.

No obstante, MCCI comprobó que la empresa no tiene antecedentes de anteriores contratos en el Gobierno federal. Fue incorporada al padrón de proveedores de la SFP hasta octubre de 2020, dos meses antes de la asignación del contrato, según consta en un reporte oficial.

Se le preguntó al administrador cómo es que obtuvo el contrato, si carecía de experiencia como proveedor del sector público, y respondió: “Son oportunidades que nos vamos encontrando en el camino”.

La empresa no tiene antecedentes de contratos en el gobierno federal; fue incorporada en el padrón de proveedores en 2020, mismo año en que recibió el contrato en la SFP.
Compran caro
En un anexo del contrato firmado con la SFP, se describen los productos que Grupo Val Integra SA de CV se comprometió a entregar: “pruebas rápidas de inmunicromatografía en cartucho para la detección cualitativa de antígeno de nucleocapside de Sars-COv-2 en muestras provenientes de hisopado nasofaríngeos”.

Cada caja o kit adquirido contiene 25 hisopos para hacer las tomas nasofaríngeas; 25 tubos de extracción, 25 dispositivos de prueba, 1 hisopo control positivo, 1 hisopo control negativo y 1 gradilla o recipiente para colocar los tubos de ensayo.

El precio pagado por la SFP por cada caja o kit fue de 11 mil 625 pesos, a lo que se añadieron 1,860 de IVA, lo que dio un total de 13,485 pesos. Por los 90 kits, ya con IVA incluido, se pagaron 1 millón 213 mil 650 pesos.

Cuatro días antes de que la SFP firmara el contrato, la coordinación de control de abasto del IMSS concluyó un estudio de mercado para realizar la compra de kits de pruebas rápidas, y en las cotizaciones que recopiló aparecen precios mucho más bajos que los que cobró Grupo Val Integra.

El contrato fue suscrito el 24 de diciembre de 2020; en el mismo, la empresa reconoce que carece de empleados.
En el estudio, concluido el 21 de diciembre de 2020, el IMSS identificó que el precio más bajo en el mercado lo ofrecía Productos Roche SA de CV, que vendía su kit importado de Corea del Sur en 3 mil 125 pesos.

Fármacos Dinsa ofrecía un kit similar, del fabricante SD Biosensor Inc., también de Corea, en 3 mil 611 pesos.

En un segundo estudio de mercado, concluido el 19 de enero de 2021, el IMSS reportó que la empresa Abalat cotizaba su paquete de 25 pruebas rápidas, de la marca Abbott, todavía más barato, en 3 mil 100 pesos, mientras que la empresa Waltem SA de CV ofrecía en 3 mil 430 pesos el kit de la marca Monocent, importado de Estados Unidos.

La empresa Campañas de Prevención e Información Médica Previta SA de CV cotizó su kit Biotest Biotech, fabricado en China, en 3 mil 500 pesos, y Equiver SA de CV lo ofertó en 3,745 pesos.

En este segundo estudio, Fármacos Dinsa cotizó más bajo su kit, en 3 mil 250 pesos, en tanto que Productos Roche lo cotizó ligeramente más alto que la primera vez, en 3 mil 410 pesos.

La SFP compró otros seis kits adicionales al Grupo Val Integra, pero de características diferentes.

Estos otros kits tienen la siguiente descripción: “Prueba rápida para detección cualitativa de anticuerpos IgG E IgM para el virus SARS-COV2 (Covid 19)”. En este caso, cada caja debió incluir 25 lancetas de seguridad, 25 pipetas desechables, 25 toallitas alcoholadas y un buffer con capacidad para 25 pruebas.

Cada uno de estos kits fue pagado en 12 mil 375 pesos, a lo que se añadieron 1,980 pesos de IVA, para dar un total de 14 mil 355 pesos (86,130 por los seis kits adicionales).

En conjunto, por todas las pruebas de detección de COVID la SFP le pagó a Grupo Val Integra 1 millón 299 mil pesos.

En los anexos del contrato se establece que, si se detectan pagos en exceso al proveedor, éste deberá reintegrar el dinero más las cargas financieras correspondientes.

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