abril 17, 2021 7:11 PM

Mario Zamora: en el PRI lo vitorean; en el PAN lo apapachan, las ideologías debajo de la cama

amigos y rivales (foto PRI Sinaloa)-1

El evento era protocolario. La entrega de documentación del senador Mario Zamora como aspirante a la candidatura del PRI a la gubernatura de Sinaloa por el método de convención de delegados fue un requisito más. El ungido, el aspirante único, como lo marca el documento en la cláusula decimoprimera, lo advierte.

“En el caso de que solo se registre una persona aspirante o de resultar procedente el registro de una sola, transitará de manera automática a las actividades de precampaña con la militancia en el periodo aprobado por la autoridad administrativa lectoral local y quedará sin materia las fases subsecuentes relativas a la elección de las y los delegados de la convención estatal, así como de la jornada electiva interna”.

En la sede de su partido, ante militancia y personajes del priismo nacional como Miguel Ángel Osorio Chong, Carolina Viggiano, Claudia Ruiz Massieu y el dirigente estatal Jesús Valdés Palazuelos, el virtual candidato arenga en su discurso.

“Antes de empezar yo les quiero pedir un pequeño favor a todos los que hoy estamos aquí que estamos de pie: un gran y fuerte aplauso para mi hermano, para mi amigo, para mi equipo, para con quien juntos vamos a transformar Sinaloa, Jesús Valdés”.

Como contexto, en las horas previas a la designación de Mario Zamora como el candidato, los rumores colocaban a Jesús Valdés como el ungido. Prácticamente quedaron ellos dos en una carrera que inició hace meses y en la cual se perfilaban personajes como el titular de la SEPyC, Juan Alfonso Mejía y el de Economía, Javier Lizárraga, ambos mazatlecos como el gobernador.
Por eso las críticas de una “caballada flaca”. No había muchos nombres de peso de dónde escoger.

“Aquí somos uno mismo, venimos caminando juntos desde hace mucho y así vamos a seguir, todos cabemos, todos estamos, todos incluidos. Así vamos a seguir y para quien dijo que la caballada está flaca, aquí son más de 200 kilos de puro rock and roll”, añade el candidato.

La designación salió la noche anterior. Fuentes del PRI confirmaron que el nombre de Mario Zamora sería el inscrito por el partido para encabezar la coalición con el PRD y el PAN.

Sin embargo desde horas antes la especulación sobre el nombramiento de Zamora Gastélum comenzó en redes sociales. En Facebook sobre todo, las publicaciones sobre la oficialización del nombramiento crecían.

Algunos apuntes señalan que la candidatura salió de la casa del gobernador Quirino Ordaz Coppel, de quien el dirigente estatal Jesús Valdés siempre dijo tendría la última palabra. Y esto generó incomodidad en algunos sectores del priismo al grado que hubo manifestación en la sede del partido previo al registro de Zamora.

Pero todo salió conforme al script. A las 13:22 horas Jesús Enrique Hernández Chávez, presidente del órgano auxiliar estatal de la comisión nacional de procesos internos del PRI.

La agenda movió a Zamora Gastélum a repetir el proceso en Acción Nacional, partido por vez primera coaligado al PRI. El acérrimo rival recibiendo en casa una candidatura pactada desde el centro del país.

Lo recibe el dirigente del PAN en Sinaloa, Juan Carlos Estrada Vega. En su discurso, la oración hacer lo correcto, se repite. Sin embargo muchos blanquiazules no están muy convencidos de la alianza con el PRI.

Finalmente en la sede del PRD, con Miguel Ángel Mancera, ex jefe de gobierno de la Ciudad de México, finalizan el protocolo, el requisito para convertirse oficialmente en el priista que abandera la coalición “Va por Sinaloa”.

 

Casi la misma foto

Como en 2018, los entonces candidatos al senado se verán las caras en otra elección. Mario Zamora por el PRI, Rubén Rocha Moya por Morena y Héctor Melesio Cuen por el PAS, este último a menos que no se fragüe la alianza con el partido del presidente López Obrador.

En la elección en ese entonces Rubén Rocha se llevó la victoria en un proceso cobijado por la figura de Andrés Manuel y la coalición “Juntos haremos historia”. La fórmula con Imelda Castro Castro logró 425 mil 153 votos en el estado de una participación ciudadana poco mayor al 59 por ciento.

La coalición PRI, Verde Ecologista y Nueva Alianza que cobijó a Mario Zamora, en fórmula con Rosa Elena Millán Bueno, lograron 217 mil 926 votos mientras que Melesio Cuen apenas consiguió a través de la coalición entre Movimiento Ciudadano, PAN y PRD 117 mil 500 votos.

El único que no repetirá en la fotografía y también el único que desde un inicio advirtió sobre la intención de buscar la gubernatura es Manuel Clouthier. Por la vía independiente logró apenas 63 mil 805 votos para el senado lo cual marcó su retiro de la contienda.

Hace unas semanas incluso consignó el difícil camino para obtener el apoyo ciudadano y poder contender por un cargo de elección popular a través de una candidatura independiente. De haber estado, sería prácticamente la misma boleta que en 2018.
Pero ahora las condiciones y coaliciones son diferentes. Morena tejiendo alianzas con el Verde Ecologista y también con el PAS, y el PRI aliado con el PAN y PRD. Lo único que no cambió fueron los nombres.

 

Querían a Chuy Valdés, pero la imposición venía del centro

El virtual candidato no podía ocultar la emoción. Son apenas las 10 de la mañana y su cita estaba pactada al mediodía del viernes 22. Sus pasos los dirigía a una cabina móvil de una estación de radio local para una entrevista previo a su registro. En la explanada del edificio del PRI en Sinaloa un puñado de mujeres le salen al paso y le gritan “Mario no, Mario no, Chuy Valdés, Chuy Valdés”.

