La lavadora

 

marihuana-efe

El hermano mayor siempre andaba cuidándolo. Un paso atrás, pegado. Más cerca que la sombra. Así tenía que pasársela porque el menor era travieso, alocado y ocurrente. Su adolescencia le dolía hasta los huesos y quizá por eso brincaba y saltaba, se iba de vago con los de la cuadra y se encaramaba en las trocas cuando se trataba de ir a dar la vuelta.

Un día se le desapareció. Él quería que su madre dejara de tronarse los dedos y las palmas de las manos de tanto que lavaba. En el lavadero y a los lados, montones de ropa propia y ajena. El mayor trabajaba pero no podía con tanto gasto. El menor solo medía las calles y las banquetas, los centímetros de las esquinas: apedreaba el sol, calmaba los fuegos con Pepsi, mitigaba el hambre con torcidos o algún gansito, y lanzaba palabras que enervaban el viento de la tarde.

Ese día le ofrecieron un cigarro de mota. Ten morro, pa que te alivianes. Los de la cuadra se desaparecían y él sabía dónde estaban cuando no se juntaban en la tienda de la esquina. Atizó el gallito y se puso loco. Era la primera vez que ese humo denso llegaba a sus pulmones y al cerebro. Le botó la cabeza y sintió el pecho de acero. Voló, porque no sentía sus pasos, hasta donde se escondían los del barrio y ahí le ofrecieron cerveza gratis y más yerba. El jefe se le acercó y le dijo ei morro, vamos a hacer un jale. Es viernes santo y hay que tumbar verdes. Te doy mil dólares por cada guacho que tumbes. Le atoras o no.

Regresó a su casa, todavía con las alas puestas. Le dijo a su mamá madrecita, ya te voy a comprar tu lavadora pa que te cures las manos, pa que no te duela más la espalda. La señora lo vio como quien mira un ángel y le dio la bendición. Regresó con la banda y le dio el sí al patrón. Vamos pues. Pensó que era como tumbar monitos de plomo en los juegos de la verbena y ganarse un oso grande de peluche. Vamos pues. Pero todo fue llegar y empezó la tracatera. Él iba delante, en el primer convoy. Pum pum pum. Fue de los primeros que cayó. En la confusión y la tracatera unos huyeron y otros, los menos, atinaron a seguir enfrentando a los militares.

Él quedó en el monte, tirado y boca arriba. Encima, un cuerno de chivo todavía humeante. Los verdes lo vieron y lo patearon. Le preguntaron cosas que no entendía. Sintió frío y vio la sangre que corría. Balbuceó cuando lo levantaron para llevarlo al hospital, entre maldiciones e interrogatorios, antes de quedarse tieso, antes de que el sol muera y los gritos lejanos que apenas escucha se apaguen, repetía una y otra vez, ya con los ojos cerrados o entreabiertos: no podré comprarte la lavadora, mamá.

Los comentarios están cerrados.

» Riodoce tv

Lluvias inundan vialidades de San Miguel Zapotitlán

» Impreso

El zurdo Amílcar Gaxiola buscará un lugar con los Tomateros

El zurdo Amílcar Gaxiola admite que en esta campaña habrá mayor competencia El lanzador zurdo Amílcar Gaxiola fue una de las incorporaciones a la pretemporada guinda, mostrándose entusiasta por hacerse de un lugar, ya que reconoce que para la venidera campaña, la competencia estará más intensa tanto por el talento que existe entre sus compañeros, […]

Christian Bragarnik, el misterioso argentino que trajo a Maradona

La ola

 Ecos del M68 Parte (4)

Columnas VER MÁS PUBLICACIONES

Zona de contacto » Fernando Ballesteros

Óliver no es un Pérez cualquiera

Malayerba » Javier Valdez

Malayerba Ilustrada: Esos parientes

Altares y sótanos » Ismael Bojórquez

Libertad de expresión y nuevo gobierno

Alfabeto QWERTY » Andrés Villarreal

Efemérides: Los días de la noche

Malayerba » Javier Valdez

Malayerba Ilustrada: Nintendo

Opiniones VER MÁS PUBLICACIONES

José Antonio Ríos Rojo

No a la privatización del agua

Ernesto Hernández Norzagaray

La debacle del cuenismo

José Antonio Ríos Rojo

Propuestas para el desarrollo sustentable de Sinaloa

Ernesto Hernández Norzagaray

La derrota de la ley anti-Morena

» Ñacas y Tacuachi

193202

El equipo técnico del Pelusa

Interlucion, +Vector - Autores: Marco Antonio Castillo Del Rincón, Pedro Ricardo Estrada Medina - http://www.interlucion.com http://www.masvector.com