Funcionario de la PGR en Sinaloa trabajaba para el ‘Chapo’, revela audio del FBI

chapo guzman

Joaquín el Chapo Guzmán tenía bajo sus órdenes a un funcionario de la PGR en Sinaloa en 2011, durante el inicio del sexenio del entonces gobernador Mario López Valdez, de acuerdo a llamadas grabadas por el FBI y presentadas como prueba durante el juicio que se realiza en Nueva York.

De acuerdo a la agencia Apro en los audios que fueron interceptados y grabados por el FBI el 9 de julio de 2011, el Chapo habla con un “agregado de la PGR en Sinaloa” identificado como el Yanki, a quien le pide colocar elementos a modo de la Agencia  Federal de Investigaciones (AFI).

En ese entonces el delegado de la PGR en Sinaloa era Mauricio Saad Viveros, quien asumió el cargo en septiembre de 2010 y fue relevado del mismo en agosto de 2011 por Enrique Feregrino.

En las conversaciones, Guzmán Loera habla primero con un operador del cártel de Sinaloa apodado el Gato, quien habla de alianzas con miembros de la AFI,  así como los pagos que daban a los agentes por trabajar para la “empresa”.

Fragmentos del audio:

Gato: Estoy aquí con el Yanki, el que está ahorita llegó nuevo, yo siempre le he estado pagando aquí, este, pos hay para que estén a las órdenes, y los tengan ahí al tanto de aquí de lo que pasa,  cómo ve usted?

Chapo: Cuándo llegó el nuevo?

Gato:, tiene como un mes y medio

Chapo: quién lo presentó?

Gato: Me lo presentó inicialmente fue el Licenciado, ya sabe quien, el que le marcó ahorita para que me marcara usted

Chapo, No, no, pero el nuevo te lo presentó el que se fue?

Gato: Sí el que se fue, déjeme que le explique como está la cosa, aquí está un grupito de los del AFI, que ellos son los que siempre están conmigo, los que se han ido quedando, y esos están bien, porque ya les tengo confianza a ellos, y yo les doy la cuota a ellos. Yo nunca se le he dado al Yanki, siempre me mandan a este chavalo que está conmigo, el Yanki nunca recoge nada, siempre lo recoge este chavalo y este chavalo tiene su grupo de ahí mismo de los del AFI. Me están comentando que este jefe nuevo que llegó, le está cambiando a un chavalo que tiene él, y me dijo que ha de cuenta que sin avisarle, nomás ideas de él, pero el señor se ve bien, yo es la segunda vez que lo veo, ahí está para trabajar, pero no está de más que le diga que no le cambie a la gente que nos ayuda, porque él se va y queda el mismo grupo que hemos tenido desde que empezamos.

Chapo: Pero él está recibiendo la mensualidad

Gato. Él está recibiendo la mensualidad.

Chapo: Entonces quiere que yo mande pedir el favor que deje a ese muchacho.

Gato: Aquí está conmigo, ¿no quiere que le pase al Yanki?

Chapo, a mejor, mejor.

Gato: Dígale el grupito que ha estado siempre desde que empezamos aquí es el mismo grupito, que yo ya le tengo confianza y hay un carro por ahí mal parado  y yo los mando y van en chinga. A mí si me da buenos resultados ellos, no se ha ocupado una cosa así importante, el operativo que hacen, ellos luego luego me lo hacen saber a mí, entonces nada más dígale al Yanki que el grupito ese que tenemos aquí que no lo mueva porque ahí está haciendo muchos cambios, mandó uno para San Quintín; eso no se lo diga usted, no vaya a tomar como chismosos a los chavalos que tenemos nosotros del AFI, nomás diga que no me los vaya a mover.

Chapo: No, yo le digo que son muchachos que siempre han trabajado a favor de la empresa y a mí no me conviene que los quite.

Gato: Les estábamos dando 80 a los chavalos, ¿si tiene conocimiento?…, le dije apóyenos ahorita 50, mientras las cosas se acomodan, porque no estamos trabajando, y es lo que yo les estoy dando, para que usted este enterado

Chapo: Si, ahorita no hay que dejarles de dar, yo a los azules también no he dejado de darles, porque no conviene, ahorita que tenemos ese proyecto, menos hay que dejar de darles.

Al concluir la llamada con el Gato, de acuerdo al audio, el Chapo habla con el Yanki, que de acuerdo al FBI, se trata del entonces “agregado” de la PGR en Sinaloa, quien acepta mantener a los agentes de la AFI que trabajan para el Cártel de Sinaloa.

A continuación la conversación:

Yanki: Señor como está, buenas tardes

Chapo: Bien, bien mi amigo, buenas tardes, gusto saludarlo por este medio,  y este señor (Gato) que está aquí es de la empresa, se lo encargo mucho, y este lo que esté al alcance, a la orden amigo, hay también por ahí que haya malvivientes, y algo que podamos ayudarle, cuenta con todo el apoyo.

Yanki: Pues muchas gracias, la verdad que hemos llevado aquí muy buena relación aquí con el amigo que está aquí presente (Gato) y también cuente conmigo, de verdad en lo que se pueda hacer incondicionalmente verdad, lo que queremos es estar bien y trabajar.