El virtual candidato Mario Zamora Gastélum se aleja del puñado de mujeres. Su cuerpo de seguridad lo dirige inmediatamente a su vehículo. Aborda una suburban blanca entre los reclamos del grupo de mujeres y se marcha.

“Aquí los que trabajan son la estructura y sin estructura no son nada, así nomás”, grita una de las mujeres. La exigencia era tener a Jesús Valdés, dirigente del PRI en Sinaloa, como el aspirante a la gubernatura.

La agenda del virtual candidato durante la mañana fue de entrevistas. Declaraciones a los programas matutinos de radio con mensajes dirigidos, presuntamente, a la militancia. Y esa misma militancia sería la que instantes más tarde le repudiaría, y luego, corearía su nombre. Pasar del odio al amor en poco menos de dos horas.

Con el transcurrir de la mañana el grupo de mujeres se comenzó a hacer más numeroso. Antes de las 11 de la mañana la explanada ya comenzaba a lucir como evento priista. Con todo y pandemia, la aglomeración de personas comenzó a incrementarse.
Ningún elemento de seguridad pública o de tránsito municipal, mucho menos de protección civil. El evento fue al libre albedrío de la militancia priista y reporteros que buscaban la declaración y la imagen. El remolinarse por remolinarse.

De pronto el grupo de mujeres se prende de nuevo. Llegan un grupo de hombres a sumárseles. Sacan una cadena y un candado. Las puertas del auditorio Benito Juárez del PRI fueron cerradas y las instalaciones tomadas de manera momentánea por las mujeres. Exigieron que no solamente se inscribiera en el proceso Zamora Gastélum sino que le permitieran también a Jesús Valdés hacerlo, y que la convención de delegados decidiera.

“Queremos Chuy Valdés, no queremos otro fantasma más como nuestro gobernador de aquí de Sinaloa que vino de la nada, una estructura cansada de lo mismo, basta de lo mismo”, grita uno de los manifestantes en alusión al gobernador Quirino Ordaz Coppel, quien fue designado de último momento el candidato en el pasado proceso electoral.

Pero la evidencia de un PRI dividido venía desde atrás. Semanas antes Sergio Torres Félix, otrora figura del partido, arremetió contra su dirigencia, específicamente contra Jesús Valdés y ahí en la explanada las mismas mujeres lo defendieron. Querían a su líder como candidato, aún y cuando la dirigencia nacional y el gobernador Quirino se decidieron por Mario Zamora.

Cosa rara en el priismo. Ese era el comentario entre reporteros de la fuente. Una militancia acostumbrada a disciplinarse, se rebelaba. Al menos durante dos horas la reyerta encendió y el material para la foto, para el video, para la crónica, era abundante.
Los minutos pasaban y el evento parecía alejarse. La tensión se mantenía en la explanada y la gente comenzó a desbordar el bulevar Madero. Otros comenzaron su traslado hacia el camellón a la espera del virtual candidato.

La caballada estuvo flaca. Así lo comentaron un par de personas. Otros reporteros intercambiaban también esa idea. No había figuras como en otras elecciones. Ni siquiera en redes sociales manifestaron su apoyo incondicional como en otras elecciones.

Poco antes del mediodía Diego Ley, empresario local y el secretario de economía estatal Javier Lizárraga hicieron su arribo. Atendieron a medios de comunicación. Las fotos, los flashes. Nada más. Casi una hora antes Carlos Gandarilla hizo su arribo. Fue dirigente del PRI un tiempo pero nadie lo interrumpió para la entrevista. Quedó fuera de la jugada política gracias a un Fiat notarial que le otorgó el gobernador Ordaz Coppel.

No hubo la alfombra de priistas. La presunción la basaron en la pandemia. Pero esa hipótesis se viene abajo con sólo mirar alrededor. La gente remolinándose en la explanada en busca de sombra, en busca del líder de colonia, alzando la pancarta, preparando las porras, sólo que ahora no habían muchos a quien dirigirlas.

Luego un vehículo se detiene. De él descienden los músicos de una tambora. Otro más pero con una batucada. Las notas del sinaloense es lo primero que suena en la explanada, al pie del busto a Colosio.

Un rato después la turba se serenó. Un mensaje del dirigente Jesús Valdés hizo el llamado a la concordia y a la unión. Otros en la explanada suponían que seguían negociando. Mientras tanto los personajes invitados al evento fueron entrando por la puerta trasera del auditorio.

De repente las pancartas dejaron de aparecer. Las cadenas no cerraban más las puertas y minutos más tarde, poco después 12:30 horas el virtual candidato Mario Zamora hizo su arribo. Rápidamente fue interceptado por las cámaras y micrófonos.

Ya adentro en el auditorio, lo que parecía fracturado, gritaba unido. La escena de inconformidad fue borrada. Mario Zamora levanta con su brazo derecho el brazo izquierdo de Jesús Valdés y los vítores para ambos. Los gritos “puro PRI, puro PRI”. El camino del odio al amor tuvo duración de apenas dos horas.

Artículo publicado el 24 de enero de 2021 en la edición 939 del semanario Ríodoce.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email
RÍODOCE EDICIÓN 950
11 de abril del 2021
GALERÍA
Estallan protestas en EU por muerte de afroamericano
COLUMNAS
OPINIÓN
El Ñacas y el Tacuachi
BOLETÍN NOTICIOSO

Ingresa tu correo electrónico para recibir las noticias al momento de nuestro portal.

cine

DEPORTES

Desaparecidos