septiembre 23, 2019 9:53 am

La UEA fabricó hechos para cerrar un secuestro

 

infografia-uea

El joven ex estudiante de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Luis Engracio Robles Beltrán, pasó 900 días de su vida preso en el Centro de Ejecución de las Consecuencias Jurídicas del Delito (Cecjude) de esta ciudad, siendo inocente y sin haber transgredido la ley.

El lunes 24 de abril del 2017 alrededor de las 18:30 horas, Luis Engracio abandonó la cárcel por sentencia absolutoria  en la causa penal  414/2016—V del índice del Juzgado Primero del Ramo Penal del Distrito Judicial de Ahome, integrado por el delito de secuestro agravado cometido por dos o más personas en contra de la libertad del contador José Esteban López.

El expediente resuelto procede del Juzgado Cuarto Penal, en donde se le asignó el folio 379/2014, que a su vez derivó en el juicio de amparo directo 1021/2014 en el Juzgado Séptimo de Distrito y en la revisión del proceso 293/2015.

La pesadilla del joven estudiante comenzó 29 meses antes de su libertad absoluta: el 26 de noviembre del 2014, la Unidad Especializada Antisecuestros (UEA) lo forzó a perder 2.5 años de su vida en la sombra y a truncar sus estudios de licenciatura en relaciones comerciales, con la que esperaba sacar adelante a su familia y abandonar el pueblo que le vio nacer, San Blas, El Fuerte, solo para cerrar el caso del secuestro del profesionista, perpetrado el 20 de agosto del 2014.

Hoy Luis Engracio ha regresado a San Blas para visitar a la abuela, los tíos y los primos, aunque sea en forma rápida, pues esa sindicatura se convirtió en un limbo legal, ya que todo aquel que sea involucrado en un secuestro termina por desaparecer a manos de grupos policiales o de desconocidos armados. La UEA es la principal sospechosa, según familiares de los desaparecidos.

Romualda Beltrán, madre de Luis Engracio, quien en diciembre del 2014 denunció ante RíoDoce los hechos en que su hijo fue involucrado como secuestrador, dijo que el muchacho salió tranquilo, con ganas de retomar su vida, comenzando por reconstruir los lazos familiares.

—¿Lo ve en un estado de ánimo normal?

—Sí, fíjate que sí. No lo veo decaído.

—¿Volverá a la escuela?

—Dice que sí, pero no sabemos qué le dirá la escuela. Por lo pronto, está disfrutando su libertad. Después veremos.

Durante su encierro, el estudiante y ex cocinero de sushis narró que sus problemas legales comenzaron el 26 de noviembre del 2014, cuando patrulleros preventivos fueron utilizados por el Grupo Antisecuestros de esta ciudad para interceptar la camioneta que su madre conducía a casa.

Luego de identificarse, los antisecuestros lo esposaron y condujeron a una casa de seguridad. Al día siguiente ya estaba en el Cecjude, acusado del secuestro del contador José Esteban López, perpetrado el 20 de agosto del 2014. Adentrado en el expediente, supo que el presidiario, Luis Enrique Torres Portillo, el Bigotes, originario de El Fuerte, lo señala por el seudónimo del primo Luis,  familiar de otro implicado, Bernabé Robles Figueroa, el Berna.

En careos posteriores, ni la víctima ni los coacusados de Luis Engracio lo identifican como el sujeto que según la Unidad Especializada Antisecuestros cuidaban al contador.

Peor aún para la unidad especializada, el testigo de cargo niega conocerlo y asegura que el nombre lo pusieron los antisecuestros en su declaración y que él firmó bajo tortura sicológica.

Bernabé Robles Figueroa desmintió ser primo de Luis Engracio, aunque son coterráneos.

Leobardo López Castro, defensor de Luis Engracio, resumió que el juez estuvo muy atinado pues las pruebas de la UEA no eran sólidas, eficientes ni suficientes para una condena.

“Hizo una exacta valoración de las pruebas allegadas a la causa y consideró que había insuficiencia de datos probatorios ponderando en su garantía y derecho humano de que se debe considerársele inocente mientras no se le demuestre la culpabilidad”.

La versión oficial

En la víspera, el comandante Julio, Coordinador General de la UEA, incriminó a Luis Engracio Robles Beltrán junto con Luis Enrique Torres Portillo, el Bigotes, de 35 años, originario de El Fuerte y, Marco Ramón Chón Rocha, (a) el Chón, de (20), de Los Mochis, Ahome y Bernabé Robles Figueroa, el Berna, de (22) como los custodios del contador durante el cautiverio.

Antes ya habían sido detenidos Adolfo Flores Velarde, Jesús Rosario Camacho Aboyte, Marcos Missael Benítez Aboyte, Marco Antonio Benítez Chávez y Julio César Limón González.

Alardeó que el caso aclarado sucedió el día 20 de agosto del 2014 cuando la víctima se dirigía a su trabajo en calle Bosque de Acacia y bulevar Manuel Ponce, del fraccionamiento Villa del Bosque, en Los Mochis.

Secuestro: 20 de agosto del 2014

Liberación: 21 de agosto 2014

Extorsión: 23 de agosto

Rescate pagado: 125 mil pesos

Caso cerrado: 26 noviembre 2016

Sentencia absolutoria: 24 de abril del 2017

 

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

RÍODOCE EDICIÓN 869
22 de septiembre del 2019
GALERÍA
Cientos de personas acuden al "Grito" de Independencia en Culiacàn
COLUMNAS
OPINIÓN

LO MAS VISTO

El Ñacas y el Tacuachi
ENCUESTA

El Congreso llamó a comparecer al Alcalde Jesús Estrada Ferreiro y a dos funcionarios municipales más por la muerte de Alejandra Terrazas, ¿quién crees que debe ser llamado también?:

BOLETÍN NOTICIOSO

Ingresa tu correo electrónico para recibir las noticias al momento de nuestro portal.

OPINIÓN DEPORTES

DEPORTES

viral