Por primera vez en la historia, en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa más de la mitad de los países del mundo se encuentran en una situación “difícil” o “muy grave”, advierte Reporteros Sin Fronteras.
En 25 años del ranking de la Clasificación publicada en el marco del Día Internacional de la Libertad de Prensa, este 3 de mayo, la puntuación promedio de todos los países del mundo nunca había sido tan baja, señaló. Y uno de los indicadores que cayó este año fue el de contexto legal, lo que indica la creciente criminalización del periodismo. “Esta puntuación empeoró en más del 60 por ciento de los países, es decir en 110 países de los 180”.
Por otro lado el continente Americano, ya de por sí marcado por “la violencia contra la prensa, que en lugar de proteger a los periodistas los gobiernos los amenazan, es el caso del presidente de Estados Unidos Donald Trump, que convirtió los ataques a la prensa y a los periodistas en una práctica recurrente, relegando al país en el puesto (64), una caída de siete posiciones”.
Otros países en el continente también han caído paulatinamente, es el caso de Javier Milei en Argentina, cayó 11 puntos en el ranking de éste año. El Salvador (143) con Bukele mantuvo su tendencia a la baja perdiendo 69 posiciones desde 2022.
Pero las malas noticias no solo quedan, acá y van a otros países de la región, “Donde el crimen organizado mata, la Clasificación de los países cae drásticamente” dice RSF, y en esta lista se encuentran países como Ecuador con 31 puntos abajo (125) y que hoy “enfrenta una erosión sin precedentes en la seguridad de periodistas, mientras la violencia con el crimen organizado se extiende por el país” . Otro país es Perú (144) marcado este año por el asesinato de cuatro periodistas, ha perdido 67 puntos en la Clasificación desde 2022.
México con las peores puntuaciones en seguridad para periodistas
México en esta ocasión en el puesto 122, es el país de la región con una de las peores puntuaciones en el indicador seguridad, solo superado por Nicaragua, que ocupa el puesto 172.
México donde “existe una necesidad acuciante de medidas de protección sólidas que garanticen la seguridad de la prensa, sin embargo las autoridades de muchos de ellos no hacen más que agravar la situación”, aquí donde desde octubre de 2024 a la fecha han sido asesinados 12 periodistas y donde se ha registrado un aumento significativo (51) en el uso de denuncias por violencia política de género contra periodistas críticos o que hacen cobertura de campañas políticas.
Organizaciones como CIMAC señalan “esta figura legal, diseñada para proteger a las mujeres en el ámbito político, se usa para denunciar a periodistas particularmente hombres que cuestionan a funcionarias por daños morales o patrimoniales”, que ha dado como resultado que entre 2025 y 2026 por lo menos 84 han sido sancionados, según datos del Registro Nacional de Personas Sancionadas en Materia de Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género.
Así la libertad de prensa en el continente americano acentúa su deterioro: “desde 2022, ha perdido 14 puntos en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, un descenso similar al registrado en las dos regiones del mundo más difíciles para el periodismo, Europa del Este y Asia Central (EECA), y Oriente Medio y Norte de África (MENA)”.
Otros países de América Latina se hunden en la tabla de libertad de prensa, entre ellos está. Venezuela (159), “sigue sumida en una gran incertidumbre en cuanto a las garantías de la libertad de información, a pesar de la liberación, a principios de año, de periodistas encarcelados”.
Mientras Cuba en el puesto (160) “atraviesa una profunda crisis que obliga a los escasos periodistas independientes en la Isla a operar cada vez más en la clandestinidad. En Nicaragua en el lugar (168) de la Clasificación, el panorama mediático está sencillamente en ruinas, víctima de una represión sistemática y un deterioro permanente de las condiciones de ejercicio de la profesión”.
Pero tenemos algunas novedades en algunos países de la región que muestran algunos signos de mejora o relativa estabilidad, es el caso Brasil con el puesto (52) ganó 58 puntos desde 2022. Es la primera vez en 25 años que el país supera a Estados Unidos (64) en el ranking de libertad de prensa. Colombia con (102) y Uruguay 58. Además de Guatemala con el lugar (128), a pesar de la persecución de José Rubén Zamora.
Les siguen países como Canadá (20), que se convierte líder regional en las Américas tras el retroceso de Trinidad y Tobago (32), puesto atribuible a la situación económica y política, y Belice (66) donde el descontento de los periodistas con sus condiciones de trabajo, no deja crecer…”
Pero en otros países del mundo la situación no es mejor. La criminalización del periodismo alcanza su punto más álgido como son los países de India con el puesto (157); Egipto (169); Israel (116) y Georgia con (135), donde “la criminalización del periodismo mediante la vulneración del derecho de prensa y el uso indebido de Leyes de excepción o derecho común se afianza como un fenómeno mundial”.
Es el abuso de las leyes de seguridad nacional lo que desploma gravemente el indicador de seguridad en este 2026, el recrudecimiento de demandas intimidatorias para llevar a periodista ante tribunales.
Las guerras y restricciones a la información siguen teniendo un impacto enorme en países como Irak (162), Sudan (161) o Yemen (164); Israel que cae cuatro puntos contra Palestina (156) con más de 220 periodistas asesinados en Gaza a manos del ejército israelí; 70 de ellos en el ejercicio de su labor informativa, un país donde ya casi no hay nadie más que pueda informar.







