martes, diciembre 7, 2021
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Rocha, el nuevo fichaje del ‘Peje’

 

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Dos veces candidato a gobernador, regresa a la izquierda

 

Rubén Rocha Moya es parsimonioso es su forma de hablar, como si estuviera dictando una cátedra. Formado como maestro normalista, no tenía ni 37 años en 1986 cuando fue candidato a la gubernatura de Sinaloa por primera vez; siete años después sería rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Pero esa moderación en la plática no la lleva a su participación política. Dice que no pensó mucho para involucrarse en el proyecto de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) por la Presidencia al proponérselo él mismo, aunque sea en este momento el Coordinador de Asesores de un gobernador priista, Quirino Ordaz, y antes haya despachado en una oficina del ISSSTE en el gobierno de otro priista, Enrique Peña Nieto.

El domingo, Rubén Rocha Moya y otras personalidades políticas de Sinaloa y de todo el país firmarán con López Obrador el Acuerdo de Unidad Nacional, en un acto masivo en el monumento a la Revolución, en Ciudad de México. Con esa firma formaliza Morena las adhesiones de personalidades de todos los partidos y profesiones a la inminente tercera candidatura de AMLO a la presidencia.

Rocha Moya se convertiría en el político sinaloense con el más alto perfil que se une a Morena en el largo trayecto a las elecciones de 2018. También de Sinaloa van María Teresa Guerra Ochoa —militante del PRD, ex diputada local y actualmente articulista en medios informativos—, Imelda Castro Castro —ex dirigente estatal del PRD, ex diputada local y actual regidora en Culiacán— y el reconocido cantante de banda mazatleco, Julio Preciado. Entre otros más de todo el país.

Sigue despachando como Coordinador de Asesores de Quirino Ordaz unas horas  antes de su inclusión al proyecto de Morena. Toma llamadas, cierra acuerdos y pendientes para la próxima semana. Nada se para.

Así como es parsimonioso se muestra austero, como la decoración de la oficina sin retratos personales, apenas un cuadro de Rolando Arjona de 1997, propiedad del gobierno y que por raras razones estaba en su oficina de Asesor en los tiempos de Aguilar Padilla y volvió con él sin buscarlo, por azar, doce años después. Y casi por azar también está muy cerca de ser candidato de nuevo, por la izquierda, veinte años después —los mismos que tiene el cuadro rolando de una oficina a otra.

 

— ¿Hace 20 años fuiste candidato por última vez?

— Sí. Muchos electores quizás ya están muertos, pero debe haber por ahí muchos vivos todavía.

Rubén Rocha apela a la convicción siempre que se refiere a Andrés Manuel López Obrador o a él mismo. A la honestidad, insiste. Y sobre todo al proyecto político.

 

No me he apartado de mis principios

Rubén Rocha ve casi natural su paso al proyecto de López Obrador, lo hace sin estruendos de ninguna clase, ni siquiera conferencia de prensa para el anuncio. Pero no lo hace a escondidas, no milita en ningún partido desde 2002 y al PRI nunca le pidieron registrarse. Acepta la entrevista con Ríodoce ante lo que será público a partir del domingo.

 

— ¿Cómo crees que tome el electorado una eventual candidatura tuya, de un hombre que militó en la izquierda desde el Partido Comunista, casi en la clandestinidad, y que tiene esta participación con gobiernos priistas desde Jesús Aguilar hasta el gobierno federal de Peña Nieto?

