Malayerba: Búfalo

Antes quería redimir a los pobres. Ahora trabajaba arduamente para redimir su pobreza. Y así se lo sentenció aquel amigo. Y no era para menos: de ferviente militante de la izquierda había pasado a pizcador de mariguana. No tenía otro pasado que ese inmediato. Le entró a las filas de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria, […]

Malayerba: Pita, cabrona

Esos perros. Yo los mato. El taxista espejea. Ve por el retrovisor a una mujer manejando. La trae pisándole la defensa trasera desde cuadras atrás. Quiere pasar y no puede. No se puede. La calle es angosta, de un solo carril. Lea también: Malayerba: Por dos mil pesos Mire esta cabrona. Mujer tenía que ser, […]

Malayerba: Por dos mil pesos

Los reporteros buscaban un plantío de amapola. Querían fotografías de cerca. Ver a través de la lente cuándo y cómo rayaban el bulbo. Admirar la goma emergiendo, destilando. Hacer el clic de la cámara con los jornaleros entre surcos. Habían andado cerca. Pero los pobladores eran recelosos y desconfiados. Uno a uno de los consultados […]

Malayerba: Comandante Martínez

Y cuando te lo presente pórtate bien. Míralo a los ojos. Tienes que ser cordial. Respetuoso. Es el jefe, recuérdalo. El de la lana. El que manda. Y entonces le vas a decir: mucho gusto señor cochi. Pero no quiso. Algo le olió mal y no era el sudor de su interlocutor. Sabía de ese […]

Malayerba: Las dunas

La noche es cómplice y tiene corazón: puede estar dormido, en la cama de cualquier hogar, o latiendo en las calles, enjundioso y malherido, mortal y con sombras en la mirada. Esa noche fue así: de oscuridad filoso, de fuego en las bocas de acero. Lea también: Malayerba: Los perros Ellos estaban dormidos. Roncando a […]

Malayerba: Los perros

Cuando escribió ese artículo no pensó. Vomitó sus letras llenas de coraje e indignación sobre la máquina de escribir. Nada qué ver con la plana, ya impresa, al otro día, en las calles de la ciudad. Señores narcos, amarren a sus perros. Era el título de aquel texto. Publicado en el periódico de mayor circulación. […]

Malayerba: La novia empistolada

Se puso de novio con ella porque era una mujer bella: nórdica por el color de su piel y sierreña por su forma de hablar, la línea de sus sombras y la ondulante manera de moverse, hacer ademanes y hablar con la mirada. Lea también: Malayerba: ¡Dale, dale, dale! Es ella, dijo por dentro. Y […]

Malayerba: ¡Dale, dale, dale!

Fueron a la piñata porque se sentían comprometidas con su amiga: ella era tranquila, sin aspavientos ni pretensiones, sencilla en su forma de ser y de vestir, y amigable y solidaria. Lea también: De día, albañil Estaban rodeadas de mujeres que eran todo lo contrario. Altaneras, adineradas y presumidas. Sus cercanías con los narcos las […]

Malayerba: Curvina flameada

Bajo la palapa, frente al río. Un buen lugar para negociar. Cinco hombres dialogan en una de las esquinas. El lugar es bonito. La gente acude, sobre todo las familias, a ver el río, pasear por sus alrededores, tejer los caminos copados de frondosos árboles, gigantescos. Lea también: Malayerba: Banco El ruido del correr del […]

Malayerba: Banco

En la fila del banco había hombres y mujeres. Todos con papeles en mano, mirando el reloj de pulsera. Unos esperaban mientras tecleaban en un teléfono celular y volteaban hacia atrás y a los lados, para no desesperarse. Lea también: Malayerba: El caso Afuera algunos carros estaban en doble fila. En la banqueta estaba el […]