julio 25, 2021 7:00 AM

Luis Jorge Boone es ‘Owen de Poesía’

BOONE. Riqueza cultural en Sinaloa.
BOONE. Riqueza cultural en Sinaloa.

Mario García
Con el poemario titulado Por boca de la sombra, el poeta coahuilense Luis Jorge Boone fue declarado ganador de la vigésima cuarta edición del Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen.
El escritor originario de Monclova será galardonado este jueves 19 de junio en el Centro Sinaloa de la Artes ‘Centenario’, donde recibirá una remuneración de 120 mil pesos y un diploma que otorga desde 1990 el Instituto Sinaloense de Cultura (ISIC) con apoyo del CONACULTA y el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).
Víctima del roaming impulsado por Telcel, para el autor —galardonado en Sinaloa con el Premio Nacional de Poesía Clemencia Isaura 2006, y el desaparecido Premio Nacional de Cuento Inés Arredondo, en su edición 2005—, ha sido motivo de júbilo y sorpresa el recibir su undécimo reconocimiento literario.
“La verdad es que la noticia me agarró en curva. Estaba en la Feria del Libro de Arteaga en Coahuila, preparándome para una charla sobre el libro y la lectura que empezaba en veinte minutos, cuando recibí la llamada. Y justo cuando estaba hablando con el director del instituto se acabó el saldo de mi celular, así que mi primera reacción fue de alegría, me sentí contento y honrado; mi segunda reacción fue correr por los pasillos de la Feria buscando a los organizadores para que me prestaran un teléfono”, expresó el autor que el próximo 30 de junio cumplirá 37 años.
Conmemorados 110 años del natalicio del poeta y diplomático Gilberto Owen —nacido un 13 de mayo de 1904 en El Rosario Sinaloa, y fallecido en Filadelfia un 9 de marzo de 1952—, Luis Jorge Boone lo considera una influencia fundamental dentro de su vocación poética. El recibir un premio que lleva su nombre es un motivo más para enaltecer la figura de uno de los poetas más importantes de la literatura hispanoamericana, cuyos restos reposan en el cementerio de Holy Cross, Filadelfia.
“Owen es, entre los contemporáneos, el que más me ha latido desde siempre. Su obra completa cabe en un solo tomo, nada falta y nada sobra, se atrevió a explorar y experimentar en direcciones impensadas. Un libro suyo no anuncia el siguiente. Era un tipo inquieto, que no le gustaba repetir. Siempre le atinaba. Perseo vencido y Línea son sus títulos a los que más regreso”, señaló.
Después de un largo tiempo dedicado a Por boca de la sombra, el poeta y narrador monclovense cierra un ciclo y comienza otro dentro de su trayectoria literaria. Luego de cristalizar su obra galardonada, se dice contento al contemplar nuevos proyectos.
“Escribí el libro a lo largo de seis años. Se fue armando con poemas que iba escribiendo, a veces sin saber dónde iban, pero poco a poco surgieron los vasos comunicantes, y fui armando una estructura. La idea del libro es que en la sombra, en la parte oculta, lo que no se ve comúnmente, hay otro discurso que complementa, y a veces enmienda o desdice al otro discurso que es visible. En el libro, los poemas tienen sombras, y se trata de que unos y otras dialoguen”.
“Tengo esa sensación que dices, de que algo se cierra y otra puerta se abre. Creo que son etapas de un proceso que cuando uno lo vive, no se alcanza a ver claro, pero se experimenta. No sé hacia dónde voy, más allá de decirte que estoy escribiendo cosas que intento sean distintas, que tengo un par de libros terminados, de cuento y poesía, que corrijo para que estén listos pronto, y que estoy en medio de otro par de proyectos que me tienen bien enganchado”, apuntó.
Sinaloa: el lugar donde congenia su vocación literaria
“La mejor experiencia que me ha dado Sinaloa es ésta: la primera vez que vi el mar fue en Mazatlán. Escribí un poema donde hablo de eso, entre otras cosas, y lo abro con un epígrafe de Owen: ‘Y al fondo el amarillo amargo mar de Mazatlán/ por el que soplan ráfagas de nombres’. Es un recuerdo impagable.
“Por otro lado, el primer reconocimiento que recibí en Sinaloa fue el Premio de Cuento Inés Arredondo en 2005. Es una lástima que haya desaparecido. Llevaba el nombre de la mejor cuentista que ha tenido este país. Se estaba haciendo de una historia y consiguiendo una calidad importantes. Deberían retomarlo.
“Sinaloa es un estado que tiene muchísima riqueza cultural, social, literaria. Está en una región que a pesar de la dureza de su circunstancia, no se apaga, no se deja, busca cómo salir, y admiro eso”.
Luis Jorge Boone nació en Monclova, Coahuila, en 1977. Es autor de los poemarios Legión (2003), Galería de armas rotas (2004), Traducción a lengua extraña (2007), Novela (2008), Primavera un segundo (2010) y Los animales invisibles (2010); así como del volumen Lados B. Ensayos laterales (2011). Su libro de cuentos La noche caníbal (2008) obtuvo el Premio Nacional de Cuento Inés Arredondo 2005 y fue publicada en inglés en otoño de 2012.
Está incluido en el volumen de autobiografías Trazos en el espejo. 15 autorretratos fugaces (2011) y es co antólogo de Vientos del siglo. Poetas mexicanos 1950-1982 (2012). Colabora en medios radiofónicos y publicaciones periódicas. Ha recibido once premios nacionales, entre ellos el Premio Nacional de Poesía Clemencia Isaura, el Premio de Poesía Joven Elías Nandino 2007, el de Premio de Poesía Joven Francisco Cervantes en 2007, el de Ensayo Carlos Echánove Trujillo 2009 y el de Poesía Ramón López Velarde 2009.
 

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