El sector registra una caída del 13 por ciento debido a la crisis de violencia e inseguridad
La hotelería es uno de los sectores económicos más olvidados por los gobiernos del estado y del país en esta crisis de inseguridad que se registra desde el 9 de septiembre de 2024 en Culiacán.
Para este sector no hay plan ni programas ni iniciativas orientadas a la recuperación económica, ante la caída de la ocupación hotelera hasta del 13 por ciento.
De los 20 hoteles adheridos a la Asociación de Hoteles y Moteles de Culiacán, uno de ellos ya cerró operaciones por la inseguridad.
Desde el comienzo del conflicto entre las facciones del Cártel de Sinaloa, hay suspensión de eventos, despido de personal y hasta cero ocupación habitacional.
Lo nunca visto
José Manuel de las Rivas, presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Culiacán, ve un panorama nada alentador para este sector a causa de la violencia e inseguridad, a las que no se les ve el fin.
“El panorama no es nada alentador. Para los hoteleros ha sido muy impactante el hecho de ver que se levantan al día y tengan una habitación o cero habitaciones rentadas en una noche. Es algo que a mí no me había tocado ver en toda mi vida. Nunca me había tocado ver la plaza de Culiacán con cero habitaciones”, expresa.
La gente no quiere venir a Culiacán, continúa, no hay eventos. La plaza está “muy desolada”.
El dirigente hotelero da a conocer que de los 20 hoteles afiliados a la asociación uno ya cerró sus puertas y el resto registra baja ocupación.
“Oficialmente, quien cerró las puertas fue el Ramada y se movió a otro de los hoteles que son de la misma compañía en la plaza. Pero el hotel San Marcos cerró una torre completamente. Otra de las torres está en piso, nada más operando, y ese tema es recurrente en casi todos los hoteles”, manifiesta.
Aunque no se cierren hoteles, puntualiza, se cierran pisos y la actividad queda reducida a su mínima expresión.
“Eso es muy alarmante. Hay costos fijos que se tienen que pagar haya clientes o no haya clientes, y no están alcanzando los vivos para enterrar a los muertos, económicamente hablando”, asevera.
El sector, subraya, se ha caído por completo, colapsando todo tipo de eventos.
“Ahorita nosotros somos los primeros en la fila de fichas de dominó que empiezan a caer, porque esta es una cosa que va llevando toda la fila. Uno detrás del otro…” señala.
A diferencia de restauranteros, músicos y comerciantes, los hoteleros no han sido apoyados ni se tiene un plan o programa para reactivar esta actividad en Culiacán.
“Dime algo que tenga fuerza, algo que tenga punch, algo que haya hecho gobierno del estado. ¿A quién se los ofrece (los créditos), a cuántos? ¿Reactivación de qué? Si tenemos cuatro meses que hemos estado en números rojos, qué reactivación. No te alcanza ni para cerrar”, señala.
Si un negocio cuesta abrirlo, continúa, cuesta más cerrarlo por el tema de las indemnizaciones a los trabajadores, la cancelación de los contratos con el arrendador y/o prestadores de servicios.
“Es imposible que podamos aspirar a hacer algo contundente y positivo cuando en realidad no existe voluntad, no hay un compromiso…”, redunda.
La única manera es, señala, que gobierno del estado declare a Culiacán en estado de emergencia para que se pueda acceder a fondos para la recuperación económica.

“Gobierno no quiere aceptar que estamos en una emergencia, con lo cual pudiéramos acceder a ciertos fondos. Pero no quiere reconocer que no ha sabido gobernar. Simplemente no ha sabido gobernar, no tienen la experiencia, no está rodeado de gente capaz. No está rodeado de nada”, subraya.
Ricardo Velarde Cárdenas, secretario de Economía de Sinaloa, reconoce que los hoteleros no entran en los esquemas de apoyo que están entregando a restauranteros, músicos y comerciantes.
“A los hoteleros, en particular, este programa no ha entrado… Apoyos como tal, económicos, no. Para eso son los créditos que estamos ahorita entregando. Porque ellos la bolsa que requieren, son apoyos de 300 mil a un millón, y son los créditos que las cámaras y los hoteleros lo soliciten”, dice.
Los perjudicados
Con el cierre de un hotel y la baja ocupación que se tiene desde el 9 de septiembre en Culiacán a causa de la violencia y la inseguridad, los más perjudicados son los trabajadores.
“Tienes que dejar ir al personal, y eso es muy doloroso. Muy doloroso para la empresa y para los colaboradores, porque si no hay un tipo de recuperación, ¿adónde van a ir a trabajar si no hay lo que saben hacer?”, expresa.
Un trabajador que pidió omitir su nombre dice que están trabajando con un esquema llamado día solidario, que consiste en trabajar o descansar un día sin goce de sueldo.
“Estamos trabajando así, con un día solidario… trabajas o descansas sin salario. Está duro, pero más difícil es no tener nada”, comenta.
Desde septiembre de 2024, continúa, los hoteles han prescindido de trabajadores de todas las áreas, algunos con la promesa de volverlos a “jalar” una vez que se restablezca la tranquilidad en Culiacán.
Aunque José Manuel de las Rivas, el dirigente hotelero, ve difícil la situación.
“Esto va a durar bastante tiempo, y quién lo va a aguantar, quién va a aguantar estar perdiendo sistemáticamente dinero para mantener a una población económicamente activa que no puede laborar, porque el mercado está colapsado, porque no hay un estado de derecho, porque no hay seguridad”, puntualiza.
Artículo publicado el 19 de enero de 2025 en la edición 1147 del semanario Ríodoce.







