Por segundo año consecutivo, la Brigada Estatal de Búsqueda en Sinaloa realizó un encuentro en el Jardín de la Memoria, un gesto simbólico que reúne a las familias con personas desaparecidas y que tiene como fin reafirmar la búsqueda incansable de sus seres queridos.
“Este brindis es por ellos para que decidan regresar a casa, que nos señalen el camino donde están y a la vez nosotros con las velas que ponemos mandarles esa luz para para su regreso, para que si andan que no saben cómo llegar, seguían por la luz que sus mamás les están mandando para su regreso, iluminarles el camino”, detalló Rosa Neris, miembro del colectivo.
Durante el acto se instaló una mesa con los alimentos favoritos de las personas que permanecen en ausencia, junto a sillas vacías acompañadas de cédulas de búsqueda con sus nombres y rostros.
“Aunque tienen pues sus hermanos, hay una silla vacía en casa que no sabes dónde está la persona que debe de ocupar esa silla. No sabes si está viva, si está muerta. Entonces es un duelo que no pueden vivir porque es un duelo incompleto suspendido en el aire”, anotó Neris.
Para los colectivos, este tipo de homenajes son importantes, ya que también buscan generar conciencia sobre el fenómeno de las desapariciones forzadas en México. Los memoriales, como el Jardín de la Memoria, son una forma de visibilizar esta problemática.
“Hay mucho más desaparecidos este año. Es incontrolable, ya no se puede estar seguro y duele tantísimo porque la mayoría son jóvenes, son niños de 14, jóvenes de 15 de 20. Entonces es muy triste toda esta situación. Decimos que tampoco son de manera voluntaria porque se han recuperado algunos jóvenes, algunos niños y que ellos han dicho fuimos forzados a hacer esto”, subrayó.
Dentro de su colectivo han registrado cinco casos de jóvenes víctimas de reclutamiento forzado, quienes fueron localizados; sin embargo, sus familias se vieron en la necesidad de desplazarse a otros estados.










