Niega Rosario Robles desvíos en Sedesol y Sedatu; ASF confirma irregularidades

Rosario Robles Berlanga negró a través de redes sociales y en un comunicado el desvío de 311 millones de pesos con contratos a empresas fantasma, que publico ayer martes el diario Reforma.

“Propongo al periódico Reforma que mañana a las doce horas nos demos cita en la PGR para que lleven los documentos que acrediten una relación mía con las empresas mencionadas y transferencias de recursos de las mismas a mi nombre. Están obligados a probar su acusación”, amagó la titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).

En su cuenta de Twitter, mencionó que el rotativo debe incluir copias de las auditorías y de los contratos de los desvíos, así como la denuncia que presuntamente la Auditoría Superior de la Federación (ASF) interpuso en su contra.

En la publicación Reforma adelantó las conclusiones de tres auditorías, de la ASF, las cuales señalan que durante el mandato de Robles en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y en la Sedatu fueron desviadas cantidades multimillonarias, algunas de las cuales transitaron por cuentas bancarias de Monex e IC Banco, y terminaron en Estados Unidos, China, Ecuador, Bélgica, Israel, Corea del Sur y Pakistán.

En su ráfaga de “twits”, Robles no desmintió la información de las auditorías: reiteró que ella no recibió recursos –algo que Reforma no dice en su reportaje–, e insinuó que existe una intención política detrás de la publicación.

“1. Falso!. (sic) ¿Con qué intención? ¿Quién está detrás de lo publicado hoy en Reforma? No hay una sola línea o señalamiento de la ASF que diga que yo Rosario Robles haya realizado un desvío de recursos”.

“2. La que nada debe nada teme. Por eso, previendo situaciones en tiempos políticos, pedí a la SHCP y a la SFP que investigaran mis cuentas bancaras y mi evolución patrimonial y autorizo que se haga pública mi situación financiera sin acudir al secreto bancario”.

El rotativo exhibió un esquema de “simulación de servicios” que la ASF detectó y denunció año tras año desde febrero de 2015: la dependencia –sea la Sedesol o la Sedatu– contrata a organismos estatales para un servicio; estos organismos, a su vez, subcontratan a una red de proveedores, algunos de los cuales son empresas fantasma que desvían el dinero.

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) sentenció en la auditoría forense 1792-DE, publicada este martes, que bajo la dirección de Rosario Robles Berlanga, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) realizó operaciones que “simularon diversos actos jurídicos y presuntas contrataciones con proveedores, con irregularidades por mil 747 millones 666 mil pesos”, de acuerdo a la agencia Apro.

El órgano fiscalizador detectó presuntos esquemas de desvío de dinero operados a través de 19 convenios para la prestación de diversos servicios, que la Sedatu celebró con universidades y organismos estatales en 2015 y 2016.

A menudo, los servicios no fueron realizados –o pésimamente–, la Sedatu pagó sobrecostos aberrantes –entre 23.5 y 70 por ciento, y la mayor parte del dinero se esfumó en redes de empresas fantasma.

Peor aún: para financiar estos esquemas irregulares, la ASF presumió que la Sedatu desvió mil 517 millones de pesos de los subsidios asignados al Programa de Infraestructura, que sirve para realizar obras de carácter social, mejorar las viviendas de los hogares más pobres o construir casas para las poblaciones marginadas, según el documento mencionado.

Según la ASF, estos tipos de esquemas fraudulentos costaron por lo menos 6 mil 880 millones de pesos desde 2012.

Esta auditoría es distinta a las tres auditorías forenses que destacó el periódico Reforma , en un reportaje que determinó que durante las gestiones de Robles en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y la Sedatu, estas dependencias desviaron por lo menos mil 311 millones de pesos a través de convenios con dos entes estatales, parte de los cuales fueron transferidos a distintos países a través de cuentas bancarias abiertas en Monex y CI Banco.

La auditoría forense 1792-DE, por su parte, señala que de los 2 mil 60 millones de pesos erogados para la celebración de los 19 convenios, se desviaron mil 747 millones de pesos, un 85 por ciento.

A lo largo de 92 páginas, la ASF desmenuzó los entregables de cada convenio –muchas veces estaban duplicados–, registró cada factura indebida, y exhibió las complejas estructuras de las simulaciones que detectó.

Un ejemplo aberrante, entre muchos: la Sedatu pagó al Sistema Quintanarroense de Comunicación Social y a la Televisora de Hermosillo SA de CV para la entrega de materiales, los cuales resultaron totalmente idénticos. Y lo peor: los pagó por montos millonarios… ¡cuatro veces!

Los organismos estatales cómplices fueron el Sistema Quintanarroense de Comunicación Social, la Universidad Politécnica de Chiapas, Instituto Tecnológico Superior de Comalcalco, Universidad Politécnica de Quintana Roo, Televisora de Hermosillo SA de CV, Universidad Tecnológica de Campeche, Universidad Politécnica de Francisco I. Madero, Universidad Mexiquense del Bicentenario y la Universidad Autónoma Indígena de México.

Durante la auditoría, varios funcionarios de la Sedatu afirmaron que no podían entregar información a los auditores, aludiendo que el edificio principal de la dependencia –ubicado en el Paseo de la Reforma—sufrió daños durante el terremoto del pasado 19 de septiembre.

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