lunes, diciembre 6, 2021
  • 00
  • Dias de Impunidad

La propaganda del PAS

 

 

brigadas-pas

¿Se puede minimizar el control absoluto que ejerce un partido en una institución de educación superior?  ¿Se puede justificar que la extensión universitaria sea utilizada para fortalecerlo? No, nada de esto, salvo que haya militancia, intención, necesidad. O todo a la vez. En el medio periodístico sinaloense, no pocos comunicadores han sucumbido a la tentación, “reconociendo” como buenas las acciones del PAS para nuestra sociedad.

Hay otros más cautos, que ejerciendo una supuesta “objetividad”, y con cierto rubor, construyen escenarios y provocan siempre desenlaces favorables al PAS olvidando que este partido, aun cuando tiene más votos, hasta ahora sigue siendo plurinominal (los triunfos de mayoría logrados, por ejemplo, en tres alcaldías, son de priistas que no alcanzaron la postulación en su partido).

José Ángel Sánchez López, uno de los periodistas activos de más larga trayectoria en el estado, publica esta semana un artículo en el diario digital Paralelo 23 con un título gozoso: El PAS: Un partido en crecimiento vertiginoso, donde sucumbe totalmente ante la estadística pasista, como lo podemos constatar en los siguientes párrafos que no tienen desperdicio, pues sale en su defensa y muestra con números lo que el PAS hace con su bandera sin considerar el papel de la UAS:

“Mucho, afirma José Ángel, se ha cuestionado a Héctor Melesio Cuen y al PAS sobre la ingerencia (sic) de la o con la Universidad Autónoma de Sinaloa (sic) aprovechando la fuerza cuenista que permanece en la institución. Se ha criticado que se ha aprovechado de la fuerza universitaria para su crecimiento. Pero los críticos no toman en cuenta que, si bien hay participación de universitarios y/o ex universitarios en las filas pasistas pero pocos o nadie quiere ver que las actividades que realizan llevan beneficios verdaderos, no “mejoralitos” a lo largo y ancho del Estado en beneficio de campesinos, colonos, trabajadores, etc. O sea, donde se requiere de verdadera atención.

“Ahí está el trabajo permanente que realizan las brigadas del PAS en todos los municipios del Estado. Por citar algunos: Los huertos familiares programa que ha repartido 135 mil 100 huertos y que es solo uno de los 60 programas sociales gratuitos que tiene en marcha ese partido; PASalud, que ha ofrecido casi medio millón de servicios gratuitos a través de las brigadas de servicio; consultorios médicos en los 18 municipios que ofrecen atención gratuita en forma permanente; La Tríada, que otorga exámenes sobre todo a adultos mayores para detectar si hay hipertensión arterial, diabetes y obesidad, y a quienes dan positivo a alguna de estas enfermedades se les proporciona asesoría para que lleven a cabo un régimen nutricional adecuado al padecimiento; SchoolPAS English Program, donde se imparten clases de inglés en el que se ha atendido a más de 24 mil niñas y niños; VacuPAS en la sierra de Sinaloa, en el que se han vacunado contra cuatro enfermedades distintas a más de 30 mil cabezas de ganado”.

Creo que José Ángel confunde el PAS con la UAS, acepta sin más que una institución se confunda con la otra. Busca justificar como “bueno” que el PAS utilice la estructura de la UAS en beneficio no de los sinaloenses, sino de un proyecto político y en particular de las aspiraciones futuras de su dirigente. No se detiene un instante para reflexionar sobre el costo del asistencialismo extensivo, pues simplemente admira sin considerar que sus profesores y estudiantes sean transformados en activistas políticos en tiempos electorales o en promotores de “iniciativas ciudadanas”. Incluso no se escapan los proveedores de la Universidad, quienes para mantener una relación comercial estable son obligados a apoyar y/o afiliarse al partido (Un nuevo proveedor de Mazatlán me lo ha confiado recientemente).

Entonces, el escrito de Sánchez López no es análisis, es propaganda política, busca exaltar la Universidad-partido, y claro, se podrá decir que es cuestión de enfoque, un recurso del viejo periodismo, pero estamos frente al control que se ejerce impúdicamente contra la máxima casa de estudios de los sinaloenses.

No es cualquier cosa. Estamos hablando de la institución donde van a parar un sector importante de nuestros estudiantes universitarios y una tajada importante de los impuestos (6 mil millones de pesos en 2016), y en ella, se supone está nuestra inteligencia que puede contribuir mucho más desde la Universidad en el campo de la ciencia, las tecnologías, las humanidades, la cultura, que desde las brigadas o desde una esquina repartiendo volantes para conservar horas clase, aspirar a una plaza, una calificación, lo que hoy aplaude lamentablemente José Ángel y Héctor Melesio llama simplemente un mito.

No, no se puede ni debe minimizar.

 

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email
RÍODOCE EDICIÓN 984
05 de diciembre del 2021
GALERÍA
Barbados se convierte en República y se despide del mandato de Isabel ii
COLUMNAS
OPINIÓN
El Ñacas y el Tacuachi
BOLETÍN NOTICIOSO

Ingresa tu correo electrónico para recibir las noticias al momento de nuestro portal.

cine

DEPORTES

Desaparecidos

2021 © RIODOCE
Todos los derechos Reservados.