Chapo: Gracias, oiga un favor quiero pedirle muy especial, aquí en la empresa hay unos muchachos suyos (agentes de la AFI) que se han identificado muy bien para acá, entonces  le voy a pedir un favor que el señor que está ahí con usted sabe quienes son, esos no me los cambie de ahí porque conocen bien los movimientos de la empresa, entonces me gustaría que mejor ellos mismos sigan.

Yanki: Perfecto, claro que si, cuente conmigo.

Chapo: Ándele amigo, gracias, y a ver qué día lo saludo personal, que esté bien.

Yanki: Bueno igualmente y cuente conmigo, y me dio gusto hablar con usted y aquí tiene un amigo.

La reproducción de las grabaciones telefónicas interceptadas al Chapo por el FBI se presentaron como pruebas por la fiscalía estadounidense para exponer ante el jurado que Guzmán Loera es culpable de los delitos de narcotráfico y lavado de dinero que le imputan ante la Corte en Brooklyn.

El agente del FBi interrogado durante el juicio por el fiscal Michael Robotti, se informó que las conversaciones interceptadas al capo sinaloense fueron el resultado de una investigación que se llevó a cabo en 2009 sobre el colombiano Christian Rodríguez, especialista en sistemas de comunicaciones encriptadas.

Apro mencionó que el colombiano investigado por el FBI se había encargado de crear e instalar el sistema de comunicaciones encriptado para narcotraficantes de su país y para líderes del Cártel de Sinaloa, como la fracción encabezada por Guzmán Loera.

Por medio de una operación encubierta del FBI, Rodríguez, quien vivía en Colombia, cayó en una trampa. El 10 de febrero de 2010, un agente encubierto del FBI citó a Rodríguez en un hotel en Nueva York y desde entonces el colombiano comenzó a cooperar con el gobierno de Estados Unidos en el caso del Chapo Guzmán.

Además de proporcionarles los números de teléfono encriptados que usaba el Chapo y sus allegados, el colombiano especificó al FBI los detalles del sistema de comunicaciones sofisticado que creó para el Cártel de Sinaloa. Para evitar posibilidades de que los capos de la fracción del Chapo sospecharan que estaban siendo vigilados, Rodríguez propuso al FBI que instalaran tres servidores en Holanda.

Con la colaboración del gobierno holandés, el FBI podría interceptar y grabar cualquier conversación telefónica, correo electrónico o mensaje de texto del Chapo y sus subalternos, ya que serían inmediatamente registrados en los tres servidores.

Las llamadas que tanto esperaba el gobierno de Estados Unidos comenzaron a registrarse en abril de 2011. Gracias a la cooperación y al conocimiento de Rodríguez en comunicaciones encriptadas, el FBI pudo recolectar cientos de conversaciones telefónicas del Chapo, haciendo negocios o dando órdenes sobre operaciones relacionadas con el tráfico de drogas ilegales.

Marston aclaro al juez Brian Cogan y al jurado, que la autenticidad de la voz del capo en las conversaciones interceptadas se corroboró al compararlas con la de dos videos que circulan en las redes sociales: el de la auto entrevista que Guzmán Loera enviara a la actriz mexicana Kate del Castillo, y otro subido al sitio de internet YouTube en marzo de 2012, en el cual el capo interroga a un presunto integrante del Cártel de los Zetas.

De los fragmentos de los 29 audios que el fiscal Robotti reprodujo en la Corte, el primero fue de la conversación entre el Chapo y su hermana, Bernarda, en 2017, cuando el capo sinaloense ya se encontraba en el Centro Correccional Metropolitano en Nueva York. Esta grabación se reprodujo para que los integrantes pudieran comparar la voz del acusado con la que escucharían posteriormente de las llamadas telefónicas interceptadas y grabadas por el FBI.

En el audio de la plática entre los hermanos Guzmán Loera, el Chapo pregunta a su hermana sobre la pavimentación de las calles de su pueblo, La Tuna, municipio de Badiraguato, Sinaloa, tomando como referencia la iglesia que está junto a la casa de su madre, doña Joaquina.

“Dijeron que ya estaba planchada hasta la casa del Mayo“, se escucha decirle el Chapo a Bernarda.

De los fragmentos de las 28 interceptaciones telefónicas llevadas a cabo por el FBI en 2011, los más reveladores son los referidos a las conversaciones entre el Chapo y Orso Iván Gastélum Cruz, Cholo Iván, jefe de su ejército de sicarios.

“La guachada anda pasando pa’ Guasave… si son policías, cuidado con los levantones… dicen que un tal Cholo los levantó”, se oye decir al Chapo Guzmán.

“Les pegué una buena patada en el culo”, comenta Cholo Iván.

“Los que no tengan nada que ver, déjenlos ir”, anota el Chapo, en referencia a personas inocentes secuestradas por sus sicarios.

En otra conversación telefónica con una mujer desconocida, Guzmán Loera se pone de acuerdo con ella para que su gente distribuya y venda “cristal” (metanfetaminas) en varios estados de la Unión Americana como el estado de Ohio, bajo la promesa de que después le conseguirá cocaína para ampliar el mercado y las ventas.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

RÍODOCE EDICIÓN 851
12 de MAYO del 2019
COLUMNAS
OPINION
Ñacas y Tacuachi
BOLETÍN NOTICIOSO

Ingresa tu correo electrónico para recibir las noticias al momento de nuestro portal.

DEPORTES