mayo 13, 2021 7:28 PM

Grumoso rescate azucarero; más dinero del erario estatal a 'cuates' del gobernador

DINERO PÚBLICO. Para ayudar a los amigos.
DINERO PÚBLICO. Para ayudar a los amigos.

El gobernador de la entidad, Mario López Valdez, ofreció sacar del erario estatal 20 millones de pesos para darlos a su cuate Héctor Alejandro Elizondo Macías y pueda éste abonar a la deuda que sostiene con más de mil 200 campesinos de los municipios de Ahome y El Fuerte, por la renta de parcelas.
El gobernador pretendía evitarle a su amigo el cierre del ingenio, por segunda ocasión, y para ello en ambas ocasiones habría sacado 110 millones de pesos del erario estatal y puestos en las cuentas bancarias de Elizondo, para que pague rentas atrasadas.
El dinero no será a título gratuito, sino, como ya lo ha hecho Malova, por la compra de un lote de los activos de la Compañía Azucarera de Los Mochis, que administra el ingenio y Agrícola Ohuira, que a su vez renta las parcelas bajo la figura de aparcería y compra venta de esperanza.
La extensión del predio a comprar no se reveló, pero se dijo, en accidentada conferencia de prensa en donde a manera de broma el ejecutivo vertió amenazas veladas de aplicarles la Ley Mordaza a reporteros que tomaban como salón de fiesta la sala de juntas del cabildo, en donde antes se habían reunidos los industriales con el gobernador, el alcalde Arturo Duarte García, líderes cañeros, ejidales y de pequeños propietarios, así como con regidores que ni causa tenían en el asunto.
En esa asamblea, López Valdez intercedió por segunda ocasión por su amigo Elizondo, y habiéndolos citado con dos días de anticipación, prácticamente obligó a Carlos Álvarez Barreras, presidente de la Unión Local de Productores de Caña de la CNC (Confederación Nacional Campesina), a Gilberto Irazoqui Galaviz, regidor y presidente del Comité Municipal Campesino número 5 y a José Loredo Álvarez, comisariado ejidal, a traicionar a sus representados, que se negaban a seguir rentándole a los industriales sus predios, debido a deudas atrasadas y porque el acaudalado empresario siempre los ha engañado con promesas de pago que nunca cumple, sumando a esa semana 42 millones de pesos de atraso.
Por la presión política del gobernador, los líderes aceptaron conspirar contra los rentadores de parcelas, que ofrecieron representar a cabalidad, pero no firmaron la minuta del convenio, porque ni 72 horas después estaba elaborada, aún y con la palabra empeñada del gobernador. Y es que nadie de los asistentes se comprometió o animó a elaborar el acta, aún y cuando López Valdez sacó de su silabario la frase “Es la última ocasión, si incumple, yo pido un tractor y volteo las cañas”.
En la propuesta gubernamental en favor de Elizondo, el gobernador dijo que daría el dinero o buscaría empresarios para la compra del terreno. El dinero sería para abonar a la cuenta de rentas, con la promesa de que saldaría la deuda para el 20 de septiembre. A cambio, los campesinos no deberían recibir sus tierras el 30 de agosto, como lo estipula un convenio anterior, sino continuar la renta de las parcelas hasta el fin del contrato.
Quien no acepte abono, habría condicionado el gobernador como si fuera un juez en el caso, y recoja sus tierras en libertad de la tenencia de la tierra, perderá las rentas caídas.
Elizondo hizo más atractiva la oferta para continuar enganchado a las tierras ajenas: quien acepte abono y esté en riesgo de ser demandado civil por la destrucción de la soca o ya fue requerido al tribunal, será exonerado.
Concluida la entrometida gubernamental en asuntos particulares con disfraz de gestoría, los líderes salieron de la asamblea para llevar la propuesta a los afectados y con la que vendían al gobierno de López Valdez y a Elizondo, la lucha de recuperación de las parcelas. Pero estaban por llevarse una sorpresa.
A las afueras de la Unión Cañera, los rentadores de parcelas estaban ansiosos, y acalorados.
Escucharon la propuesta y se atragantaron de coraje. Epítetos al por mayor salieron de sus bocas: “cabrones”, hijosdesupinchemadre, rateros, “no tienen madre”, “ni madres”.
Las opiniones estaban dividas. Unos, con gobernador de por medio, recogerían sus tierras y rastrearían las cepas de caña, y después, ajustarían a Elizondo en tribunales. Si para sacarle el dinero a Elizondo era necesario contratar a Luis Puente Pérez, el ex socio de los industriales traicionado, lo buscarían. Otros campesinos estaban dudosos de tomar el predio, pues en sus bolsillos pesaba la deuda de 200 mil pesos.
Carlos Álvarez Barreras resumió el desenlace: “Está cabrón, la cosa está divida. Se va a saber el primero de septiembre”, mientras que Gilberto Irazoqui, concluyó:
“Tengo sentimientos encontrados, no era lo mejor para el campesino que ya está harto de Elizondos”.
Así, el descrédito financiero de Héctor Alejandro Elizondo Macías y de Rodolfo de la Vega Valladolid arrastra a la ignominia al gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez, que insiste en rescatar al amigo con dinero público.
Cifras cañeras
2009 La familia García Arce declara quiebra en el ingenio
2010 Luis Puente, Alejandro Elizondo y Rodolfo de la Vega adquieren el ingenio
2012 Inicia negligencia de pagos
2013 Malova gasta 90 millones de pesos de dinero público en el rescate del ingenio
2014 Cierre inminente del ingenio
2014 Malova ofrece 20 millones de pesos de dinero público en el rescate del ingenio

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