domingo, junio 26, 2022
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  • Dias de Impunidad

Estrada y el fracaso de la política

JESÚS ESTRADA FERREIRO. Acorralado.

Esto apenas empieza. Es una frase muy común, pero certera para el caso. Y no parece nada descabellado decir que, si alguien de los que habitan el palacio de gobierno, el congreso del estado y ahora también la fiscalía estatal, pensó que el alcalde de Culiacán sería pan comido con solo aplicar la Ley, se equivocó. Quisieron llevarlo a juicio político, pero la defensa de Estrada logró una suspensión definitiva para no ser desaforado y eso ha hecho más tortuosa esa vía para sacarlo del palacio municipal, que, en realidad, es el propósito principal. Luego le armaron sendas carpetas de investigación, dos de ellas por presunta corrupción, y están a punto de desaforarlo para que la fiscalía pueda actuar contra él. No por estas carpetas, sino por otra que se integró a partir de denuncias de las viudas de policías porque el alcalde se ha negado a pagarles sus indemnizaciones contempladas ya en la Ley. Y porque acusan insultos y discriminación.

Hay un plan para sacarlo del palacio municipal, en eso Estrada tiene razón. Pero si hay un culpable de que las cosas hayan llegado hasta este punto, es él. Muy pocos, en la administración pública, saldrían bien librados de estrictas revisiones contables. Casi nadie, porque hasta por omisiones pueden ser llevados a juicio. Y eso debió entenderlo el alcalde. En todo caso, lo que se está viviendo hoy en la política sinaloense es un escándalo que pudo evitarse. No construye nada porque en el fondo no es que se quiera colgar la cabeza de alguien en la plaza para escarmiento de los demás, sino descarrilar a alguien que resultó muy incómodo para el poder estatal y todo indica que también para el poder nacional, para Morena y para el propio presidente de la república.

Si se tratara de vigilar el manejo de los recursos y sanear la administración pública en los niveles estatales y municipales, no estaría solo Estrada Ferreiro en el banquillo de los acusados, sino muchos alcaldes y funcionarios de medio pelo. Pero es solo el de Culiacán porque simplemente se quiso ir por la libre, creyendo que, con la Ley y la Constitución en la mano, podía librarse de los demonios que estaba despertando. Ahora Estrada está acorralado y no se sabe cómo va a reaccionar. Se le dejó una salida, eso es muy obvio, pero la desechó. En palacio y en el congreso esperaban que renunciara, pero no lo hizo y entonces tuvieron que darle para adelante a las dos vías que urdieron para quitarle la presidencia.

Fracasó la política. Y el triunfo de la política no hubiera significado, necesariamente complicidad, encubrimiento, no, simplemente canalizar diferencias por la vía de los acuerdos evitando este affaire que, repito, apenas inicia. Estrada ha sostenido que no renunciará y parece estar dispuesto a ir a la cárcel si es necesario, pero se va a defender en el congreso y si es desaforado se defenderá contra la fiscalía estatal. Y esto durará semanas o meses en un tortuoso proceso legal que distraerá a los actores principales, personas e instituciones, en un conflicto que pudo evitarse y, ahora lo sabemos, debió evitarse.

Visto el tema a partir de la reacción que tuvo Estrada el viernes, cuando se hizo público que la Fiscalía había solicitado al Congreso su desafuero, puede afirmarse que, de este pleito, saldrán muy pocos ganadores. Estrada se equivocó, ya lo hemos dicho, pero es posible que también quienes ahora lo están sentando en el banquillo de los acusados.

Bola y cadena
HAY EN TODO ESTE EMBROLLO una personalidad y una institución que pueden salir muy raspadas: Sara Bruna Quiñones y la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, de la cual es titular. Sara Bruna hizo una gran carrera en el Poder Judicial mostrando carácter y aprecio a la Ley en muchos casos relacionados con la corrupción. Pero ahora hablamos de que asuntos administrativos no se supieron resolver por la vía de los acuerdos y terminaron en carpetas penales de investigación cuyo trasfondo es, evidentemente, político. No creo que esta sea la vocación de la Fiscal. Y puede estar en terrenos que desconoce. Las otras son Emma Guadalupe Félix, y la Auditoría Superior del Estado porque ahora estarán obligadas a usar la misma vara que usaron contra Estrada Ferreiro, con otros alcaldes y funcionarios públicos.

Sentido contrario
¿QUIERE LA ASE PERSEGUIR LA CORRUPCIÓN? Pues asómese a lo que está ocurriendo en El Rosario, donde la alcaldesa, Claudia Valdez Aguilar, ha hecho de la administración municipal un negocio familiar, lo cual se evidencia en un reportaje que llevamos en esta misma edición. Ex priista, ex pasista y ahora morenista, no tiene nada qué ver con los perfiles que pregona la llamada cuarta transformación.

Humo negro
DE PLANO HAY QUIENES NO TIENEN LLENE. Ahora resulta que Nafta Lubricantes, que es parte del Grupo Arhe, está demandando al Ayuntamiento de Mazatlán para que le pague 111 millones de pesos “por los intereses” de la demanda que le ganó por impedir que terminara de construir una gasolinera en el puerto y por la cual ya le pagaron 165 millones. Esos son los amigos del alcalde, ese ente frívolo que gobierna Mazatlán y que tampoco nada tiene que ver con los postulados de sobriedad, humildad, austeridad, que tanto presume la 4T.

Artículo publicado el 05 de junio de 2022 en la edición 1010 del semanario Ríodoce.

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