junio 17, 2021 6:20 PM

Bajo la misma estrella

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La cartelera se detuvo. Pareciera que con el asomo de las vacaciones, los exhibidores también se tomaron un descaso y la oferta de películas es, prácticamente, la misma desde hace semanas, y poco interesante.
Dentro de las opciones, una de las más rescatables y de la que no se ha hablado en este espacio está Bajo la misma estrella (The fault in our stars/EU/2014), dirigida por Josh Boone, con guión de Scott Neustadter y Michael H. Weber, basado en la novela homónima de John Green.
Hazel (Shailenne Woodley) es una chica que tiene cáncer y siempre carga una mochila con un tanque de oxígeno, sin el cual, simplemente, no podría vivir. Por sugerencia de sus padres, acude a un grupo de ayuda cristiano, donde otras personas viven situaciones similares y hablan cada quien de su enfermedad.
En ese círculo conoce a Augustus (Ansel Elgort), quien se interesa en ella, la invita a salir desde el primer día y, desde luego, le da a entender que le gusta.
Mientras Hazel no quería relacionarse con nadie, de repente comienza a salir con Augustus, como amigos, y al momento de que éste es claro con ella con respecto a sus sentimientos, la chica prefiere mantenerse al margen, porque no quiere herirlo.
Hazel está muy entusiasmada con Peter Van Houten (Willem Dafoe), el escritor de su libro favorito, el cual le da a su pretendiente para que lea, y cuando éste se entera de que la chava no ha recibido respuesta de la carta que le escribió al novelista, para expresarle sus dudas sobre la historia, el enamorado hará todo lo posible para que haya una contestación.
De repente, la chica recibe una invitación para visitar a Van Houten en Ámsterdam, en compañía de su mamá y Augustus, aunque el autor no los recibe como esperaban.
Las diferentes situaciones que viven, así como el avance en la enfermedad, harán que Hazel y Augustus se planteen la posibilidad de ser novios, aunque el tiempo que les queda sea un factor importante en la decisión.
Bajo la misma estrella es una cinta interesante y agradable, en el sentido de que no muestra el cáncer como una imposibilidad para realizar los sueños: si bien hay momentos en los que los protagonistas tienen recaídas, su postura siempre es optimista y de que a pesar de todo, nadie tiene seguro nada, y las oportunidades se deben aprovechar y vivirlas.
Los personajes de Shailene Woodley y Ansel Elgort son muy naturales y honestos, y si algo mantiene la duración del filme es la honestidad de ella y la actitud de él, quienes toman todos los obstáculos que se les presentan como un reto, en donde su principal objetivo es vencerlos.
Una desventaja de la película es que desde el primer minuto se sabe lo que va a pasar y en qué terminará la historia: es hartamente predecible; el filme funciona muy bien al principio, pero conforme llega el final, hay situaciones que no quedan muy claras.
La cinta se desarrolla en una línea muy delgada entre la cursilería, lo absurdo y el romance más acorde a la realidad, aunque logra salir triunfante la mayoría de las veces. Vaya a verla… bajo su propia responsabilidad, como siempre.

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