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Balón gástrico, una curiosa alternativa para bajar de peso

balón

Nuestro país ocupa el segundo lugar en sobrepeso y obesidad a nivel mundial, solo detrás de Estados Unidos, con una tasa en crecimiento del 75 por ciento de prevalencia en este problema.

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Es claro que en México hay mercado de sobra para ejercer negocio alrededor de este pesado problema, y ante tantas necesidades, las opciones para combatirlo también se expanden.

Balón gástrico tradicional

El globo intragástrico o balón gástrico es una medida poco común en México para combatir la obesidad, aunque sus primeras versiones ya tienen alrededor de 30 años en el mercado mexicano.

Se trata de un objeto, alargado en un principio, que se introduce por endoscopía hasta el estómago sin lastimar ninguna capa de tejido y, una vez dentro de el se infla con un relleno líquido (normalmente agua esterilizada), esto hará que el paciente tenga un espacio del estómago ocupado por el globo, lo que hará que se reduzca la ingesta y se logre bajar de peso.

El tratamiento debe permanecer durante seis meses allí. A lo largo de este tiempo, se pueden perder hasta 25 kilos, e incluso más, dependiendo de la actividad física y el régimen nutricional que se lleve.

Balón gástrico ingerible

Este dispositivo, tiene la misma base de resultados del balón tradicional, pero ofrece sesiones de colocación más rápidas y menos invasivas.

Este procedimiento se realiza sin tener que recurrir, tanto en su colocación como en su extracción, a la cirugía, endoscopia o anestesia, solo será necesario que el paciente ingiera el balón durante una visita de unos 20 minutos aproximadamente en una sala de rayos X en el hospital. Posteriormente se comprueba que su colocación ha sido correcta.

Tras la colocación, el paciente puede llevar una vida totalmente normal, reanudando sus actividades diarias. Una vez que hayan pasado los primeros cuatro meses, el balón se vaciará y se eliminará del organismo de manera natural a través de las heces, y sin necesidad de extracción médica.

“Se trata de un dispositivo nada invasivo, un balón gástrico ingerible, que permite al paciente perder peso de manera efectiva sin cirugía, sin endoscopía y sin anestesia”, señaló el médico especialista gastroenterólogo Gabriel Galván.

El balón se acompaña de un programa para adelgazar que inicia cuando el paciente ingiere vía oral una cápsula que al estar en el estómago se convierte en un balón gástrico. Esto se complementa con una báscula inteligente, un Smart Watch para monitorear la salud y una app para el seguimiento del paciente durante los seis meses que dura el tratamiento.

Reacciones adversas

El dolor y las náuseas afectan a un tercio de los pacientes poco después de la inserción del balón intragástrico. Sin embargo, estos síntomas solo suelen durar unos pocos días después de la colocación del dispositivo. Por lo general, se pueden controlar con medicamentos orales en el hogar.

Aunque es poco común, es posible que aparezcan efectos secundarios graves después de la colocación del balón intragástrico. Es necesario llamar al médico de inmediato si se tienen náuseas, vómitos y dolor abdominal en algún momento después de la cirugía.

Entre los riegos potenciales se incluye la deflación del balón. Si esto sucede, también existe el riesgo de que pueda trasladarse por el aparato digestivo. Esto puede causar una obstrucción y tal vez sea necesario realizar otro procedimiento o cirugía para retirar el dispositivo.

Otros posibles riesgos son el inflamiento excesivo, pancreatitis aguda, úlceras o la perforación de esófago o de la pared estomacal. Para solucionar este problema, puede que haya que realizar una cirugía. El riesgo de complicaciones graves aumenta con una permanencia mayor a seis meses.

Ya a la hora de retirar el dispositivo, este procedimiento puede dificultarse cuando el estómago ha acumulado excesiva fibra vegetal. El paciente siempre debe realizar una dieta líquida 48 o más horas antes de la retirada.

Un Endoscopista poco experimentado, puede tener dificultades en el paso del balón por la laringe, durante la extracción. En los primeros casos puede ser conveniente realizar la extracción con intubación.

A pesar de parecer un procedimiento simple, sin cirugía, los costos del tratamiento rondan entre los 40 y 47 mil pesos.

Artículo publicado el 19 de junio de 2022 en la edición 1012 del semanario Ríodoce.

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