abril 22, 2021 11:24 PM

Herencia maldita

 
rastreadoras 4
Las Rastreadoras alcanzaron el hallazgo 56 al cumplir dos años que iniciaron la búsqueda afanosa y arriesgada de sus familiares. Ante una autoridad omisa y que se mostraba siempre huyéndoles a las víctimas, fueron ellas las encargadas de seguir las pistas que iban encontrando, aun cuando estuviera en riesgo su propia vida. Si claramente el Ministerio Público y la Policía no buscan a los desaparecidos, solo llenan expedientes, ellas sí se encargarían de salir al campo abierto a rastrear pistas.
Cada una de esas 56 personas desenterradas, son al mismo tiempo 56 formas diferentes de restregarle al gobierno de Mario López Valdez y todo su aparato de justicia la inutilidad, el cinismo, la complacencia y la muy segura complicidad. En cada exhumación está también la revelación de lo más podrido del sistema.
Las mujeres, encabezadas por Mirna Nereyda Medina, la profesora jubilada que fundó sin quererlo todo un movimiento desde que busca a su propio hijo Roberto Corrales, han sido amenazadas, ninguneadas y ofendidas. Aun así mantienen el rastreo, pese a que en cada emprendimiento van rodeadas por el enemigo. En estos casos hace más una pala que un rifle.
Las desapariciones en Sinaloa son un asunto de una magnitud que no corresponde ni cerca al tamaño de la intervención de la autoridad. Peor aún, en muchos de los casos es la misma autoridad la involucrada, dándole al delito una agravante más. El dato de los 56 cuerpos encontrados por un grupo de mujeres que siguen rumores y falsas alarmas, no solo dimensiona el enorme tamaño de su labor sino sobre todo la práctica generalizada de privar de la libertad, asesinar y enterrar.
Las rastreadoras ubicaron el cuerpo 56 en la playa de Ceuta, Elota. Una semana antes, el cuerpo 55 en un basurero de Camajoa, El Fuerte. Si algo han aprendido Las rastreadoras es que un sitio donde aparece un cuerpo es muy probable que existan otros más. Por eso vuelven a los mismos lugares, o amplían las búsquedas en puntos donde reciben el menor indicio. Pero la autoridad hace justamente lo contrario, otra muestra del desinterés que mantienen.
En Mazatlán, el 23 de junio, peritos de la Procuraduría atendieron una denuncia de cadáveres semienterrados en un predio conocido como Presas del Valle y Puertas del Sol, encontraron tres cuerpos y se fueron. Veinte días después fue necesario que les avisaran de nuevo para que regresaran a un punto cercano al anterior. Esta vez encontraron ocho cadáveres en dos fosas similares con cuatro cadáveres cada una. Al día siguiente, ni siquiera resguardado estaba el sitio, otra vez habían abandonado la búsqueda.
 
Margen de error
(Te seguiré buscando) La consigna de los familiares de seguir buscando a los desaparecidos y no detenerse hasta encontrarlos, contrasta con una fiscalía con resultados pobres. Según el reporte de Alejandro Monjardín en esta edición de Ríodoce, la Agencia Especializada en Desapariciones lleva 14 años operando y se han denunciado 6 mil 489 personas desaparecidas. Casi la mitad aparecieron con vida —3 mil 126— y se encontraron muertas 577, pero del resto, 2 mil 786 personas, no se sabe nada.
La mayor parte de los expedientes de desapariciones se abrieron en este gobierno de Malova: 3 mil 822 averiguaciones previas. Y es que es claro que a partir de 2008 el problema se agravó, a la par que los homicidios, al final asuntos de la misma raíz. En detenciones igualmente los resultados son raquíticos: 53 detenidos en todo el sexenio de Jesús Aguilar, 37 presuntos responsables con Malova. Nadie, nada, para la magnitud del problema.
Las Rastreadoras llevan su base de datos alterna: 240 personas se han acercado con ellas para integrar a sus familiares en la búsqueda conjunta y han encontrado a 56 desaparecidos.
 
Mirilla
(Paquete completo) Quirino Ordaz no estaba de vacaciones completamente. De hecho ya no tendrá más vacaciones por más que busque desconectarse. Lo que hizo fue separarse de los reflectores públicos un par de semanas y contar con la libertad para empezar a tejer la red.
Aunque sigue Quirino Ordaz en un recorrido más para las páginas de sociales, abrazando y posando para la foto, en realidad más temprano que tarde tendrá que estar recibiendo la herencia de este gobierno. Lo bueno y lo malo vienen en un solo paquete.
Las desapariciones de miles de sinaloenses forman parte de ese paquete completo. Y a eso debe sumársele que Malova pretende dejarle otra herencia a Quirino Ordaz: un grupo de funcionarios de su círculo cercano que se han encargado de pregonar que son ellos, o la anarquía.
Si un sexenio les parece poco a los gobiernos para dejar un legado, Quirino tendrá apenas poco más de un cuatrienio. No puede desperdiciar tiempo aun cuando piense que más vale malo por conocido…
 
DEATRASALANTE
(Guerra sucia) Si en los años 70 del siglo pasado las desapariciones estaban relacionadas con la militancia y la participación política —el episodio conocido como guerra sucia—, en este nuevo siglo la mayor parte de las desapariciones están relacionadas con el crimen organizado. En ambos periodos, sin embargo, se mantiene la intervención de alguna autoridad en la mayor parte de los casos. Como aquella, ésta no deja de ser también una guerra sucia.
Por más de 20 años las madres del Comité Eureka no dejaron de buscar valientemente a sus hijos. En Sinaloa, doña Chuyita Caldera fue el referente más claro, siempre cargando la foto desgastada de su hijo desaparecido, reclamando y enfrentándose a la autoridad.
En 2004, el gobierno de Vicente Fox creó la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del pasado, que terminó por ser una falsa esperanza para encontrar los restos de los desaparecidos de la guerra sucia (PUNTO)

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