agosto 5, 2020 4:29 AM

La insólita muerte de Lidia Andree

LIDIA ANDREE. La vida leve.

De 18 años de edad, la matan y le prenden fuego

 

 

La noche del 30 de junio, Lidia Andree convivió con sus amigas. Un día después la asesinaron.

Lidia, de 18 años, fue encontrada calcinada en un predio de la colonia El Barrio, el 2 de julio pasado.

Por los delitos de desaparición cometida por particulares y feminicidio, están vinculadas a proceso Paola Nereyda “M”, Erandy Abigail “M” y una menor de edad identificada como M.K. La cuarta involucrada, de nombre Elena, está prófuga.

De acuerdo con la Fiscalía, la noche del 30 de junio, Lidia, Paola y otra joven de nombre Itzel, estuvieron conviviendo en la casa de M.K..

Al día siguiente la menor de edad se percató que hacían falta joyas y habló con las jóvenes que habían estado en su domicilio la noche anterior.

Junto con Paola, la menor buscó a Itzel, quien negó haber cometido el robo y la golpearon; luego se dirigieron a la casa de Lidia y la amenazaron con mutilarla y tablearla.

Lidia supuestamente reconoció haber tomado las joyas y al revisar su bolsa encontraron algunas por lo que les dijo que pagaría las que hacían falta.

M.K. y Paola sacaron a Lidia de su casa y se la llevaron en un vehículo en el que también iba Erandy.

Después de eso la familia ya no supo de Lidia. Su abuela fue la última persona en verla, pues ella se percató cuando se la llevaron de la casa.

Al día siguiente, el 2 de julio, en la colonia El Barrio, localizaron el cadáver de una mujer calcinada y por las condiciones en que se encontraba no pudo ser identificada.

Tras la desaparición de Lidia sus familiares presentaron una denuncia y la Fiscalía General del Estado activó el Protocolo Alba con el que se emitió una ficha de búsqueda.

En redes sociales la familia también inició una campaña en la que pedían colaboración para localizar a la joven.

Los familiares tenían identificadas a las jóvenes que se llevaron a Lidia y presentaron al Ministerio Público fotografías.

La Fiscalía obtuvo órdenes de aprehensión contra las cuatro presuntas responsables.

Paola, Erandy y M.K. fueron detenidas el 11 de julio en cumplimiento a una orden de aprehensión por el delito de desaparición cometida por particulares y Elena se fugó. De Elena, hasta el momento la Fiscalía no ha dado a conocer cuál fue su participación.

La menor fue puesta a disposición del Juez Especializado en Justicia para Adolescentes y las otras dos mujeres de un Juez de Control, en el Centro de Justicia Penal de la región Centro.

La tarde del 14 de julio, en audiencia inicial el Juez valoró los datos de prueba que la Fiscalía presentó contra Paola y Erandy.

El Juez, Juan Luis Quiñónez Beltrán, determinó vincular a proceso penal a Paola, y a Erandy dictó auto de no vinculación a proceso debido a que consideró que los datos de prueba presentados contra ella no eran suficientes para acreditar su probable responsabilidad.

Erandy fue puesta en libertad pero cuando salía del Centro de Justicia fue detenida de nueva cuenta en cumplimiento a otra orden de aprehensión ahora por el delito de feminicidio.

Después de que Paola fue vinculada a proceso por desaparición, la Fiscalía también le ejecutó orden de aprehensión por feminicidio.

En redes sociales convocaron a una manifestación para exigir justicia por el feminicidio.

La mañana del martes, a la Catedral de Culiacán poco a poco empezaron a llegar jóvenes con playeras y blusas de color verde.

La cita era a las 9:00 horas y alrededor de 40 minutos después, la integrante del colectivo Sabuesas Guerreras, Rosa Neris, dio a conocer que los familiares de Lidia no acudirían debido a que la Fiscalía les pidió que no realizaran la marcha para no entorpecer el proceso.

“Los familiares dicen que Fiscalía les habló ayer y que les dijo que no tenía caso que hicieran este tipo de marchas, ni que hicieran nada, porque el caso estaba avanzando y que pues para qué hacer este tipo de cosas, que al contrario opacaría más las investigaciones con este tipo de marchas. No se vale tampoco que Fiscalía haga este tipo de cosas. Creo que estamos en un país donde tenemos libertad de expresión, y que está permitido hacer las marchas y más cuando son pacíficas”, dijo.

El grupo que se había reunido decidió hacer la manifestaron y partieron de la Catedral hacia las instalaciones de la FGE con pancartas en las que exigían justicia.

“Estamos cansadas, cualquier fulano piensa que puede hacer lo que quiera con nosotras, queremos salir sin miedo”, “No era el lugar, no era la ropa, estaba en su casa”, “Justicia, justicia, justicia”, gritaban durante la marcha.

En varias ocasiones entonaron Canción sin Miedo: “A cada minuto de cada semana, nos roban amigas, nos matan hermanas. Destrozan sus cuerpos, los desaparecen. No olvide sus nombres, señor presidente”.

Un día después de la marcha, el miércoles 21, se realizó la audiencia por feminicidio en privado.

Antes de iniciar la sesión la Jueza Lucía Gaxiola ordenó retirar al público de la sala debido a que decidió que no sería pública.

En la audiencia la Fiscalía presentó los datos de prueba contra Paola y Erandy y formuló imputación por feminicidio.

La jueza consideró que los datos de prueba eran suficientes y dictó auto de vinculación contra ambas.

La FGE tiene un plazo de cuatro meses para concluir la investigación tanto por el delito de desaparición como de feminicidio.

Artículo publicado el 26 de julio de 2020 en la edición 913 del semanario Ríodoce.

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RÍODOCE EDICIÓN 914
02 de agosto del 2020
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