—Creo que no va a estar exenta de cuestionamientos. Yo tengo un comportamiento personal, donde esté, ser limpio, transparente, más allá de servir con lealtad, que es el caso. Para ser Coordinador de Asesores de un gobernador, como fue en el caso de Aguilar y ahora con Quirino, ser muy leal, muy entregado a un proyecto de gobierno. Por cierto, el lugar me ha permitido conocer con mucha profundidad la realidad de Sinaloa. Por encima de esos cuestionamientos que los hay, habrá la manera de entender que no ha existido una desviación de lo que es mi concepción de lo que es el trabajo político. Mi compromiso con la gente que más lo necesita. Donde he estado he procurado atender con ese criterio a la gente, a los segmentos de la sociedad, canalizar, ayudar. No me he apartado de mis principios. Primero de transparencia. Nada. Que no haya nadie que tenga nada que decir con respecto a mis manejos personales, si aquí me pagan es porque ejerzo una función para la que fui contratado. Y seguramente muchos que pidan la explicación frente a una crítica o un cuestionamiento, pues a lo mejor logramos ese entendimiento, esa comprensión. Yo me voy a ir a una realidad, más allá de si soy o no candidato, voy a ir a hacer un trabajo para que Andrés Manuel tenga el mayor número de votos en Sinaloa, en su postulación, en el propósito fundamental que se gane la presidencia por Morena.

 

Andrés Manuel, la diferencia

En 1998 conoció a Andrés Manuel López Obrador. Se entrevistaron para concretar la candidatura de Rubén Rocha por el PRD a la gubernatura de Sinaloa, por segunda ocasión. Iría contra Juan Millán y terminaría por darle un golpe brutal al cetemista señalando en un debate que a pesar de ostentarse como licenciado en Economía, nunca había concluido su carrera universitaria.

En octubre del año pasado se reencontraron Andrés Manuel y Rubén Rocha, meses antes de volver a la Coordinación de Asesores del gobierno de Sinaloa

 

—¿Qué opinas de las críticas que se hacen a López Obrador en relación a su actitud obcecada a rechazar la crítica, a ser exacerbado en sus reproches, incluso a censurar y señalar a personajes?

—Andrés Manuel se ha propuesto ser un líder diferente. Y parte de esa diferencia es su intransigencia, que muchas veces puede derivar en críticas diversas y demás. La gran virtud de él es la congruencia, ha ido pa’ delante, con eso que considera él debe ser el proyecto que lo distinga completamente a otros proyectos. ¿Por qué ofrezco esto?, porque soy totalmente diferente a los demás. Ahí su actitud obcecada, su intransigencia. Yo creo que por encima de los errores que pueda tener, como los tiene cualquiera de nosotros, se sobrepone con mucho su planteamiento transparente, de mucho conocimiento de la realidad.

 

—¿Hay más posibilidades que en 2006 y 2012?

—Yo creo que sí, la población, el electorado, ya tuvo la oportunidad después del 2006 y 2012, de conocer la alternancia bipartidista: del PRI al PAN y el regreso, y que resultado tuvo esto. Ya hay una valoración. Y sin lugar a dudas se le va a dar entrada con mucha mayor convicción por parte del electorado a la posibilidad de una nueva opción, de un nuevo proyecto. El que no ha estado.

 

Morena, los trompicones en Sinaloa

 

—Morena tiene un trayecto atropellado en Sinaloa desde su nacimiento, pese a sus buenos resultados electorales en la elección local de 2016.

—No conozco, incluso hay algunos que han fungido como dirigentes de Morena que no los conozco. Sé que son sinaloenses, que ahí están, no sé con exactitud el tema. Sé que no tiene una dirigencia formal. No conozco el interior. Sé que en Sinaloa lo que tiene es un apoyo social, que no está lo suficientemente acuerpado por el partido. Pero que es muy importante ese apoyo social. El dato está entre el 25 por ciento y 26 por ciento de votos que ha obtenido Andrés Manuel, en su momento más apoyado por los sinaloenses. Es un voto social interesante. Su gran esfuerzo (de Morena) es tratar de construir la debida estructura organizativa, que les permita un trabajo político organizado.

