¿Qué pasa con el peso?

¿Qué pasa con el peso?

La depreciación reciente del peso mexicano motivó discusiones sobre sus consecuencias, por lo que en este artículo abordo el tema con perspectiva histórica, esperando que el lector gane elementos para su comprensión.

¿Quién determina el tipo de cambio?

Desde aquél “error de diciembre” el tipo de cambio lo determina el mercado. En 1995 significó una alta volatilidad y depreciación abrupta, pero desde entonces la moneda mexicana ha ganado confianza; su demanda se ha incrementado y la economía mexicana ha fortalecido su sistema financiero y ha crecido la demanda de la moneda, dando mayor valor a la misma. Por ejemplo, se demandan pesos cada vez que se venden exportaciones, cuando incrementa el turismo y cuando capitales internacionales aterrizan en México, ya sea por las empresas extranjeras que llegan, o por los inversionistas que buscan rendimientos por prestar su dinero.

¿La volatilidad es reflejo de malas decisiones?

El periodo reciente de mayor volatilidad se dio justo en medio de la pandemia; el 17 de febrero de 2020 el dólar se vendía a 18.65 pesos por dólar y en tan solo 33 días, el 23 de marzo de ese mismo año esta alcanzó los 25.07.

El Banco de México ya había identificado un ataque especulativo, por lo que ofrecía coberturas cambiarias, es decir, contratos de dólar a futuro, con plazos máximos de un año. Las ventas tenían como límite diario los 20 mil millones de dólares, sin embargo, nunca se colocaron tales cantidades, indicando que no había escasez de dólar, sino más bien había movimientos especulativos. Su accionar fue efectivo, el tipo de cambio fue ajustándose a la baja y para mayo de 2022 rompió la barrera de los 20 pesos por dólar. Al mismo tiempo la tasa de interés de referencia hilaba casi un año al alza por lo que el peso mexicano se convirtió en un activo altamente atractivo a nivel internacional y no sólo por los rendimientos ofrecidos, sino también por temas como la guerra comercial de Estado Unidos con China y la depreciación del dólar frente a otras monedas.

Entonces quienes querían aprovechar los datos se colgaban la medalla de esa buena racha, sin embargo, fue algo causado por un conjunto de circunstancias que el ejecutivo federal no afecta.
En abril de 2024, la moneda alcanzó un mínimo de 16.33 y esto sorprendía pues se tiene bien identificado que la economía mexicana entró en recesión desde finales del 2023. Así, la tendencia fue interpretada por algunos como la confirmación de que en el corto plazo habría depreciación y los especuladores estaban aprovechando.

Ahora, muchos analistas consideran que hay desconfianza por las modificaciones que se hagan a la Constitución previo al término de este mandato. Esto es cierto y los mercados lo reflejan. ¿Estamos peor por ello? Aún no, el sector exportador tendrá un respiro, el turismo podría incrementarse, y quienes reciben remesas tendrán mejor capacidad de compra, pero las reformas deben asegurar que continúen condiciones macroeconómicas estables.

En suma, esta racha de volatilidad no es la única que hemos vivido y es consecuencia de una economía de mercado, pero el Banco de México cuenta con los elementos para frenar los ataques especulativos, sólo le corresponde al ejecutivo asegurar la estabilidad macroeconómica de largo plazo.

*La autora es doctora en economía por la Universidad de Glasgow, Escocia, profesora e investigadora de tiempo completo en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UAS. Maestra en UNICAF, Universidad a distancia con sede en Chipre atendiendo a estudiantes de varios países en África y El Caribe. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores del CONAHCYT nivel 1 y presidente del Colegio de Economistas del Estado de Sinaloa, A. C.

Artículo publicado el 16 de junio de 2024 en la edición 1116 del semanario Ríodoce.

Lee más sobre:

Últimas noticias

Scroll al inicio

2021 © RIODOCE
Todos los derechos Reservados.