El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), aseguró que la desaparición de siete órganos autónomos implica riesgos para la competitividad nacional.
La competitividad de México requiere garantizar la autonomía de las funciones reguladoras, evaluadoras y garantes de transparencia, por lo que es necesario que las decisiones técnicas de la nueva institución encargada de garantizar la competencia económica sean independientes del Ejecutivo, dice el IMCO.
En este contexto, analiza los riesgos que conlleva la desaparición de los órganos autónomos que de acuerdo al IMCO, son cuatro funciones que se trasladarán y sus implicaciones para la competitividad:
Competencia económica: El combate a los monopolios y la garantía de la competencia en beneficio de los consumidores requiere de una institución profesionalizada, técnica y con capacidades sólidas de investigación.
Regulación de los mercados de energía e hidrocarburos: El funcionamiento de los mercados energético y de hidrocarburos, estratégicos para la economía mexicana, requiere una regulación estrictamente técnica que favorezca la competencia y la inversión.
Transparencia y protección de datos personales: El derecho a la transparencia es un compromiso del Estado mexicano y una conquista de la sociedad civil que exige la existencia de mecanismos sólidos para garantizarlo.
Evaluación de la política social y educativa: Los retos de reducir la pobreza y mejorar la calidad educativa que enfrenta México exigen contar con instituciones sólidas, capaces de evaluar y comunicar los resultados sin presiones políticas y con base en evidencia.







