Demandarán 300 jubilados al Ayuntamiento de Culiacán por retener sus finiquitos

stasac jubilados (2)
DESCUENTOS. Sin explicación.

Hace un mes que Camilo cumplió tres años como jubilado del Ayuntamiento de Culiacán. Fue durante una sesión de Cabildo en que se aprobó su finiquito por 150 mil pesos, y a la fecha, ese dinero no se le ha pagado. El adeudo por la falta de este pago a jubilados y pensionados, afectados lo calculan en 45 millones de pesos, producto de casi cinco años de incumplimiento.

Camilo tuvo que empeñar varios artículos para solventar unos gastos médicos con la promesa de sacarlos una vez que le paguen ese recurso. Sin embargo, las largas en la Secretaría de Jubilados y Pensionados del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Culiacán (STASAC) son una constante para casi 300 ex empleados.

Aun no hay explicación por parte del STASAC. La titular de la Secretaría de Pensionados y Jubilados, Fabiola Meza Quintero, dijo que no puede dar declaración al respecto, ya que ella solamente es enlace entre trabajadores y sindicato, mientras que el líder del sindical, Héctor David Alarid Rodríguez, tampoco atendió el tema.

Sin embargo, la tarde del jueves 7 de marzo a las 16:00 horas ambos funcionarios sostuvieron una reunión con los afectados. La propuesta fue aceptar un descuento del 30 por ciento de su pensión para ser pagada, pero la mayoría no ha estado de acuerdo.

En la reunión, el ex líder del STASAC, Jorge Roberto Uriarte Obregón, tuvo una participación en donde criticó la postura del actual liderazgo sindical, quien señaló además la posibilidad de una demanda colectiva debido a la ausencia del pago y la solicitud del porcentaje a descontar del finiquito.

De la reunión, según explicaron jubilados, los ánimos para interponer una demanda colectiva fueron mayores a la propuesta del sindicato de aceptar un descuento en su finiquito del 30 por ciento. La consigna, de no recibir respuesta ayer lunes 11 de marzo, sería comenzar entonces con el proceso legal para recibir el 100 por ciento de sus finiquitos.

Pero nada de eso le brinda cuentas claras a Camilo. Sentado en una silla tejida revisa papeles y más papeles. Todos son relacionados a su jubilación. De manera oficial cumplió sus años de trabajo en febrero de 2016 y no fue sino hasta diciembre en que se hizo oficial con la aprobación de su finiquito por 150 mil pesos del que en 2017 le adelantaron 20 mil.

“No se me hace justo, muchacho. Apenas me dieron un adelanto de 20 mil pesos, pero pues nada más y así como yo hay muchos”, añade el trabajador cuyo nombre fue cambiado por temor a represalias.

El adelanto vino el 7 de septiembre de 2017 durante la administración de Jesús Valdés Palazuelos, en la que otorgaron pagos a 50 trabajadores. Desde esa fecha, otro pago de finiquitos a jubilados y pensionados no ha salido de la comuna.

Pero la problemática no es nueva. Según versiones de los mismos jubilados viene desde 2014 y señalan que existen otros casos. Y si bien actualmente manejan la posibilidad de una demanda colectiva con al menos 225 ex trabajadores en esas condiciones, el número de afectados podría incrementarse por finiquitos de años posteriores a 2014.

Y sin tener un monto oficial a la vista, los mismos trabajadores especulan que se les debe en conjunto alrededor de 45 millones de pesos de 2014 a la fecha. El adeudo posterior se llegó a calcular en 30 millones, según el mismo STASAC, monto arrastrado desde la administración de Sergio Torres Félix.

Incluso, debido a la falta del pago, durante el desfile del 1 de mayo de 2018, decenas de sindicalizados jubilados se manifestaron afuera del palacio municipal, en donde al ritmo de la tambora el gobernador Quirino Ordaz Coppel y el entonces alcalde interino, Antonio Castañeda Verduzco, desoyeron sus reclamos.

Pero el saldo del finiquito es apenas una parte del problema. Junto al incumplimiento de ese pago vienen los ahorros. Cada quincena a Camilo le descuentan poco más de 100 pesos de la caja de ahorros del STASAC, por lo que hace un par de meses quiso solicitarlo y el dinero no está disponible.

Camilo explica sentado en su silla tejida que le dijeron que tendrá que esperar unos meses por el dinero. “Pero es que ese dinero es mío, me lo descuentan de mi cheque y cada quincena y no es posible que no esté, que no me lo den”, dice.

“Por qué se tardan tanto en dar su ahorro para una emergencia o algo, cómo es posible que estén tardando tantos meses que ellos están ahorrando porque para eso ya lo tiene uno ahí, ya lo tienes ahorrado tú, pues”, añade.

Y mirando su talón de nómina, Camilo advierte que vienen otros descuentos que no se encuentran explicados en el reverso del documento. Se ajusta sus lentes e invita a revisar el papel. “Mira, fíjate, me descuentan 150 y 500 y tantos y no sé de qué”, explica.

A los descuentos que se refiere Camilo son los marcados con el 581 que corresponde a la caja de ahorro, numeral donde sí se especifica el descuento. No así los establecidos en los numerales 603 y 604 con descuentos según el talón por 150 y 500 pesos respectivamente.

Otra irregularidad no aclarada es sobre su seguro de vida. El descuento en su talón de cheque se mantiene, no ha parado, sin embargo la póliza de renovación no se la han entregado. El seguro supuestamente se renueva cada año pero Camilo no tiene un documento que lo ampare, y su duda es saber si el seguro realmente está siendo pagado.

Artículo publicado el 10 de marzo de 2019 en la edición 841 del semanario Ríodoce.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

RÍODOCE EDICIÓN 855
16 de JUNIO del 2019
COLUMNAS
OPINION
Ñacas y Tacuachi
BOLETÍN NOTICIOSO

Ingresa tu correo electrónico para recibir las noticias al momento de nuestro portal.

DEPORTES