El asesinato de dos niños de 2 y 3 años junto con su padre en la ciudad de Chihuahua, Chihuahua por manos de agentes estatales, desató la indignación, coraje y reclamos de justicia entre la ciudadanía.

El día 15 de Mayo, Karen Mundo Moreno, madre de los niños Damián y Ariel,  despidió a sus hijos y esposo en el panteón ubicado en la colonia Terrazas, acompañada de amigos y familiares.

Los integrantes del centro de rehabilitación Amar Chihuahua, donde el padre de familia laboró diez años,  realizaron una colecta para los funerales  y apoyaron a Karen con un médico que estuvo presente en el sepelio.

Javier Cázares, uno de los abuelos de los menores asesinados, dio gracias a los asistentes al cementerio y al despedir a sus nietos les dijo: “No se van solos, los acompaña su papá”.

El panteón se llenó de coronas de diferentes centros de Amar de otras partes del país, de la Fundación Eduardo Trespalacios y de personas provenientes de Delicias que manifestaron su cariño y apoyo a la familia con arreglos de globos en forma de estrella o de personajes animados.

El presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), José Luis Armendáriz González, consideró que hubo un uso excesivo de la fuerza por parte de los agentes estatales, por lo que es necesario que se investigue su actuación, mientras que el gobierno estatal insiste en que siguieron los protocolos adecuados.

 

Abuelos de los niños en el panteón. Foto: Especial