Malayerba: ¡Dale, dale, dale!

Fueron a la piñata porque se sentían comprometidas con su amiga: ella era tranquila, sin aspavientos ni pretensiones, sencilla en su forma de ser y de vestir, y amigable y solidaria. Lea también: De día, albañil Estaban rodeadas de mujeres que eran todo lo contrario. Altaneras, adineradas y presumidas. Sus cercanías con los narcos las […]

Malayerba: Curvina flameada

Bajo la palapa, frente al río. Un buen lugar para negociar. Cinco hombres dialogan en una de las esquinas. El lugar es bonito. La gente acude, sobre todo las familias, a ver el río, pasear por sus alrededores, tejer los caminos copados de frondosos árboles, gigantescos. Lea también: Malayerba: Banco El ruido del correr del […]

Malayerba: Banco

En la fila del banco había hombres y mujeres. Todos con papeles en mano, mirando el reloj de pulsera. Unos esperaban mientras tecleaban en un teléfono celular y volteaban hacia atrás y a los lados, para no desesperarse. Lea también: Malayerba: El caso Afuera algunos carros estaban en doble fila. En la banqueta estaba el […]

Malayerba: Alcalde

El alcalde les hablaba al chile: aquí, mientras yo esté al frente del gobierno, nadie los va a molestar ni van a tener problemas. Y todos contentos. Los narcos más que nadie. Era su discurso para quienes vivían en la parte alta de la serranía. A ellos, durante sus giras, los surtía de todo. Él […]

Malayerba: Yeta rojo

La policía tras él. Tenía los datos de su automóvil: color, modelo, sin placas. La policía segura de que lo iban a atrapar. Los agentes investigadores al acecho, punzantes y trepidantes, recolectando datos. Lea también: Malayerba: Botas de avestruz Era la confirmación de un adagio popular: estaba en el lugar y la hora equivocados. Él […]

Malayerba: Botas de avestruz

Un día se dijo ya no más. Harto de los maizales secos, la pobreza galopante que le ardía en el estómago y sus viejos enjutos, decidió abandonar el jacal de San Pantaleón en pos de su sueño: ser narco. Había permanecido allá, en lo alto, deseando tenerlo todo. Comodidad, lujos, comida abundante y billetes a […]

Malayerba: Amigo

Mi amigo es un jefe, un pesado. Dejó de hablar durante seis segundos. Volteó para todos lados y en el camión solo vio jóvenes que iban a la escuela y varias señoras que tenían cara de que tenían que surtir la despensa o pagar alguna deuda. Y siguió. Yo tengo su número de teléfono celular. […]

Malayerba: Federales

Soy sicario. El taxista lo miró por el retrovisor y no entendió. Cada quien, verdad, le dijo. El pasajero enseguida le mostró una reluciente pistola que traía en la sobaquera, del lado izquierdo. Cuando le empezó a explicar de sus trabajos recientes y que era colombiano, entendió la palabra sicario. Entonces arrugó la piel entre […]

Malayerba: Un balde de agua

A Víctor, amigo de sol y de sombra Era gente de El mayel y El lobo. Morros de Las Quintas que cursaban la prepa y que estaban enfrentados con los parientes de aquel narco. Y en medio del pleito aquel habían olvidado lo que hizo que se agarraran a chingazos.De repente estaban ahí, tramados. En […]

Malayerba: Cigarro

Tenía a la joven enfrente. Blanca, pelo lacio a punta de planchazos, pechos inflados y unas caderas de himno nacional: a su paso, el retiemble de la tierra. Altiva, enhiesta, con una mirada punzante y una voz de mando calibre siete punto setenta y dos. Disparó: deja en paz a mi hombre, es mío, de […]