octubre 22, 2020 12:17 AM

El poder de la imagen en la política

mario delgado

Una imagen vale más que mil palabras, reza un aforismo popular, y frecuentemente resulta cierto. Sea para mostrar una deslealtad amorosa, cómo para afirmar una adscripción política. Ahí está, como muestra, el grupo selecto de legisladores que acompañó a Mario Delgado a registrase como aspirante a dirigente nacional del partido Morena. Entre ellos estaba el senador Rubén Rocha al lado de Pablo Gómez levantando en alto el puño del brazo izquierdo y el rostro parcialmente cubierto por un barbijo.

Pero ¿dónde radica lo excepcional de esta imagen política? La presencia de Rocha Moya en la plancha de losa de concreto en la sede del INE. Aparentemente ninguna. Cada uno es libre de apoyar al aspirante que guste entre los más de cincuenta que se han registrado intentando cubrir el cargo de dirigente. Y es lo que está haciendo el senador. Lo excepcional es que se ha dicho en los corrillos morenistas es que Mario Delgado es la apuesta que tiene el alcalde  de Mazatlán quien, como se sabe, aspira a ser el candidato de Morena al gobierno del estado.

Y esta foto, muestra que no sólo lo apoya ese alcalde, sino también el senador, a quien está en los primeros lugares en las encuestas de intención de voto entre los morenistas. O sea, Rocha Moya rebasó al polémico alcalde, y este se quedó literalmente chiflando en la loma, viendo los toros desde la barrera.

Si Mario Delgado resulta ganador en la encuesta que realizará el INE para determinar quién será el nuevo dirigente nacional, está claro quién gana el primer asalto, la foto de cercanía con quien se ha dicho es el candidato del presidente López Obrador. De la idea de sostener a Morena como partido movimiento. Que en sus primeras declaraciones públicas ha refrendado como mensaje sutil de dónde están sus apoyos.

Merary Villegas, la diputada federal, cercana al alcalde mazatleco, fue sorprendida y estaba en el desconcierto buscando infructuosamente encontrar la cuadratura al círculo. Seguramente no lograba explicarse cómo el senador se había colado al círculo estrecho del todavía presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados.  Y así se quedó, en el pasmo.

Ahora hay que esperar el resultado de la encuesta institucional para ver hacia dónde se inclina la balanza. Si Delgado será el próximo dirigente nacional. Lo cierto es que Rocha Moya está siendo política de despeje en las filas de Morena Sinaloa y construye alianzas no todas edificantes.

La semana pasada vimos como ancló a la coleccionista Imelda Castro en la vicepresidencia de la Mesa Directiva del Senado y ahora acompaña a quien podría ser el próximo dirigente nacional de Morena, para de esta forma mandar mensajes a los otros aspirantes a la nominación estatal.

Rocha Moya nada parece perder de vista en su búsqueda de ser postulado como candidato a gobernador de Morena. Está haciendo lo que tiene que hacer quien aspira a un cargo de representación. Sumar y construir alianzas mientras los otros aspirantes a esa candidatura están perdidos en la bruma del escándalo mediático del día. No alcanzan a levantar el vuelo. Y nadie termina por verlos seriamente con posibilidades de alcanzar la nominación morenista.

La apuesta, por ejemplo, del alcalde porteño es que su “amigo” presidente, el que le pedía raites cuando era candidato se acuerde de él y lo palomee en honor a la época de cuando se picaba la piedra del proyecto de la 4T. Cuando se ponía dinero de la bolsa personal para el activismo político.

Pero una apuesta sostenida en estos pilares no tiene futuro cuando se trata de gubernaturas. Cuando se busca conservar la mayoría en la Cámara de Diputados y se busca dar coherencia al gobierno. Entre el decir y el hacer. Y en ese sentido el alcalde está en deuda con los gobernados y ejemplos abundan. La compra de un vehículo de más de un millón de pesos para sus traslados o la asistencia con más de ochenta invitados a la FITUR en Madrid o los viajes dentro y fuera del estado para la “promoción” de Mazatlán.  Y todo, con una gran opacidad en el gasto del dinero de los contribuyentes, que en esta época de crisis sanitaria da cuenta de donde están las prioridades de este gobierno morenista.

En definitiva, en esto de la política cuentan mucho las imágenes sea para promocionar como para cavar una tumba política.

¡Al tiempo!

Artículo publicado el 13 de septiembre de 2020 en la edición 920 del semanario Ríodoce.

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