mayo 10, 2021 3:58 PM

Los personajes que no salvaron a Robin Williams

cine
Si se quiere un ejemplo de un buen actor y multifacético, indudablemente el más acertado es Robin Williams. ¿Qué personaje no realizó? Es difícil contestarlo: tanto buenos como malos, dramáticos, cómicos… el histrión hizo de todo, y por lo general el espectador se identificó mucho con sus interpretaciones.
Una cosa son las historias en el cine, en el teatro o la televisión y otra la vida real, pero es irónico que un actor que interpretó personajes en los que instaba a su público a la alegría, a luchar por la vida, por el amor, al positivismo, termine de una manera en la que se entienda que no hizo nada por estar mejor.
El pasado 11 de agosto se encontró sin vida a Robin Williams en su casa, al norte de California, y de acuerdo a las autoridades, según el portal de la BBC, se debió a un suicidio por asfixia, ya que de la puerta colgaba un cinturón, que estaba atado al cuello del actor.
¿A dónde se fue Chris Nielsen de Más allá de los sueños (1998)? Ese padre y esposo que muere y rompe con las leyes del más allá, al bajar al mismo infierno con la posibilidad de quedarse ahí y no salir jamás, sólo por recuperar a su esposa que se suicidó y no podía estar en el paraíso con él y con sus hijos.
¿Dónde quedó Patch Adams (1998)? Ese médico que no conforme con curar las enfermedades de sus pacientes, recetarles medicamento que les ayudaran a aliviarse, con una nariz de payaso llevaba la alegría hasta la cama de los enfermos.
¿En dónde estuvo John Keating? Ese profesor de La sociedad de los poetas muertos (1989) que pensaba libremente y que exhortaba a sus estudiantes a crear y cavilar en algo, darle el énfasis necesario y a romper esquemas.
¿En qué lugar estuvo Malcom Sayer de Despertares (1990)? Ese doctor con espíritu de investigador que probó un medicamento nuevo para enfermos catatónicos, lo que valió la aceptación de sus colegas y los familiares de sus pacientes.
¿Dónde se escondió Maxwell “Wizard” Wallace de August Rush: Escucha tu destino (2007)? Ese músico que se aprovechaba del talento de los niños a los que obligaba a tocar y a cantar en las calles para que le entregaran dinero que recibían de la gente.
¿De qué sirvió a Robin ese entusiasmo y deseo por vivir de sus personajes que no lo salvaron a la hora en que decidió dejar este mundo?
William sufría de depresión, y era conocida su adicción al alcohol y a las drogas, dato curioso si se revisa su filmografía, en la que el actor proyectaba lo contrario a través de los papeles que interpretaba y con los que, además de su característica sonrisa, lograba empatizar con su público.
Desafortunadamente el “Si vamos a pelear contra el mal, peleemos contra una de las más terribles enfermedades: la indiferencia” (Patch Adams), o “No importa lo que digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo” y “Escuchen, ¿lo oyen?, Carpe… ¿escuchan?, Carpe, carpe diem, aprovechen los días chicos, hagan sus vidas extraordinarias (La Sociedad de los Poetas Muertos), no tuvieron efecto para que entendiera lo que era vivir. Sería bueno ver de nuevos sus filmes… bajo su propia responsabilidad, como siempre.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email
RÍODOCE EDICIÓN 954
09 de mayo del 2021
GALERÍA
Colapsa puente de la línea 12 del metro de CdMX, al menos 23 muertos y decenas de heridos
COLUMNAS
OPINIÓN
El Ñacas y el Tacuachi
BOLETÍN NOTICIOSO

Ingresa tu correo electrónico para recibir las noticias al momento de nuestro portal.

cine

DEPORTES

Desaparecidos

2019 © RIODOCE
Todos los derechos Reservados.