 

El regreso al origen

Con 68 años cumplidos, Rubén Rocha sabe que es el regreso a la izquierda. Y que nunca pensó siquiera ser candidato en un partido que no fuera de izquierda. Para ser candidato, concluye, solo falta gasolina para el carro, sin importar si se adelantó en la promoción:

“Muy probablemente no tenga mucho cómo promoverme en las redes, más allá de lo que sea gratuito. Lo elemental. Yo tengo un ingreso, que lo tendré cuando salga porque soy pensionado. Tendré manera, tengo carro y tendré manera de ponerle gasolina para moverme. Será un trabajo de tierra, que por cierto es un trabajo que mucho prefiere Andrés Manuel. Desde luego que hay que buscar hacer un trabajo de promoción más acabado, más completo. Veremos. Si se presenta la ocasión. No sé. Nadie me ha seleccionado. No están los tiempos ni siquiera para precandidaturas, entonces aquí estamos. No me lleva al proyecto de Andrés Manuel la condición de que yo sea candidato de nada. Si lo soy, voy a tratar de serlo y empujarle para aportar todo lo que yo pueda; si no, también voy a hacerlo.”

 

—El Coordinador de Organización de Morena se convierte en un eventual candidato, de acuerdo a lo que ha venido haciendo el partido en el país.

—Te lo digo muy claramente: si hay una candidatura y creen que sea útil en eso, entraré en ese rol. Si no la hay, de todas maneras mi entrega y mi dedicación. Y haré el trabajo de tierra, ya lo haré, sin la bandera de una candidatura, pero sí con la bandera de la promoción de un proyecto encabezado por Andrés Manuel.

 

— ¿No lo pensaste mucho?

—No. No lo pensé mucho. Es una buena oportunidad para regresar a ese ambiente en donde yo me desarrollé políticamente. Nunca he pensado en estar en candidaturas con un partido distinto a los partidos de izquierda. Nunca. No soy, a pesar de que he sido candidato a gobernador dos veces y para ser rector tuve que ser candidato de una campaña enorme más cansada que las otras, a pesar de eso no soy muy proclive a las candidaturas. Pero tratándose en un proyecto de esta envergadura, como el que estamos hablando, como el que encabeza Andrés Manuel, pues haré mi tarea donde se crea que la pueda hacer mejor.”

 

 

ENGARZADA…

 

FOTO:         Imelda       IMELDA CASTRO.

 

Imelda Castro, del PRD a Morena

Aarón Ibarra

La mañana del último lunes de agosto, Imelda Castro Castro informó su salida del Partido de la Revolución Democrática (PRD). Después de 28 años de militancia, una de las voces más críticas al interior de ese partido, decide mirar a otro lado.

“Cuando yo fui diputada, a mí no me respaldó la dirigencia del partido cuando fui ‘anti malovista’, cuando denuncié el tema de las cuentas públicas, cuando cuestionamos esa política pública que implementaba el gobernador (Mario López Valdez), yo no tuve el respaldo de la dirigencia.

Imelda señala que se marcha del PRD por la dirección que este partido ha tomado, aliándose con el Partido Acción Nacional (PAN).

“Desde entonces viene una inconformidad, porque todo lo contrario, ellos avalaron todo y fueron hasta cierto punto no sólo avales sino en muchas cosas cómplices de esa política, por tanto no es sólo el tema de la alianza con el PAN sino todo el rumbo que el PRD ha tomado, particularmente desde la firma del Pacto por México”, añade.

Y según explicó, esta decisión vino después de que habló con Andrés Manuel López Obrador durante su gira por el sur del estado, haciendo el anuncio además de que se unirá a su proyecto, aunque sin dar a conocer si formará parte de las filas de Morena para el proceso electoral de 2018.

Siempre miembro del PRD, Imelda Castro fue del 2001 al 2004 diputada local del Congreso del Estado de Sinaloa, siendo presidenta de la Comisión de Desarrollo Económico. Para el período de 2005 a 2008 fue dirigente del Comité Ejecutivo Estatal del PRD en Sinaloa, y del 2011 al mes de abril de 2013 formó parte del gabinete de Mario López Valdez como directora de Agroindustria en la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco), para luego repetir en la LXI Legislatura como diputada local, hasta 2016.

El último cargo de elección popular con el PRD lo ocupó siendo candidata a la Presidencia Municipal de Culiacán en la elección pasada, siendo hoy día Regidora. Su ingreso al partido Morena, dijo, lo decidirá pronto: “Lo decidiré cuando llegue el momento”.

 

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