lunes, enero 17, 2022
  • 00
  • Dias de Impunidad

Estafa e inhabilitación

Quienes ocuparon cargos de primer nivel durante el gobierno de Malova han perdido la tranquilidad y están seguramente en un estado de congoja permanente y con los nervios de punta. Tienen el sueño alterado y no dejan de pensar en ello. Ven como se derrumba lo que parecía puerto seguro. Las evidencias de corrupción se acumulan y no se mira cómo puedan salir legalmente al paso de los señalamientos judiciales.

Esperan, quizá, varios de ellos, que la política los salve del deshonor de ser inhabilitados y peor, de ir a prisión por corruptos. Pero eso no se ve claro, Malova mismo no tiene tabla de salvación a la vista.

¿Quién de arriba podría jugársela con él y de paso con sus ex funcionarios? No lo veo ni siquiera en Manlio Fabio Beltrones, amigo y asidero político de Malova que está metido en la política nacional donde como sabemos por simple lógica, lo que no sirve, estorba, y eso se desecha como se puede apreciar en los estados sacudidos por la corrupción.

Es entonces, para estos políticos en desgracia un tiempo mediático y de tribunales contenciosos. Uno a uno interpone sus recursos de defensa buscando quien sabe si ganar en juicio o en tiempo.

La prensa en tanto ha ventilado lo que podría ser la morralla de la corrupción, aquella que solo tiene que ver con millones de pesos que no fueron justificados porque simplemente no se aplicaron al objeto destinado, o trampas que se hicieron para obtener más dinero federal, pero ahora, cada día se ven más los grandes faltantes de dinero público que pone en predicamento a los que se fueron y a los del gobierno actual.

Es el caso de los más de 1 mil millones de pesos que no están en las arcas del Instituto Estatal de Pensiones (Ipes) y que ni el mismo Armando Villareal, el ex secretario de Finanzas, sabe de su destino; o los casi 1 mil 500 millones de pesos de las participaciones federales que no llegaron a las arcas municipales y que explican en parte la quiebra financiera de la mayoría de ellos, como también la justificación del rescate que exigen los alcaldes, ante el mutis del gobernador, que no haya que hacer con estas papas calientes.

El problema es que hubo un pacto de impunidad gracias al auxilio que Malova pudo dar para alcanzar el triunfo electoral de Quirino Ordaz. Que debe estar sin duda agradecido, pero los hechos no le generan alternativas para gestionar esta crisis financiera, que es una bomba de tiempo, por la falta de recursos del gobierno.

Ya ha salido el gobernador, junto con el Secretario de Gobierno, a encontrarse con los periodistas, para decir que en el caso de las pensiones, lo único que están haciendo es evitar que el problema financiero crezca cubriendo lo que le corresponde mes tras mes. Y todo, porque el dinero de los pensionistas no está dónde debe de estar, se esfumó sin dejar tan siquiera un poco de humo.

Lo cierto es que se abre una etapa procesal que podría ser larga por los derechos de la defensa. Héctor Torres Ulloa, Presidente del Tribunal Contencioso Administrativo, ha dicho que en el caso de los funcionarios sujetos a investigación, llevará al menos seis o siete meses antes de dictar sentencia.

Y, probablemente las consecuencias legales de los desvíos que detectó la Auditoría Superior de la Federación podrían ser mayores. O, antes, ante una premura política en el más alto nivel.

Esta carga mediática le pega al gobernador porque ante la sociedad, que no quiere saber de tiempos procesales, se le ve como que no quiere actuar y estaría queriendo ganar tiempo. No coincido con esta visión porque los problemas están ahí y esto terminará estallando en medio de las elecciones concurrentes del año que viene. Y eso, algunos actores políticos, incluidos los propios malovistas, están esperando que los problemas terminen por rebasar al gobernador.

Pero, quizá equivocan el cálculo sobre este escenario catastrófico, pues pudiera derivar en una oportunidad para transformarlo en capital político para el PRI y sus candidatos.

Si el gobernador llega a procesar penalmente al menos algunos malovistas, la percepción de un gobernador pusilánime podría cambiar radicalmente y eso son votos.

Y por lo tanto, no puede estar fuera de ningún cálculo político, de quienes “le quieren hacer manita de cochi”. El poder es el poder, y eso lo saben bien Malova y Gerardo Vargas Landeros.

Al tiempo.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email
RÍODOCE EDICIÓN 990
16 de enero del 2022
GALERÍA
La erupción de un volcán submarino cerca de Tonga, en el Pacífico Sur, provocó un tsunami
COLUMNAS
OPINIÓN
El Ñacas y el Tacuachi
BOLETÍN NOTICIOSO

Ingresa tu correo electrónico para recibir las noticias al momento de nuestro portal.

cine

DEPORTES

Desaparecidos

2021 © RIODOCE
Todos los derechos Reservados.